Grupo de ticos investiga actividades paranormales

HadesDesde hace tres años varios costarricenses crearon un grupo de investigación de actividad paranormal -denominado Hades- que buscan ayudar a los costarricenses a poder diferenciar si aquello que “escuchan  u observan” en sus casas sin explicación alguna, corresponde a fenómenos de actividad paranormal o parapsicología.

Oscar Araya, miembro del grupo, comentó que todo inició cuando tres amigos empezaron con el proyecto después de haber llevado cursos de parapsicología. El equipo actual lo componen 14 personas, todas con preparación en ese campo.

“Cuando alguna persona nos dice que en sus casas asustan o que pasan fenómenos, vamos con toda la mentalidad de hacer una investigación 100% científica para captar por medio de cámaras de vídeo, cámaras fotográficas y grabadoras de audio los diferentes fenómenos que las personas nos cuentan. Vamos con la mentalidad de que ahí no está pasando nada y una vez que revisamos el material, podemos ir descartando los diferentes fenómenos”, explicó Araya.

Según dijo esto se debe a que existen dos fenómenos, uno de ellos es el fenómeno paranormal y otro el parapsicológico que tienden a confundirse por las personas.

“Los fenómenos parapsicológicos se presentan de manera normal por cuadros de estrés o por diferentes enfermedades  que pueden provocar que algún miembro de la familia, tenga su  inconsciente excitado y empiece a proyectar una serie de fenómenos –sin darse cuenta- que van a asustar al resto de la familia e incluso a él mismo. La parapsicología es una ciencia como tal,  ha sido muy estudiada en Europa y hay muchos casos documentados en los cuales se ha comprobado que una persona, ante alguna situación –como un cuadro estrés- puede empezar a provocar sombras, cerrar o abrir puertas, mover objetos, entre otras cosas”, aseveró Araya.

Estos fenómenos pueden ser confundidos con los paranormales, que se diferencian –según Araya- por la presencia de un “espíritu o entidad”. Precisamente eso es lo que como grupo, buscan aclarar a la familia o a la persona que los contacte, para luego dar una respuesta.

paranormal“Nosotros llegaríamos hasta ahí, ya le tocaría a la familia buscar por cuenta de ellos o con nuestra ayuda, contactar a algún grupo de las iglesias para que ellos se encarguen de la parte espiritual. No nos metemos en eso porque no queremos que nos relacionen como un grupo espiritista, que aunque los respetamos, no nos metemos en ese campo”, agregó Araya.

Hades trabaja gratuitamente y todos los materiales que utilizan corren por cuenta de ellos mismos, esto con el fin de no perder la credibilidad.

Araya agregó que los llaman mucho de Cartago, San Ramón, Desamparados, Guadalupe, Moravia y de Guanacaste puesto que en esos lugares hay muchas creencias y leyendas urbanas.

“Hemos estado en fábricas, bodegas, oficinas, en bares, en una plantación de cultivo de flores- en donde estuvimos trabajando casi 6 meses-, pero generalmente donde más nos llaman es de casas. El caso en el que más hemos durado fue en una vivienda en San Ramón, donde estuvimos  trabajando casi 8 meses”, comentó Araya.

Los 14 miembros de Hades, han ingresado por “afición” al grupo –después de recibir capacitaciones previas- y entre ellos figuran diferentes profesionales quienes se dedican los fines de semana a realizar las investigaciones.

Casos más fuertes

Según explicó Araya, el caso más fuerte que le ha tocado vivir, fue en una vivienda en San Ramón donde incluso la familia que la habitaba abandonó la casa por los fenómenos fuertes que presenciaban.

“Ellos nos contactaron y en esa primera ocasión fueron cuatro compañeros a visitar la casa. Estando ahí, un tarro levitaba y fue lanzado como a tres metros… A partir de ahí empezamos a ir. El caso fue más fuerte por los fenómenos desde la materialización de objetos que nunca habían estado en la casa, voces, se escuchaban como si en la segunda planta se arrastraran muebles, desplazamiento de objetos, pusimos talco –que es una de las pruebas que utilizamos- y aparecían huellas; fue bastante impactante”, aseveró Araya.

Otro de los casos más fuertes fue en San José de la Montaña, en una plantación de cultivo de flores.

“Estaban cuatro compañeros haciendo  psicofonías –que son las preguntas que se hacen con la luz apagada, para ver si en las grabaciones captan algo- en un momento a ellos se les baja mucho la temperatura y uno de los compañeros es empujado. Él dice que no sintió manos, solo una fuerza que lo tiró hacia atrás”, explicó Araya.

Sombras, alguno que otro rasguño que aparece durante las investigaciones, e imágenes con figuras extrañas, lanzamiento de objetos son parte de las manifestaciones que han presenciado.

Cuando se tiene el resultado de la investigación, se reúne a la familia y se les cuenta la situación posteriormente serán ellos quienes decidan qué quieren hacer cuando conozcan los resultados.

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