Del cielo a la tierra: amigos pilotos afectados por pandemia ahora venden frutas y verduras

Yaslin Cabezas [email protected] Octubre 18, 2020  12:04 am

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  • Hacen entregas gratuitas a domicilio, a partir de cierto monto
  • Los pedidos se pueden hacer en línea

(CRHoy.com) Roberto Cartín, David Rojas y Ruslan Swirgsde llevaban el sustento a sus hogares trabajando como pilotos. Sin embargo, por culpa de la pandemia tuvieron que aterrizar y buscar una manera de sacar a sus familias adelante. Fue así como se les ocurrió vender frutas y verduras a domicilio, desde hace 3 meses.

Ellos 3 son amigos desde hace muchos años, son ticos, viven en el mismo condominio y han compartido sus vidas entre matrimonios, hijos y viajes. Incluso, durante un tiempo trabajaron para una misma aerolínea.

“Yo trabajo en China y en noviembre yo empecé a escuchar del coronavirus cuando aquí ni siquiera hablábamos de eso. A partir de febrero me suspendieron el contrato y me mandaron para la casa. A mis otros socios fue en marzo-abril y cuando ya los 3 estábamos sin trabajo, sabíamos que algo teníamos que hacer, porque los 3 vivíamos de nuestro salario, nuestra industria es la más afectada y probablemente la última que va a recuperarse. Entre los 3 tenemos 8 chiquitos y el mayor tiene 11 años, es decir, tenemos un kinder“, dijo Rojas entre risas.

David se percató que en su casa consumían muchas frutas y verduras y que, sus ahorros no le alcanzarían para tantos meses, así que le planteó la idea a sus colegas y se pusieron manos a la obra.

“Preguntando a amigos y familiares vimos que era algo que necesitaban y de boca en boca nos fuimos. Un jueves hicimos los primeros pedidos y el lunes fue la primera entrega. ¡Fue de locos! Más bien se nos salió de las manos. Le compramos a productores de varias partes del país como Santa Ana, Cartago, Grecia, San Carlos”, detalló.

Con ayuda de una amiga publicista crearon la página web “Volando fresco”, donde las personas pueden ver los productos que ofrecen y realizar sus pedidos.

Resiliencia

Por su parte, Cartín reconoce que la vida les ha dado una lección de humildad y de resiliencia y que, cualquier trabajo honrado es de gran bendición.

“Ha sido un cambio total de chip. Lo que hemos hecho es que, todas las prácticas que teníamos en aviación, las tengamos en lo que hacemos ahora, muy estructurados, los procedimientos son super importantes, la puntualidad, disciplina, todo. La gente se ha identificado mucho en la parte de resiliencia de nosotros, trabajando en algo totalmente diferente. Hemos sentido el apoyo de todos los clientes”, expresó Cartín.

Rojas afirma que el negocio no da para sostener a las 3 familias, pero que sí ha sido una gran ayuda para todos.

“Aparte del ingreso que tenemos, nos mantiene ocupados, porque nos íbamos a volver locos todos encerrados en las casas. La idea también es seguir creciendo y cuando empecemos a volar de nuevo, esto sea un negocio paralelo, que no hubiera empezado si no hubiéramos estado en esta situación (…) Yo siendo realista creo que volveremos a nuestros trabajos hasta febrero- marzo“, señaló Rojas, de 40 años.

Ruslan Swirgsde afirma que los 3 son muy esforzados y trabajadores y considera que esa es la clave para que las cosas salgan bien, además del apoyo de la familia.

“Los tres hemos pasado por momentos de desesperación y angustia, sin saber qué va a pasar. Lo que hicimos fue apoyarnos en la familia y pedirle a Dios que nos ayudara a salir adelante con el negocio. Nosotros no sabíamos nada de verduras. ¡Había que entrarle sin miedo! Al principio nos vendían carísimo, pero poco a poco fuimos aprendiendo. Los productores no nos creen que somos pilotos, hemos tenido que enseñarles fotos y la licencia y se quedan sorprendidos. Es un trabajo totalmente diferente, literalmente del cielo a la tierra. Ha sido una enseñanza para nosotros y para nuestros hijos, que aprendan que hay que trabajar”, afirmó Ruslan.

Los pedidos

Estos pilotos “vuelan” para hacer entregas dos veces por semana -martes y viernes- pues hay todo un tema de organización y logística.

“Los pedidos empiezan jueves, viernes, sábados y domingos. Hacemos cierre para ver cuántas papas, tomates y frutas nos pidieron. El lunes salimos de madrugada a comprarle a los productores, excepto lo verde. Hacemos la cajita de cada persona, el martes igual vamos de madrugada a comprar los productos verdes para repartirlos frescos. Terminamos de rellenar las cajitas y salimos a hacer entregas. Los pedidos que se entregan los viernes los recibimos lunes, martes y miércoles. ¡Es un trabajo de todos los días, una locura!“, explicó Rojas.

El servicio de entrega es gratuito en compras mayores a 12 mil colones y se hace en la Gran Área Metropolitana hasta la puerta de la casa del cliente.

“La relación con el cliente es muy bonito y uno hace amistades. Cuando entregamos, también dedicamos un ratito a las personas mayores que hemos notado que están muy solitas en las casas”, dijo Swirgsde.

Finalmente, Cartín, de 41 años envió un mensaje a todas aquellas personas que, como ellos, se vieron afectadas por el COVID-19.

Que no tengan miedo de ir tras una idea o un sueño, que tal vez lo habían postergado por estar en un escritorio, que se den ese chance. La pandemia fue el chance que tuvimos nosotros, de explorar otras áreas y ser exitosos en eso.

Si usted desea contactar a estos pilotos puede hacerlo a través de la página web, haciendo clic aquí, al teléfono celular 7029-3587, al correo [email protected] o por redes sociales.



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