Edgar Espinoza

Graduado en Ciencias de la Comunicación Colectiva por la Universidad de Costa Rica, obtuvo un postgrado en Periodismo y Comunicación por la Universidad de Florida en Gainesville, Estados Unidos.

14 de enero de 2013

¡Mi candidatura!

Gracias a los lectores de crhoy.com y más allá por el masivo apoyo a mi reciente propuesta de lanzarme como candidato presidencial apolítico, ad honórem y antimafias.

Esta reacción nacional a través de las redes sociales es una evidencia más de que la gente no solo está harta de los políticos sino también dispuesta a abrirle el espacio a cualquier costarricense deseoso de hacer las cosas con legítimo espíritu de servicio público.

Les amplío hoy lo que haría si ustedes y yo juntos nos echamos al hombro el fardo de cambiar el país. Lo más importante: eliminar la clase política dirigente y crear el Poder de las Redes Sociales (PRS) con un fuero especial durante los próximos diez años para levantarle el piso al país y hacerlo de todos y no de la misma camarilla de siempre.

Dada nuestra situación actual de emergencia en varios campos, realizaríamos con prioridad las siguientes obras: En transporte, una red ferroviaria nacional de verdad, dos superautopistas aéreas metropolitanas y un “metro” amplio y generoso. Y a más largo plazo, el rediseño urbano de las siete provincias.

¿Cómo lo haría? En sociedad con los países más avanzados en esos campos, privilegiando el interés público a través de una reforma a la ley para remover obstáculos, protegiendo a muerte el ambiente y, para financiarlas, cobrando los impuestos como se debe, eliminando toda la pillería legalizada del gobierno y acabando con el robo infame de los políticos. En cuanto al rediseño urbano, empezaría por ponerle una “bomba” a todas las municipalidades para transformarlas y entregarlas, como corresponde, al servicio de su comunidad.

En recreación construiría espacios libres, limpios, sanos y seguros para solaz, descanso y diversión de la familia costarricense. (Del tamaño de la Sabana, o más pequeños, pero con todos los servicios). Además, crearía y habilitaría vías al aire libre exclusivas para que la gente realice todo tipo de actividades culturales, deportivas, artísticas y científicas. Esta obra se financiaría igual: exterminando el “chorizo” político.

En mi caso particular, como gobernaré gratis y sin partidas confidenciales ni especiales, sin donaciones ni fundaciones ni nada que se le parezca, bajo la supervisión absoluta y abierta de la prensa y el público todo, donaré lo que me corresponda en salarios y privilegios a esta obra de parques públicos urbanos urgentes para la salud física y mental de la población.

Haría, por supuesto, una reforma total de los sistemas de salud. Como salud es vida, comenzaría por ponerle otra “bomba” a la CCSS para eliminar a las mafias, a los incompetentes, a los políticos, a los médicos choriceros, a los mediocres y al sindicalismo vividor que actualmente tienen castrada a la institución y muriéndose al país.

Y de ese modo, sobre la base de una administración sana y eficiente, fundaría una red de hospitales nacionales con servicios médicos y clínicos de primera línea para que todos los costarricenses, sin diferencias de nada, disfruten a plenitud de su derecho a la salud y a la vida. La dignificación del ciudadano sería el eje de nuestro gobierno en red. Y, otra vez: el exterminio del chorizo y los privilegios serán claves para emprender tales obras.

Me propongo declarar la seguridad en estado de emergencia perpetuo hasta nuevo aviso. Porque de nuevo: están en juego la vida, la paz y la libertad del ciudadano. El objetivo central es erradicar a cualquier costo la criminalidad, la droga y la delincuencia. Para lograrlo habrá que hacer más rigurosas las leyes; más severa su aplicación para que sea pronta y cumplida, y más disuasiva la acción policial para que a nadie se le ocurra, ni en broma, cometer un delito. Para esto también vamos a necesitar plata, pero sobre todo, carácter. Mucho carácter.

Mi meta a largo plazo es, una vez reencauzada la energía negativa de la sociedad hacia actividades útiles y esenciales para su bienestar general, vaciar del todo las cárceles y convertirlas en centros de cultura.

En mi gobierno PRS, la protección a la naturaleza será religión. Y la tierra, los ríos, las montañas, los animales, el bosque, los mantos acuíferos y el paisaje, sagrados. Se trata de nuestra casa natural. De nuestro sustento diario no para agredirlo sino para renovarlo. Dentro de ese contexto, acabaremos con la contaminación del ambiente producida por las aguas negras, la basura y la ignorancia del hombre. La idea es ser, de verdad, una Costa Rica verde y no café.

Mantendremos un país vigoroso y pujante en materia de producción, exportación y finanzas pero como una riqueza material que dé pie a una social justa, pues nuestra peor patología es pensar solo en nuestros propios intereses y nunca en los de los demás. Y no; tenemos que evolucionar hacia una sociedad igualitaria de modo que al menos pudiente, por ejemplo, se le provea también de los instrumentos necesarios para descubrir su gran potencial para generar el cambio que necesitamos y se involucre. La vida es una veta inagotable de retos apasionantes siempre por resolver.

Por eso, más allá del plan de emergencia es crucial una reforma a la educación que estimule un cambio de actitud. El medio para lograrlo es, repito, el conocimiento, para que no haya una sola inteligencia desperdiciada, así como una sociedad emocionalmente sana y estable en la que prime la solidaridad. La esperanza es que sobre estas bases surja la nueva Costa Rica.

