Analiza futuro de proceso de diálogo

Vargas Cullell acepta fracaso: “Hay muchos riesgos y oportunidades”

Gerardo Ruiz R. [email protected] Octubre 17, 2020  12:03 am

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  • Afirma que Uccaep no contestó varias solicitudes para que lo dejaran explicarles método de mesa del Gobierno
  • Cree que al menos queda algo positivo, y es la voluntad de muchos gremios de aportar propuestas

(CRHoy.com).- Sin darle muchas vueltas a la respuesta, Jorge Vargas Cullel acepta que fracasó en la tarea que le encomendaron los presidentes de los poderes Ejecutivo y Legislativo de convocar a una mesa de diálogo multisectorial.

El director del Programa Estado de la Nación (PEN) que tenía el rol de “facilitador” en el fallido proceso de diálogo, cree que no todo es malo en el desplome de la mesa multisectorial a la que convocaron el presidente de la República, Carlos Alvarado, y el de la Asamblea Legislativa, Eduardo Cruickshank.

Vargas Cullel opina que lo positivo es que los sectores sí quieren dialogar entre ellos y con el Gobierno, aunque las reglas que impuso el PEN no fueran de su agrado.

Eso sí, el académico advirtió que al quedar viva la posibilidad de que el Gobierno se siente a conversar con los sectores sobre los ajustes internos para sortear una debacle económica y social, aquel conglomerado civil que ahora diga que no al nuevo llamado quedará muy comprometido ante los ojos del país. 

Lea en adelante la entrevista que Jorge Vargas le concedió a CRHoy.com. 

-¿Qué le queda a usted después de la muerte prematura de la media multisectorial de diálogo?

-Yo creo que aquí hay una oportunidad y hay un gran riesgo. No es cualquier día que los presidentes de los dos poderes convocan a la sociedad para resolver por medio del diálogo un problema urgente. Esa es una enorme oportunidad.

El riesgo es que no dimos con la fórmula, con la fórmula concreta, pero la oportunidad sigue abierta y a mi juicio la papa está del lado de los presidentes del Ejecutivo y del Legislativo, porque uno de los resultados claros es que la mesa no se pudo convocar, pero todo el mundo dice que quiere diálogo, aunque en sus distintos espacios. Yo creo que ahora lo que los presidentes deben decirles a las distintas gentes es que no podemos seguir en espacios distintos, tienen que crear un punto de encuentro.

-El presidente de la República lanza un nuevo llamado a los sectores para sentarse a tratar de resolver el problema del déficit fiscal, del aumento de la deuda, y qué sería potable presentarle al Fondo Monetario Internacional para que nos tire el salvavidas ¿Es optimista de que, ahora sí, todos los sectores acepten la invitación?

-Yo creo que los sectores tienen que ir, me parece que ahora sí están contra la pared. Si los presidentes ambos hacen una convocatoria, estoy absolutamente convencido que el que diga que no va a quedar muy mal porque entonces va a quedar muy claro que están apostando a otras cosas. La oportunidad está abierta, porque no todos los días los presidentes de los poderes dicen que tienen ganas de convocar a un diálogo, no abierto ni para pintar palomas, sino sobre un tema concreto y sobre un problema que hay que resolver.

“No dimos con la tecla, le encargamos a (Jorge) Vargas y al Estado de la Nación, no encontraron la fórmula, pero eso no significa que la convocatoria se anule y ya. El riesgo es que todavía no hemos encontrado el mecanismo para hacer confluir a los distintos sectores”.

-¿Qué enseñanzas quedan de este fracaso, si se le puede llamar así?

-No, es un fracaso, a mí no me duelen prendas, las cosas son como son. Yo diseñé las reglas, les dije a los poderes que si querían que yo me hiciera cargo que me dejaran a mí diseñar las reglas. Ellos cumplieron escrupulosamente, tanto don Eduardo Cruickshank, como don Carlos Alvarado. No trataron de meterse ni de incidir en nada en las reglas, lo intenté por todos los medios, no lo logré, entonces, cuando uno no lo logra, fracasa el intento, este intento en particular.

“Pero lo que yo creo que queda claro es que la gente quiere diálogo, lo que aún no sabemos es cómo hacemos para encontrarnos en un espacio, en un puente común, en cómo hacer un arroz con pollo que todos se puedan comer. Porque una vez que la gente dice ‘aceptamos todos estar en un mismo espacio’, lo que hay que dar urgentemente es una metodología, porque un diálogo sin metodología, en un ambiente tan caldeado y con un problema fiscal tan serio, puede ser, más bien, un lugar de discursos y de diatribas y no estamos para eso, creo yo. Estamos para resolver colaborativamente los problemas, airear nuestras diferencias y ver si tenemos algunos puntos en común.

“Piense que independientemente de que la sociedad civil se ponga de acuerdo entre los que quieren y los que no quieren impuestos o recortes de gastos, si no se llegara a un acuerdo, independientemente de eso, los poderes de la República van a tener que actuar.

