Este verano evite dietas que podrían dañar su salud

Lo recomendado es un plan de alimentación equilibrado y variado, según los requerimientos nutricionales individuales. CRH.

Perder peso de forma eficaz y mantenerlo en el tiempo no es algo que se puede lograr en un abrir y cerrar de ojos, así que lo más prudente es cuidar su alimentación y evitar dietas que pueden dañar su salud. De acuerdo con la doctora Maritza Landaeta, máster en planificación alimentaria nutricional, para perder peso lo primero que hay que hacer es modificar los hábitos de alimentación y actividad física.

Según Landaeta, para las personas que quieren bajar de peso y aquellos que están sanos y sencillamente desean mantener su peso actual, lo recomendado es un plan de alimentación equilibrado y variado, según los requerimientos nutricionales individuales. El plan tiene que incluir todos los grupos de alimentos distribuidos en forma equilibrada (50-60% carbohidratos, 15-20% proteínas y 25-30% grasas). No hay alimentos buenos o malos, solo dietas mal balanceadas.

Además, dentro de una alimentación equilibrada es esencial mantener una correcta hidratación. Un porcentaje importante de la hidratación diaria se repone mediante el consumo de líquidos como agua, jugos, leche, gaseosas, té, entre otros. Sin embargo, si la meta es perder peso, procure consumir agua, gaseosas dietéticas o jugos, sin adición de azúcar o con edulcorantes no calóricos porque permiten disfrutar del sabor dulce sin aportar calorías.

La experta añade que para perder peso es indispensable realizar actividad física de intensidad moderada al menos 30 minutos, 5 veces a la semana. Si la actividad física se realiza según los criterios establecidos por el médico y se mantiene una alimentación balanceada, la persona podría perder entre 200 y 300 calorías por día, por lo que en un mes o 45 días posiblemente podría librarse de los 2 kilos que en promedio se ganan en temporada de fiestas.

De acuerdo con la especialista, las dietas que proponen perder peso de manera rápida no son seguras, primero porque no cumplen con los requerimientos nutricionales y segundo porque le hacen daño al organismo. Al hacer estas dietas se baja de peso velozmente debido a la pérdida de agua corporal (producen deshidratación brusca) y el cuerpo, al no tener suficiente energía para trabajar, comienza a utilizar el músculo. Su principal problema es que favorecen una recuperación muy rápida del peso perdido conocido como efecto “rebote”.

Escrito por David Castillo | david.castillo@crhoy.com | Ver todas mis noticias


Comentarios


Compartir


Comentarios