Edgar Espinoza

Graduado en Ciencias de la Comunicación Colectiva por la Universidad de Costa Rica, obtuvo un postgrado en Periodismo y Comunicación por la Universidad de Florida en Gainesville, Estados Unidos.

25 de febrero de 2013

La corrupción de la corrupción

Uno, como ciudadano, da siempre por descontado que en su gobierno hay corrupción. No solo llega a aceptarlo sino que a convivir irremediablemente con ella, que, como tantas otras cosas, se incorpora a nuestro quehacer cotidiano hasta convertirse en algo familiar y pintoresco.

Se trata esta de la corrupción normal, tradicional y hasta presupuestada, es decir, la concebida entre políticos y altos jerarcas de un gobierno con empresarios amigos y familiares gracias al sin fin de proyectos públicos que asumen y de los que obtienen jugosos réditos personales.

Esta es una práctica universal, o sea, que se da en todos los gobiernos y que, aunque no se diga, figura de manera tácita o implícita en los contratos, negocios, acuerdos o licitaciones en medio de un pueblo resignado a pagarles el festín de Baltazar a políticos y burócratas sin escrúpulos.

No obstante, en nuestro país está sucediendo algo muy singular: sobre esa corrupción ya admitida e incorporada al sistema, existe otra. Algo así como dos en una que me lleva a pensar que nuestra típica corrupción ha llegado a tales niveles de descomposición que, como todo lo demás, también se corrompió. Es decir, llegamos a la corrupción de la corrupción.

Me explico: en otros países, a la hora de construir, digamos, un puente, la clase corrupta gobernante-empresarial por lo general lo entrega nuevo de paquete al público tras dejarse la regalía, tajada o prebenda respectivas. O sea, gracias a su buen trabajo se gana bien ganada la comisión, mordida o “cariñito”, y el ciudadano, sin más remedio, lo agradece y lo paga a cambio de utilizar la nueva obra.

No obstante, aquí está ocurriendo todo lo contrario. Los políticos y empresarios no solo “muerden” duro por la obra, sino que la dejan mal, a medio palo o del todo no la hacen y el ciudadano paga caro a cambio de nada. Le llena gratuitamente el bolsillo al político, jerarca o diputado involucrado.

O sea, que nuestros corruptos no se están ganando honestamente, y como corresponde, su corrupción, pues la pagamos pero no disfrutamos nunca del bien choriceado. Esto podría verse o interpretarse de dos maneras: una, que carecemos de una ética corrupta, que somos mediocres corrupteando. Otra, que somos más bien unos corruptos tan refinados, tan “chivas”, que nos damos el tupé de cobrar la mordida por una obra que no se va a entregar o se va a entregar a medias bajo la sombrilla de la impunidad.

Por eso la trocha fronteriza siempre será célebre; porque se dilapidaron todos los millones del mundo a cambio de nada. Por eso, en vez de tener una CCSS símbolo de nuestra mejor obra social, tenemos un arca abierta símbolo de nuestra más descarada delincuencia institucional. Por eso, en el pasado, con el experimento CODESA llenamos de millones de dólares los bolsillos de unos pocos y recibimos de vuelta una estafa épica.

Y así a lo largo de nuestra historia más reciente con las autopistas, las telecomunicaciones, la salud, la deuda política, la energía eléctrica, las pensiones de privilegio, la minería, los combustibles, las finanzas…

Yo creo entonces que ante esta situación, el país debe luchar por conservar al corrupto de siempre, al criollo, al honrado, al que roba y nos entrega completo y bien hecho el fruto de su delito. A ese corrupto ejemplar no podemos perderlo. ¡Dios guarde! Debemos darle todo nuestro apoyo y, de ser posible, hasta rango constitucional.

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Comentarios

Virginia de Quirce dice:

Da tristeza pensar en lo que ha caído nuestro Pais.Se publican las cantidades de dinero que reciben algunos privilegiados como en el poder judicial en recope donde ningún gobierno se atreve a tocarlos también si ven que las municipalidades reciben prestaciones por cada año trabajador luego nadie dice nada. podría seguir señalando masy mas. Privilegios que todos los costarricenses estamos pagando no creen que es otra manera de corrupción.

Olger Soto dice:

Mi opinión muy, pero muy personal (lo he visto una y otra vez), es que la mayor fuente de procreación de corruptos se llama PLN. Aunque hay otras fuentes, para mí esta es la fuente mayor.

Ceci Chaves dice:

Los corruptos ni se inmutan con la Ley contra la Corrupción y el Enriquecimiento Ilícito. A veces no se ve que a nadie se condena por actos ilícitos en el Gobierno o la Administración Pública; ni se condena al particular corruptor, que dió dávidas o mordidas al funcionario público. Ya se sabe que las grandes corrupciones están con los desarrolladores de vivienda, de obras públicas por conceción, en aduanas, consultorías en las instituciones públicas ( a veces se repiten los estudios) y se los dan a los mismo amigotes, que les guardan la plata al funcionario de turno o se la hacen llegar por debajo de la mesa. La corrupción actual es peor que antes, pero no olvidemos el Banco Anglo; los préstamos CCSS-Finlandes, ICE-Alcatel, Fondo de Emergencias, compra de malos terrenos sobreevaluados dizque para solución de vivienda “el cuento de la llave en mano”, la Trocha-mocha, grandes alquileres de edificios para los amigos y les guardan su comisión, conflictos de intereses descarado etc, etc.-

Genio dice:

El cartel político-empresarial que nos gobierna es el malhechor en el pillaje de los fondos públicos. Con los dineros que se echan a los bolsillos, que reclaman suyos por definición, financian la maquinaria electoral de los partidos testaferros donde políticos de toda calaña “trabajan” muy comprometidos en un interminable menú de manejos poco transparentes, negocios corruptos y descarados robos que, a lo largo de las administraciones habidas en las tres últimas décadas, han venido consolidando en los órganos de decisión de los poderes del Estado Costarricense. Por eso hacen y deshacen a su antojo y en total impunidad, como los señores feudales del siglo XXI, con una plebe que paga y paga y paga con sufrimiento, endeudamiento, trabajo y salud, por vivir en una democracia devaluada.

Robert Mil dice:

Jaja la corrupcion de la corrupcion, los chorizos de los chorizos, la crema innata de los estafadores.

Gerardo dice:

Don Doñald, le faltó:CCSS, Migración, Gobernación, Seguridad Pública, Asamblea Legislativa, MOPT y los diferentes ministerios…..

Fernando Torres dice:

Quizá la diferencia, entre esas dos corrupciones es: que de alguna manera está bien visto que saquen su comisión, su regalito, su cariñito como bien dice don Édgar, pero lo que está sucediendo no es esa corrupción, lo que está sucediendo es que NOS ESTÁN ROBANDO, cuando el ladrón entra a tu casa no te deja nada a cambio, no hace una nota y te da las gracias, simplemente se llevaron todo. Y lo que está ocurriendo en Costa Rica no es esa corrupción, lo que está ocurriendo es que se están ROBANDO todo, nos están robando y con una sonrisita de por demás cínica nos dan mil explicaciones para justificar el ROBO. Una corrupción hasta cierto punto se tolera el ROBO nos enfurece nos emputa como dice Mariano Figueres.

Dennis García dice:

Excelente comentario, la corrupción la mala ( valga la redundancia) Ya es una Instituciòn establecida en CR