El sujeto utiliza los nombres de médicos del Hospital Max Peralta y cita a las personas en la puerta principal del Hospital Nacional de Niños.
El falso pediatra dice laborar para el Hospital Nacional de Niños y da los nombres de personal del hospital Max Peralta. Realiza las llamadas desde un teléfono privado mediante el cual contacta a niñas y adolescentes de escuelas y colegios de diferentes sectores de Cartago, ofreciéndoles un “premio” que consiste en una colección de prendas de vestir.
Durante la llamada suele solicitar a las menores que hagan una descripción de su físico, situación que preocupa a un grupo de padres quienes ya interpusieron una denuncia ante el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
A cambio del “premio”, que supuestamente será entregado en la puerta de ingreso al Hospital Nacional de Niños, el sujeto solicita que las menores envíen fotografías a un teléfono celular, donde aparezcan en ropa de dormir, pantalones cortas y camisetas cortas.
El caso, que ya se ha extendido a otras regiones del país, debe poner en alerta a padres de familia y educadores, para que adviertan a los niños y jóvenes pues ni el Hospital de Cartago ni ningún otro centro médico del país ofrece regalos ni pide fotografías a cambio.
Además, las autoridades solicitan a los padres y encargados para que denuncien estos hechos y eviten situaciones que comprometan la seguridad e imagen de las menores, sobre todo, ejerciendo mayor control sobre las publicaciones que hacen en redes sociales, una fuente de información que podría estar facilitando este tipo de delitos.














Aquí hay varios asuntos que deben analizarse:
1- El uso de números telefónicos privados es una mala práctica, si la persona tiene derecho a que su número de cel sea privado los demás tenemos derecho a NO CONTESTAR llamadas de celulares sin identificar. Pregunta: las operadoras telefónicas pueden rastrear esas llamadas dis que privadas ?
2- Como diría mi abuelita, mujer de gran sabiduría, Ese viejo es un sátiro, podríamos organizar un grupo de padres y que nos lo presten las autoridades para pegarle una buena ” cinchoneada” antes de mandarlo a la carcel.
3- Los padres debemos estar alerta al uso que nuestros hijos dan a los instrumentos tecnológicos como el internet y la mensajería celular…