Sala Constitucional votó a favor de hombre de 61 años

Ordenan entregar totalidad del régimen de pensiones a paciente en fase terminal

Erick Carvajal [email protected] Marzo 31, 2020  6:56 am

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  • Autoridades médicas determinaron que su expectativa de vida es de 3 a 6 meses
  • Dentro del recursos interpuesto pide dinero para poder pagar la casa y tener una mejor calidad de vida

(CRHoy.com).- La Sala Constitucional ordenó a la Operadora de Pensiones del Banco Popular entregar la totalidad del Régimen Obligatorio de Pensiones Complementarias (ROPC), a un hombre de 61 años, a quien las autoridades médicas le dieron una expectativa de vida de 3 a 6 meses.

El fallo de los magistrados, con fecha 10 de marzo pasado, establece que el hombre de nombre Rigoberto y de 61 años, interpuso el recurso indicándoles que sufre una enfermedad terminal y ante esta situación “fue enviado a su casa morir, ya que no es candidato a ningún tratamiento”.

El paciente, que fue atendido en el Hospital San Juan de Dios, les señaló a los magistrados que lo que le corresponde del ROPC sería un total de 22.000.000 millones pero como no le dieron la totalidad del dinero le dan tractos de 200 mil colones por mes.

“Requiere el referido que el dinero no sólo es para comprar los medicamentos que necesita actualmente y para hacer frente a sus cuidados paliativos, sino también para ‘cancelar su casa (…) cubrir sus necesidades y tener calidad de vida en el poco tiempo que (…) queda’. Por consiguiente, solicita a este Tribunal que intervenga y ordene a los recurridos hacerle entrega de la totalidad del referido monto”, señaló el recurrente a la Sala Constitucional.

Sin embargo, cuando la Sala solicitó a la operadora su posición sobre el caso, ésta le negó el dinero ya que no cumplía con lo dispuesto en el ordinal 6° del Reglamento de Beneficios del Régimen de Capitalización Individual, el que textualmente señala lo siguiente: “Condición para optar por las modalidades de pensión complementaria. Los pensionados del ROP deberán contratar retiros programados, rentas permanentes o rentas vitalicias siempre y cuando el cálculo mensual del monto de la pensión a recibir, determinado por un retiro programado personal, sea igual o mayor a un 10% del monto de la pensión otorgada por el Régimen Básico al que pertenece el trabajador. De no ser ese el caso, podrán adquirir una de las modalidades de pensión dispuestas en este Reglamento o, un retiro total del capital para la pensión“.

Las autoridades médicas del Hospital San Juan de Dios, Ileana Balmaceda, Directora de dicho centro médico y el Jefe del Servicio de Oncología, Luis Corrales Rodríguez, acreditaron que Rigoberto, como fue identificado en la sentencia, padece un “síndrome nefrótico, con enfermedad renal crónica estadio 4, es diabético con tripatía, hipertensión arterial, dislipidémico, a quien se le documentó una masa hepática sólida de 13 centímetros y con lesión satélite de 4 centímetros sugestivo de lesión maligna por tomografía“.

Además, el Jefe del Servicio de Oncología Médica estableció que tenía una expectativa de vida de tres a seis meses.

“Asimismo, se tuvo por demostrado, según informó dicha autoridad, que, en virtud de la condición actual que presenta el recurrente, no es posible realizarle algún tratamiento localizado o sistémico, por lo que fue referido para que reciba solamente cuidados paliativos y de soporte en la Especialidad de Medicina Paliativa y Clínica del Dolor”, indicaron los magistrados.

Ante esto, los magistrados establecieron que se estaba presente ante un caso donde el sistema tajante e inflexible establecido y utilizado para hacer entrega a todos los solicitantes por igual de los fondos del ROPC en tractos, “se vuelve arbitrario, irrazonable y desproporcionado y, en consecuencia, atenta contra los derechos fundamentales de quien lo requiere, en este caso, del tutelado, quien ha sido desahuciado por sus médicos”.

“El tutelado tiene el derecho a pasar los últimos días de vida disfrutando de la totalidad de un dinero que es de su propiedad y que ahorró por muchos años, invirtiéndolo no solo en la adquisición de medicamentos que le permitan aliviar sus dolores, sino también en todas aquellas cuestiones que a bien tenga, de modo tal que pueda atender sus problemas y padecimientos físicos, así como sus problemas o pendientes de índole personal. Lo que se busca, entonces, es que el recurrente pueda gozar, en la medida de sus posibilidades, de paz y tranquilidad durante los últimos días que le restan de vida”, señalaron.