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Luis Diego Argüello García

/ por Academia de Centroamérica

Opinión/ El fracaso de “el martillazo”

Agosto 7, 2020 4:35 am

Opinión/ El fracaso de “el martillazo”

En la Federación de Comerciantes de Costa Rica seguimos muy preocupados por las decisiones que el gobierno de la República y el Ministerio de Salud han tomado y siguen tomando para controlar la pandemia por el COVID-19 en nuestro país. Los números reflejan que la estrategia del baile y el martillo que pretendía recuperar trazabilidad y disminuir las cifras de contagio no ha funcionado como esperaban. Los números no mienten y las pocas personas que han revisado, analizado y cuestionado esos números han logrado resultados como, por ejemplo, los alcaldes de Garabito y Cartago, quienes basados en esas cifras y hechos lograron que sus cantones pasaran de alerta naranja a amarilla sin que este cambio haya generado un impacto negativo en la tendencia de casos.

Es probable que el domingo pasado todos hayamos quedado preocupados con el nuevo aumento en casos, pero muy pocos han detallado que ese incremento se concentró en los mismos 39 distritos que aportan diariamente más del 60% de los casos nuevos de COVID-19. Basados en las cifras publicadas por el Ministerio de Salud en la página que puede ver haciendo CLIC AQUÍ, el día 2 de Agosto 2020 y que tiene data desde el 24 de Junio 2020 ( 6 semanas), se observa lo siguiente:

  1. El 60% de los casos de contagio se concentra en 39 de 488 distritos. De este grupo, 18 distritos aportan entre 3 y 5 casos diarios, que representa un 13%, (Zona Naranja-); 12 distritos generan entre 5 y 10 casos diarios, con un 14%, (Zona Naranja neutro); y 9 distritos tienen más de 10 casos diarios por día, con el 33% (Zona Naranja+).
  2. Del 24 de junio al 7 de julio (2 semanas), el aumento de los contagios se concentró en esos 39 distritos. Ese aumento de casos provocó el martillazo de tres semanas que finalizó el pasado 31 de julio dando paso a una nueva agenda de aperturas y cierres que no tiene sentido dadas las cifras.
  3. De los 488 distritos que existen a nivel nacional, 449 NO PRESENTAN aumentos significativos en sus contagios por un periodo superior a 45 días y en la mayoría existe y debería existir una trazabilidad de contactos dada la baja cifra de nuevos casos diarios; sin embargo, muchos de esos distritos se encuentran en zonas naranja.
  4. El martillazo de 3 semanas y la supuesta recuperación de la trazabilidad, especialmente en los 21 distritos Naranja+ y Naranja neutro, al parecer no se dio, pues las cifras diarias de contagios se han mantenido en estos distritos y no ha bajado de forma significativa como se pretendía.
  5. Distritos como Mata Redonda, que presenta 2,2 casos diarios en promedio y está rodeado de distritos naranja+ de alta transmisión, no presenta aumentos significativos. Es decir, la cercanía o vecindad con distritos naranja de alto contagio no necesariamente significa un peligro inminente de alta transmisión. Como este hay muchos ejemplos de distritos en zona naranja.
  6. Otro caso de estudio es el cantón de Garabito, el cual ya tiene tres fines de semana abierto dada su condición de alerta amarilla y el promedio de casos, en los últimos cinco días, es de uno diario en Jacó y uno cada 5 días en Tárcoles, o sea, la afluencia de turistas en masa desde el GAM no incrementa el número de casos, debido en parte a los estrictos protocolos que se aplican en la zona y donde queda demostrado una vez más que la apertura comercial incide en la aplicación de estrictos protocolos sanitarios y por consiguiente en una menor tasa de contagio.
  7. Hay cantones y distritos con bajo número de casos o un R menor a 1, que no deberían estar en alerta naranja, como por ejemplo: Aserrí (excepto el distrito de Aserrí), Escazú, Montes de Oca, Mora, Moravia, Santa Ana, Tibás (excepto la León XIII), Alajuela (excepto Alajuela y San Rafael), Naranjo, Poás, La Unión, Barva, Flores, Heredia (excepto San Francisco y Ulloa), San Isidro, San Pablo, San Rafael, Santo Domingo y Puntarenas. Lo mismo aplica para los distritos de Mata Redonda, Merced, San Francisco de Dos Ríos y Zapote en el cantón central de San José. Dada la baja densidad poblacional y la concentración del contagio en cuarterías y barrios de riesgo social, el centro de la ciudad de San José, debería tener un trato diferenciado con el fin de no castigar el corazón funcional de Costa Rica.
  8. El sábado 1 y domingo 2 de agosto la afluencia de público al comercio, después de tres semanas de cierre, fue muy alta. La movilidad fue similar a un día de diciembre antes de navidad. El efecto rebote de las personas saliendo tras 3 semanas de restricción y conocedoras también del cierre que se avecina, nuevamente a partir del 10 de agosto, es lo que ha provocado las aglomeraciones inusuales en comercios y en paradas de buses por mencionar algunos. La responsabilidad del aumento de casos que se llegue a presentar a finales de esta semana no es de las personas ni del comercio que intentan cumplir al 100% con las directrices y los protocolos sanitarios, sino de un gobierno que obliga a las personas a restricciones vehiculares y comerciales que limitan las horas efectivas de trabajo y movilidad y que poco aportan a la solución.
  9. El hecho que, después de más de seis semanas, NO haya sido posible reducir los casos en los 39 distritos naranja definidos arriba, denota un fracaso de las estrategias implementadas por el Ministerio de Salud. El cierre indiscriminado de zonas y la reducción drástica de la movilidad no son la solución y quedó demostrado en el fallido martillazo de tres semanas. Las estrategias no están dando frutos en la disminución o trazabilidad de casos y por el contrario siguen llevando a cientos de empresas al borde de la quiebra y a miles de familias a perder sus ingresos.
  10. Es aún más preocupante para nosotros como gremio, las declaraciones dadas en la Asamblea Legislativa por el Ministro de Hacienda y la Ministra de Planificación y Coordinación del Equipo Económico donde claramente indican que no participan habitualmente de las reuniones o sesiones para ver los temas de aperturas y cierres. Hoy las decisiones que afectan a 5 millones de costarricenses las esta tomando un petit comité sin los contrapesos necesarios para valorar medidas que eviten el ya muy afectado panorama económico del sector privado y por ende de las finanzas públicas.

