Sobrevivió al COVID-19: Don Pedro luchó 17 días para volver a abrazar a su esposa e hijo

Katherine Castro [email protected] Noviembre 22, 2020  12:02 am

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  • Tras 17 días de hospitalización logró volver a su casa
  • Espera que su testimonio sirva para que población no descuiden medidas sanitarias

(CRHoy.com). – Para Pedro Guadamuz, vecino de El Roble de Alajuela, la vida dio un giro el pasado 20 de octubre cuando los síntomas del temido virus que afecta al mundo comenzaron a presentarse.

Tras casi 3 semanas de hospitalización, don Pedro logró vencer al virus, salir del hospital y volver a abrazar a su esposa e hijo, quienes ansiosos aguardaban por él en su casa. Aunque las secuelas de lo que representó la experiencia más difícil de su vida siguen presentándose, con lágrimas en los ojos agradece a Dios la oportunidad de estar vivo.

De acuerdo con este luchador, la primera en presentar síntomas fue su esposa, luego fue su turno. La experiencia con la línea de atención establecida por el Ministerio de Salud no fue para nada buena, por lo que, con mucho esfuerzo, logró juntar los ₡50 mil necesarios para realizarse la prueba del hisopado en un laboratorio privado, el resultado lamentablemente era el ya esperado.

Don Pedro es un adulto mayor, es hipertenso, diabético y tiene hipotiroidismo, como él cuenta “tenía el cartón lleno”.

“Llamamos a esa línea, pero no nos brindaron la atención y nos dijeron que teníamos que esperar. Yo me sentía fatal, así que tomé la decisión de llamar a un médico privado, aunque no tenía dinero porque yo tengo un microbús de turismo y tengo casi 7 meses de no trabajar. Él vino me atendió en la cochera y me recomendó llamar a una ambulancia que me trasladara al hospital”, contó.

Debido a su delicado estado de salud, no lo pensó dos veces y esa misma tarde lo trasladaron al hospital San Rafael de Alajuela. Sin embargo, a las 5: 00 a.m. del día siguiente le dieron la salida, sin ningún medicamento y con la esperanza de que pudiera recuperarse en la casa.

No obstante, no fue así. Unas 4 horas después volvió al hospital, en esta oportunidad los médicos sí decidieron internarlo.

Duros momentos

Fueron 17 largos y complicados días, los que don Pedro permaneció en una fría sala del cuarto piso junto a otros pacientes con COVID-19. El primer día que llegó le tocó ver morir a un compañero.

El primer día que yo llegué vi morir a un señor, imagínese usted el trauma. El señor que estaba a la par mía, estaba pura vida pero a los 8 días se empezó a poner mal y mal, entraron las enfermeras a verlo y él murió también.

A pesar de que los días fueron difíciles, este vecino de Alajuela asegura que no tiene cómo pagar la dedicación y vocación del personal de enfermería, quienes a pesar de estar con un traje que las cubre de pies a cabeza y no poder ni tan siquiera reconocer sus rostros se convierten en un apoyo para los pacientes.

Durante su estadía en el hospital, requirió de la ayuda de un respirador artificial, a los días el soporte ventilatorio comenzó a hacer efecto.

Yo le pedía a Dios, pedía que me permitiera estar con familia, mi niño necesita de mí, pero hubo un momento en el que uno se siente tan mal que no siente ganas de seguir luchando. Siempre está el pensamiento de sí iré a salir. Una noche yo dije ‘Ya señor llévame’, pero algo, no sé si escuché, soñé o no sé porque no puedo explicarlo supe que Dios me tenía agarrado de su mano y no me iba a soltar”, dijo.

Posterior a esos duros momentos, empezó su recuperación, y conforme pasaban los días su estado de salud mejoró y logró comenzar a respirar por sí mismo.

Fue así como tras varios días y 12 kilos menos, logró convertirse en uno de los más de 79 mil recuperados que registra el país.

No bajar la guardia

Don Pedro no sabe cómo su esposa y él se contagiaron de este virus, si acataron las medidas y por más de 7 meses cuidaron de su burbuja, sin embargo, asegura que espera que, con su testimonio, las personas sean conscientes de lo peligroso que es el COVID-19.

Gracias infinitas a Dios y a la Virgen, ya estoy recuperándome, estoy aquí. No me morí, no era mi hora. Dios me salvó, él estuvo conmigo a la par, fueron momentos bastante difíciles, pero él me chineó y nunca me abandonó. Estos fueron los momentos más difíciles que he pasado en mi vida.

Aunque asegura con voz quebrada que aún no puede olvidar esos momentos difíciles que le marcaron su vida, aprovechará esta segunda oportunidad.

No puedo olvidar esa cama, ese cuarto, las muertes por más que quiera, pero es una oportunidad de vida que Dios le dio a uno. Hay mucha gente que no cree en esto, que hace loco, que no miden la consecuencia, pero siento que tal vez Dios me dio la oportunidad de contar mi testimonio.

Ahora don Pedro se prepara junto a esposa para celebrar este fin de semana la primera comunión de su pequeño de 10 años y pese a que recordar su vivencia es difícil, el hecho de estar vivo y compartir con su familia es motivo de infinita alegría.



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