Cantidad de microempresas en el país se desploma tras pandemia

- El número de microempresas se redujo un 25.8% (una pérdida de 94.211 compañías) entre 2020 y 2024, lo que indica que el parque empresarial no logra recuperarse del impacto de la pandemia.
- Mientras las microempresas disminuyeron, las empresas catalogadas como pequeñas, medianas y grandes crecieron. Las grandes empresas son las dominantes, generando el 74% de los ingresos y gestionando el 95% de las exportaciones.
- El salario medio anual en las grandes empresas (10,12 millones de colones) es notoriamente más alto que en las microempresas (3,63 millones de colones), reflejando una mayor fragilidad e inestabilidad en las estructuras de las microempresas.
Las microempresas (mipymes) en Costa Rica han sido las más perjudicadas tras la emergencia sanitaria global, experimentando una drástica reducción en su número desde el inicio de la pandemia de COVID-19.
Según el informe especial "Pymes después de la pandemia: resiliencia, retrocesos y una recuperación que aún no llega" del Centro Internacional de Política Económica para el Desarrollo Sostenible (Cinpe) de la Universidad Nacional (UNA), la cantidad de mipymes en el país se redujo en un 25.8% entre 2020 y 2024.
Este descenso representa una pérdida de 94.211 compañías en cuatro años, al pasar de 365.842 microempresas en 2020 a 271.631 al cierre de 2024.
El estudio enfatiza que esta situación demuestra que el parque empresarial del país "no logra salir aún del lastre pandémico". La reducción masiva de mipymes (que representan el 81% del total de compañías en el país) provocó que la cifra general de empresas cayera de 432.539 en 2020 a 335.183 al cierre del año anterior.
Sin embargo, el panorama de retroceso es exclusivo para las microempresas. El informe destaca que las empresas catalogadas como pequeñas, medianas y grandes, por el contrario, mostraron crecimiento en el mismo período:
- Pequeñas: Pasaron de 16.035 a 17.721 emprendimientos.
- Medianas: Crecieron de 5.279 a 6.057.
- Grandes: Fluctúan de 3.396 a 4.017.
Dualidad estructural y el impacto en la riqueza
El Cinpe-UNA describe que esta marcada divergencia revela una "dualidad estructural" en la economía costarricense.
Por un lado, existe un universo numeroso de microempresas que sostiene el tejido empresarial en términos cuantitativos y territoriales, y, por otro lado, un grupo reducido de empresas medianas y grandes que "domina la generación de riqueza, la productividad y la vinculación con los mercados internacionales".
Esta dualidad se observa claramente en la generación de ingresos y el comercio exterior:
- Ingresos: Las grandes empresas aportan el 74% de los ingresos generados. Las micro y las medianas aportan cada una un 9%, y las pequeñas un 8%.
- Comercio Exterior: Las grandes empresas gestionan el 95% de las exportaciones del país. En contraste, las microempresas tienen una participación del 0% en las ventas al exterior. En el caso de las importaciones, las grandes dominan con un 87%, mientras que las micro solo representan un 2%.
El estudio señala que las grandes empresas son las que actúan como "puente con el mundo" al gestionar logística internacional e innovación, mientras que las micro y pequeñas participan muy poco del comercio exterior.
Brechas salariales y estabilidad
La diferencia de tamaño también se traduce en brechas de productividad, formalidad y estabilidad, además de las salariales.
El salario medio anual de las grandes empresas (10,12 millones de colones) es significativamente superior al de las microempresas (3,63 millones de colones), según datos analizados para el periodo 2005-2024.
El informe explica que las grandes empresas no solo pagan más, sino que también ofrecen empleos más seguros y con beneficios. Por el contrario, aunque son numerosas, las microempresas "suelen operar con estructuras más frágiles y con menos posibilidades de trasladar el ingreso generado a salarios estables".
Sectores que perdieron protagonismo
Al examinar los cambios estructurales a largo plazo (2005-2024), el Cinpe identificó los sectores que ganaron y perdieron relevancia en el país.
Entre los sectores que perdieron protagonismo, destacan la enseñanza (-2.64%), las industrias manufactureras (-2.46%), y la construcción (-1.63%). La contracción en la construcción y la industria tradicional se atribuye a su sensibilidad a los ciclos económicos y el impacto acumulado de crisis previas y la pandemia.
Por otro lado, sectores como las actividades profesionales, científicas y técnicas registraron un auge, representando un 10% del valor agregado al cierre del año anterior.