Costa Rica, miércoles 22 de mayo del 2013. 06:07 pm. Bienvenido a CRHoy. Suscríbase | Acceder
22 de febrero de 2013
Una vez más, don Justo Orozco se empeña en mostrar urbi e orbe su estulticia. Informa crhoy.com, en su edición del 21 de febrero, que don Justo Orozco, irrumpiendo en una entrevista que los medios de comunicación realizaban a la diputada Carmen Muñoz, afirmó que en este país a los homosexuales no se les molesta por cuanto “si no se declaran o no se les ve el plumero” ni se sabe quiénes son. Contrario sensu, si los homosexuales “se declaran o se les ve el plumero”, entonces si se les podría molestar.
Esta declaración que, desde luego, es irrespetuosa para los homosexuales es, además, por provenir de quien proviene, una vergüenza para Costa Rica. No se trata de que provenga de Justo Orozco, es que él es el Presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Legislativa de Costa Rica. Tiene, en consecuencia, una investidura especial que lo convierte en el representante más conspicuo, al menos en el ámbito legislativo, de lo que en Costa Rica se entiende por promoción, defensa y vigencia de los derechos humanos que, como se sabe, son universales.
En esa condición, las declaraciones de don Justo son tomadas por el resto de los parlamentos como la expresión de nuestra filosofía y cultura en esta materia en la que, otrora, fue tan brillante la posición de Costa Rica en el concierto de las naciones. Claro que lo fue por costarricenses como Fernando Lara Bustamante, Fernando Volio, Carmen Naranjo, Oscar Arias, Rodrigo Carazo, Bruno Stagno; es decir gente de primera en cuya categoría no caben, desde luego, “los justos” de este mundo.
Ahora bien, don Justo es Presidente de la Comisión de Derechos Humanos gracias a un acuerdo con Liberación Nacional para votar por un Directorio Legislativo controlado por el PASE con el fin de que no fuera tomado por otras fracciones parlamentarias. En ese contexto, es natural este tipo de acuerdo. Sin embargo, un acuerdo que ubica al más retrógrado e ignorante de los diputados –al menos en la materia de derechos humanos- en la cúspide del órgano especializado en esa materia es inaceptable para Costa Rica. Un acuerdo de esta índole, sin importar el propósito que se procura, es una afrenta para la imagen internacional de Costa Rica.
Insto respetuosamente a las y los diputados de Liberación Nacional, de cara al Primero de mayo próximo, replantear su estrategia de acuerdos para controlar el Directorio Legislativo excluyendo, expresamente, un acuerdo con don Justo sobre su continuidad en el cargo de Presidente de la Comisión de Derechos Humanos.
Si bien es cierto, las estulticias de don Justo avergüenzan a todo costarricense medianamente culto, no es menos cierto que tales estulticias las dice el Presidente de una Comisión que llegó al cargo con los votos de Liberación Nacional que, por cierto, es el Partido del que emerge el actual Poder Ejecutivo. En esa medida, lo que diga don Justo, como Presidente de la Comisión de Derechos Humanos, es corresponsabilidad del Partido Liberación Nacional y del actual Ejecutivo. Siendo esto así, estoy seguro que si estuvieran vivos liberacionistas como Carmen Naranjo, Fernando Volio y el propio don Pepe, se volverían a morir de la cólera y de la vergüenza al ver a Costa Rica representada en el ancho mundo de los parlamentos democráticos, por el legislador seguramente más ignorante en materia de derechos humanos que ha producido nuestra Asamblea Legislativa en las últimas décadas.
No solo es ignorante sino tambien arroganteuna causal para cancelar la credencial de in dipitado esla falta aldeber de providadi amigo Yashin especialista en derechos humanos podria explorar mas este ga posibilidad pra destituir a este infame