“Y yo lo que esperaría es madurez por parte de la sociedad civil, en ayudar a tratar de crear una solución balanceada, porque lo que no se vale decir es “quiero diálogo, pero no me presento”, los poderes hacen algo y que salgan a decir que lo están haciendo de manera inconsulta, diay, pero entonces cómo hace uno.

“Insisto en que hay una oportunidad y es que los poderes están llamando on the record, diciendo que convocan a todos para resolver este problema con características de emergencia, que es urgente y entonces ojalá que en los próximos días la gente recapacite y vea por dónde hacemos”.

-Ahora que no se pudo integrar la mesa de diálogo ¿qué rol va a jugar el PEN, si es que va a tener alguno en este nuevo proceso?

-Mire, no sé. Nosotros por vocación, nuestro mandato institucional es apoyar a la ciudadanía para tener una mejor participación más informada y de mejor calidad de los asuntos públicos. Eso no significa que siempre vamos a estar participando de esta manera. Esta vez me hicieron el encargo, trabajamos, movimos cielo y tierra, pero no nos alcanzó.

“Puede haber distintos problemas, como que la reglas no gustaron, problemas del entorno como demasiado ruido, problemas como que (Jorge) Vargas no convence a la gente, problemas de todo tipo. Esa autopsia habrá que hacerla, no se logró, pero eso no significa que nosotros nos retiramos y que nos vamos para la casa.

“Uno no tiene que ser un genio para sumar uno más uno, son los sectores los que tienen que crear el espacio. No hay nada peor que meterse en medio de una pareja peleándose, desde esa perspectiva el Estado de la Nación siempre va a tener una actitud colaborativa, positiva, va a empujar cualquier intento de diálogo, no significa que tenga que ser como facilitador o como sea, pero siempre vamos a dar nuestro mejor concurso cuando nos lo pidan”.

-En las últimas horas han sucedido cosas impensables, como ver a los empresarios firmando un pacto con los manifestantes ¿Por qué cree que ocurrió eso de una manera tan espontánea?

-Yo no puedo entrar a comentar eso porque, como facilitador del diálogo, yo puedo dar fe del proceso que yo hice, no puedo dar fe de las cosas en las que yo no tuve participación y segundo, como director del Estado de la Nación, nosotros no comentamos las cosas de coyuntura, somos más un centro académico tratando de ver el panorama más general.

“Sin embargo, yo de lo que puedo dar fe es que una parte del sector empresarial sí se metió en el diálogo convocado. Y cámaras muy importantes. Uccaep y la Alianza Nacional Agropecuaria no se metieron y estoy claro en que cuando uno hace una invitación esta queda abierta y no tiene que ser aceptada. Ellos ejercieron el derecho a decir que no y yo no tengo ningún problema con eso.

“Pero yo sí le puedo decir que solicité insistentemente una reunión y nunca me la dieron. Eso sí lo puedo decir porque es cierto y lo puedo documentar. La única reunión que me pidieron me la cancelaron.

“Yo les pedí un chance para explicarles de qué se trataba el asunto, porque yo estaba oliendo que estaban insatisfechos con las dos sillas que tendrían en la mesa y que ellos son son muy grandes, a la larga era un problema irresoluble, pero nunca tuve la oportunidad. Yo no voy a llorar sobre la leche derramada, ellos tomaron sus decisiones, pero yo no voy a entrar a comentarlas”.

-¿Cómo le explicaría usted a la ciudadanía lo que estamos viviendo hoy?

-Estamos viviendo un primer intento de diálogo en un ambiente muy tóxico, en medio de un shock que es productivo, social y fiscal, es que lo que nos pegó es un meteorito, teníamos pulmonía y ahora nos pegó otra enfermedad, pero la primera convocatoria demuestra cosas positivas, los poderes de la República leyeron bien la situación, saben que tienen que actuar y a mí me parece muy bien.

“La gente dijo que que quiere diálogo, pero no en esas condiciones, aquí lo que nos está faltando es el clic y hay que crearlo urgentemente”.

-¿Y cómo ve el futuro inmediato en este proceso de búsqueda de un acuerdo?

-L0 que sí hay que decir con toda claridad es que sí tenemos que ser mejores de lo que hemos sido. Esta situación extraordinaria ha requerido un gran esfuerzo como para caer en más de lo mismo y ese es el riesgo, que no seamos mejores si nos aferramos a lo de siempre, a las inercias de actuar y pedir siempre diálogo con condiciones: “o me hacen caso de previo o no entro”. Eso no es diálogo, eso es usar la palabra diálogo para realmente imponer.

“Este es un momento extraordinario, lleno de peligros y lleno de oportunidades, pero que, como ciudadano tuve y tengo el deber ético y moral de hacer todo lo posible por empujar la carreta en el sentido que considero correcto”.



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