Esta es mi propuesta formal: un cambio absoluto a puro corazón y agallas al lado de la mejor gente. Fundemos a partir de ya una casta de líderes con mentalidad de país y no de club privado para desarrollar en las nuevas generaciones (y de ser posible en las actuales) una vocación humanista integral y práctica al servicio de la sociedad civil bajo el lema de “Estamos en red”.

Y como sobra gente que me cocine los frijoles y arregle el arroz con cebollita y buen maduro, mi mejor salario será la sonrisa de los niños, de las mujeres y de toda una población satisfecha y orgullosa de vivir por fin en un país normal. Así como lo oyen: ¡Normal!

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Comentarios

Gretha dice:

Y pilar Cisneros de primera dama, esto me encantaría verlo, no es lo mismo verla pasar que bailar con ella, ver a Doña PIlar desde el otro lado de la barrera, en este país donde la prensa y los ciudadanos no ayudamos solo criticamos, NO dudo que Don Edgar sería muy bueno, siempre y cuando se divorcie jaja jaja , yo voto, sólo para verla siendo ella la señalada

Víctor Piedra dice:

Todo eso me parece muy bien ¡ Empecemos por preguntarnos cómo fue posible la construcción de un gran centro comercial en Moravia en una propiedad que tenía mantos acuíferos ( dos pozos funcionando ) con dos nacientes a escasos 100 metros, sin tener la Municipalidad planos de fragilidad hidrogeológica y sin una planta de tratamiento de aguas negras. Cómo hacer para que a los costarricenses se interesen en estas cosas ? Aquí tiene la primera queja ¡¡¡¡¡

Claudio Murillo dice:

Don Edgar : Soy otro que te apoyaria. Hablo en serio. Todo ésto es demasiado yå. Cosa de ver y no creer.

Rodolfo Vargas Rojas dice:

Don Edgar, lo que un día inició como una pequeña bola, se ha convertido en una gigantesca esfera. Se puede palpar el enorme resentimiento de nuestros compatriotas hacia los políticos tradicionales y los que tratan de salir del cascarón. Por qué cree que pasa? Es su segunda columna al respecto, espero que sea para tomar decisiones, no para darnos un alegrón de burro nada más. Además ya pasó el día de los Santos Inocentes, espero?

Patricia Z. dice:

Hay que ver si ya en los zapatos de político sigue pensando igual…

Fernando Torres dice:

Es que lo que nos hace falta es honorabilidad, dignidad, espíritu de servicio al país. Si podemos eliminar el chorizo y los choriceros…ya sería bastante y casi de automático el país avanzaría al desarrollo. Algo que apunta don Edgar es importante aunque parezca utópico y es pensar en grande, con confianza de que podemos hacerlo, desterremos ese estigma de que el tico todo lo hace mal, pensemos no en parches, pensemos en obras que duren décadas.

Ruben dice:

Muy bien, pero sería excelente si además describiera un poco qué propone para asegurarle una buena calidad de vida a las personas que no viven en las zonas urbanas.

Eduardo Navarro dice:

Creo que no tenemos nada que perder y mucho que ganar ,en Costa Rica hay gente decente, personas con preparacion acorde a las necesidades del pais y el suficiente dinero y posibilidades para servirle a este país.
Es inaceptable tener que soportar al mismo grupo político que ha hecho pedazos a este país y que por carambola ahora la tiene segura una vez mas, nada mas pensemos lo que sera soportar otro gobierno de liberacion.
O nos sacudimos o nos conformamos con nuestra cobardia.

Roberto Vargas dice:

Le faltó: 1.- Los diputados serán elegidos directamente por el pueblo.- No x listas de partido.- Sólo un diputado por distrito electoral. (El segundo y tercer “clasificado”… a freír churros!! 2.- Reducir a la mitad, o menos, los ministros.- Aprendamos de Singapur.- 3.- Economistas nombrados: sólo los que no tengan deudas pendientes… porque si no pueden ni manejar el hogar ?cómo van a dar resultado en el gobierno? 4.- Ningún doctor en filosofía será director… ni siquiera directivo de una entidad bancaria. (Zapatero a tus zapatos).- 5.- Los embajadores, ministros y vice-ministros no podrán ser menores de 35 años… para que no se vuelvan 35 con tantos privilegios.- Necesitamos gente madura… ni siquiera pintona!!

Jose Carrillo dice:

Don Edgar que bonito sería todo esto, y aunque fuese el 50% de todo lo que usted dice se lograra, ya sería muchísimo… Y es que el problema empieza desde la campaña, que para tirarse hay que invertir un montón de plata, y ya solo eso limita a muchas personas como usted que tienen grandes ideas y pocas pretensiones. Casi nadie es capaz de financiar una campaña política por si solo y por eso le piden favores a grandes capitales, los cuales son cobrados después por medio de favores. Si se pudiera hacer una campaña a punta de redes sociales sería genial, pero por ejemplo mi mama y mi abuela serán verdes hasta la muerte, sin importar cualquier patas vueltas que se lance, justificando que es mejor que cualquier mariachi… y le digo, de esos votantes todavía hay muchos y no acceden a redes sociales… Al día de hoy se que tengo que votar, como un deber que viene de un derecho, pero al día de hoy no hay cara en que persignarse!!