Comedor social de Puriscal espera convertir un autobús donado en su nueva cocina

Comedor social de Puriscal espera convertir un autobús donado en su nueva cocina

Lo que nació como un comedor de emergencia durante la pandemia lleva casi seis años alimentando a familias vulnerables, adultos mayores y madres jefas de hogar en Puriscal.

La Asociación Inter Puriscaleña de Ayuda Social (ASIPAS) nació el 20 de octubre de 2020 con el objetivo de ayudar a personas afectadas por la emergencia sanitaria del COVID-19. En aquel momento, la idea era mantener el proyecto únicamente durante tres meses para llevar comida a familias aisladas, personas desempleadas o vecinos cuyos ingresos se habían reducido drásticamente.

Sin embargo, la necesidad que encontraron en el cantón cambió todo.

Casi seis años después, el comedor social continúa funcionando y se ha convertido en un apoyo para familias de bajos recursos, adultos mayores, madres jefas de hogar y personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad, según comentó su directora Johanna Delgado.

Ahora quiere crecer y llegar a más localidades. Una empresa autobusera de Oreamuno de Cartago donó un autobús para que pueda convertirse en la futura cocina del comedor social.

La meta de la organización es acondicionar el vehículo como una especie de food truck comunitario que permita mejorar las condiciones del servicio y ampliar la atención a más personas.

Actualmente, el comedor funciona en un pequeño espacio facilitado por la Municipalidad de Puriscal, dentro de instalaciones vinculadas al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).

Aunque el autobús ya fue donado, adaptarlo requiere una inversión cercana a los ₡8 millones.

"La idea es tener el comedor en el autobús. Sería una forma de contar con una cocina más adecuada y continuar creciendo", explicó Delgado.

Más que comida: un alivio para quienes más lo necesitan

ASIPAS brinda desayuno y almuerzo de lunes a viernes, entre las 6:30 a. m. y las 12:30 p. m. Para muchas personas, esos dos tiempos de comida representan la única alimentación segura del día.

Delgado dice que el propósito del proyecto no es únicamente alimentar, sino también brindar un poco de tranquilidad a quienes enfrentan situaciones difíciles.

"Buscamos hacerles el día a día más llevadero. Hay personas que perdieron su trabajo, madres que quedaron solas de la noche a la mañana o adultos mayores que viven prácticamente en abandono", comentó.

Entre los casos que más marcaron a la organización está el de un adulto mayor de 85 años que vive en condiciones de desnutrición y abandono. Según explicó Delgado, tras pagar alquiler y servicios básicos, el hombre sobrevive con menos de ₡10.000 al mes.

Voluntariado y solidaridad mantienen vivo el proyecto

ASIPAS opera gracias al trabajo de aproximadamente 15 colaboradores que brindan su tiempo de manera ad honorem y al apoyo de comercios locales que donan alimentos como pan, carne y frutas.

La organización no cuenta con financiamiento estatal fijo, por lo que depende principalmente de la solidaridad de la comunidad para continuar funcionando.

Pese a los retos económicos y de infraestructura, en ASIPAS mantienen firme el objetivo de seguir ayudando a quienes más lo necesitan y convertir el autobús donado en una nueva oportunidad para continuar alimentando esperanza en Puriscal.

Si usted desea ayudar lo puede hacer a través de la Cuenta del Banco Nacional. 100-01-014-003208-8 a nombre de Asociación Inter Puriscaleña de Ayuda Social.

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