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Crisis en Europa: ¿Una amenaza para Centroamérica?

22 de julio de 2012

12:13 am

David Castillo


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Los países de la región deben estar muy atentos a lo que ocurra en la Zona Euro y a una posible agudización de la crisis, debido al contagio que pueden experimentar sus principales socios comerciales, como Estados Unidos y China.

Según el Sistema de Integración Económica Centroamericana (SIECA), la contracción económica proyectada para la Eurozona para 2012 y 2013, así como los programas de austeridad fiscal que se están implementando en ese continente, son factores que pueden ser condicionantes a la hora de que haya una decisión de reducir los flujos de cooperación hacia Centroamérica.

Una contracción significativa de la cooperación europea a Centroamérica tendría serias implicaciones para el funcionamiento de programas sociales y políticas sectoriales de apoyo técnico y financiero en los ámbitos local, nacional y regional.

Si la crisis europea se expande a nivel global y provoca una contracción económica en Asia, Estados Unidos y América Latina, la “transmisión” de la crisis para Centroamérica puede propiciar cambios en la demanda de los productos centroamericanos exportados a dichos mercados.

Europa es el tercer socio comercial para Centroamérica. En 2011 se exportaron 4.037,1 millones de dólares a la Unión Europea, monto que se distribuyó así: Costa Rica con una participación de 46%, Honduras (27%), Guatemala (14%), El Salvador (7%) y Nicaragua (6%). Ese nivel en la venta de bienes al viejo continente representa un riesgo para el istmo.

La contracción económica de la Eurozona podría afectarnos.

La contracción económica de la Eurozona podría afectarnos.


Según SIECA, los países centroamericanos deben dar seguimiento a las decisiones monetarias y cambiarias de China y Europa y sus impactos en Estados Unidos. Esto porque al ser el principal socio comercial de la región, los cambios en materia cambiaria o monetaria en Estados Unidos  tienen impactos en las condiciones cambiarias y de competitividad de las exportaciones de los países centroamericanos.

La recesión en Estados Unidos puede propiciar un aumento del desempleo latino y por ende  tendería a contraer los flujos de remesas familiares dirigidos hacia los países centroamericanos, lo cual tiene sensibles implicaciones macroeconómicas y sociales para El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua.

Procesos de perturbaciones bancarias y bursátiles en Estados Unidos pueden provocar que la banca privada en Centroamérica (que en su mayoría se encuentra “extranjerizada”) contraiga la oferta de crédito como medida de precaución.

El organismo regional advirtió que el desafío es grande para países que actualmente  experimentan déficits fiscales, con niveles de deuda crecientes y con regímenes cambiarios fijos, en un contexto de crisis financiera y económica internacional y que tienen limitados  márgenes de maniobra para implementar políticas anticíclicas que reviertan la fase recesiva.

Una solución podría ser la obtención de recursos a través de títulos valores colocados en los mercados financieros; sin embargo, en dicho contexto global, su posibilidad de colocación y obtención de recursos se complicaría debido a su alto nivel de endeudamiento y fragilidad macroeconómica.

Escrito por David Castillo | david.castillo@crhoy.com | Ver todas mis noticias