Es fundamental que el Sr. Presidente y el Ministro de Salud expliquen con mayor claridad cuál es su norte para doblegar la transmisión del virus y no simplemente basar su estrategia en cierres indiscriminados, sin sustento aplicado a zonas o actividades económicas que cumplen a cabalidad con los protocolos exigidos y aprobados por el Ministerio de Salud.

El pueblo costarricense y el sector comercio ya sabe lo que tiene que hacer para protegerse del COVID-19 y necesita que se den aperturas reales y objetivas. La estrategia de comunicación para con los costarricenses debe ser revisada, es momento de pasar de una estrategia de miedo a una estrategia basada en la capacidad y la responsabilidad que como país sabemos que podemos enfrentar. El partido, como lo llamaron autoridades de Salud, no había ni empezado cuando se nos dijo que era el medio tiempo y que íbamos ganando 1 a 0.

Es ahora cuando de verdad se está jugando y la estrategia no puede ser únicamente defenderse, meter el bus atrás y esperar que el rival, este virus, que tiene al mundo de cabeza no nos meta goles. Por el contrario tenemos que creérnosla, tenemos que jugar a defender y a atacar. El que juega a defenderse casi siempre termina perdiendo. Tenemos que hacer un balance entre la salud y la economía, entre cuidarnos y salir a trabajar, entre el llamado a quedarse en casa cuando se puede y el salir con la libertad que nos hemos ganado pero con la responsabilidad para cuidarnos y cuidar a los demás.

Somos conscientes que la solución a la crisis pasa por buscar un equilibrio que nos permita minimizar los fallecimientos por COVID-19 y maximizar el entendimiento político y la dinámica económica. En la dificilísima situación fiscal, el gobierno tiene que proteger la única fuente de ingresos real que tiene y que proviene de la actividad económica interna. Desconocer que un aparato económico sano es la base fundamental del financiamiento de la pandemia, es un acto de ceguera que no hará más que empeorar la ya muy difícil realidad del país.

Sr.Presidente, Sr. Ministro de Salud, Sr. Presidente de la CNE y Sres. Ministros del área económica, por favor, permitan que personas con demostrada experiencia enriquezcan el diálogo constructivo de cara a esta difícil tarea que tienen por delante. Recompongan esta estrategia que no está dando frutos antes de que sea tarde y las consecuencias sean irreparables en todos los ámbitos.

Luis Diego Argüello García
Federación de Comerciantes de Costa Rica

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