Celso Gamboa: De magistrado a primer extraditado por narcotráfico
Este viernes, Celso Gamboa será extraditado rumbo a Dallas, Texas, Estados Unidos, para que responda por los cargos que se le acusan por el delito de narcotráfico.
Junto con Edwin López, alias "Pecho de Rata", serán los primeros costarricenses extraditados, luego de que se aprobara una ley tras la reforma al artículo 32 de la Constitución Política.
Pero antes de este capítulo en su vida, el hijo de la exministra de Justicia María Cecilia Sánchez, pasó por una serie de puestos en la función pública, fue protagonista en casos judiciales, hasta que terminó requerido por la Administración para el Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos.
Como profesional en Derecho, fue el defensor de sospechosos y criminales dedicados al tráfico de drogas y legitimación de capitales, entre otros delitos.
Entre sus clientes figuran Darwin González Hernández conocido como "Pancho Villa"; Alejandro James Wilson, presunto líder del caso Turesky, así como Jeison Olivery Alfaro Bustamante, alias "Press" y los hermanos colombianos Estupiñán Montaño.
Otro de sus representados fue el expresidente venezolano Nicolás Maduro, actualmente preso en una cárcel de Nueva York. Gamboa realizó una demanda penal, en representación de Maduro y Venezuela, contra un grupo de ciudadanos nacidos en ese país pero nacionalizados costarricenses, que participaron en la toma de la embajada de esa nación en San José en 2019.
Además, incursionó en la dirigencia deportiva, con el equipo de fútbol Limón Black Star y Limón F.C.
Carrera en la función pública y escándalos
El abogado comenzó a ocupar puestos en la función pública en los años 90, cuando fue asistente del fiscal general y luego fiscal en Siquirres, Limón y la Zona Sur, además de ser fiscal adjunto de Cartago, Alajuela, San José y Limón.
Posteriormente, en el Gobierno de Laura Chichilla, a partir de mayo del 2011, se desempeñó como viceministro de Seguridad. Luego, en 2013, fue nombrado jerarca de la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS).
En la administración de Luis Guillermo Solís, volvió al Ministerio de Seguridad Pública, esta vez designado en 2014 como ministro, aunque menos de un año después renunció para volver a la Fiscalía.
Solo un año después, en 2016, se convirtió en magistrado propietario de la Sala Tercera de Casación Penal.
Aunque apenas al siguiente año, en 2017, se vio involucrado en el caso del cementazo, sobre presunto tráfico de influencias, sobornos e irregularidades para cambiar normas y otorgar préstamos al importador de cemento chino Juan Carlos Bolaños.
Fue precisamente con Bolaños con quien realizó un viaje a Panamá, cuyos boletos se pagaron con la misma tarjeta de crédito, situación que provocó que la Corte Plena acordara por unanimidad suspender a Gamboa Sánchez, primero durante tres meses, plazo que se extendió a seis meses mientras realizaban una investigación, periodo en el que se le abrieron seis procesos administrativas por supuestamente desestimar indebidamente una causa penal.
Entre los asuntos por los que se le investigaba estaban aparentes presiones a subalternos para eliminar el nombre del exalcalde San José, Johnny Araya, de una causa penal.
A estas investigaciones se le unieron procedimientos por un video que circuló en el que se apreciaba en aparente ebriedad en el aeropuerto de la Ciudad de México y por la desestimación de una causa contra dos diputados.
Toda esta serie de situaciones provocaron que los diputados le levantaran la inmunidad a solicitud de la Corte Plena y acogieron la solicitud de su despido de Gamboa en 10 de abril del 2018.
La seguidilla de enfrentamientos con la justicia continuó en noviembre del 2019, cuando fue detenido en Turrialba por conducir en estado de ebriedad.
Ahí fue abordado luego de ir lanzando botellas de licor a la calle mientras manejaba en el sector de Turrialtico.
Y el nuevo capítulo de la historia lo escribió el 23 de junio del 2025, cuando fue capturado acusado de cargos por presunto tráfico internacional de drogas.
Desde entonces permanece en prisión en el módulo de Máxima Seguridad de La Reforma, donde incluso afirma que fue mordido por una rata en su celda.
Ahora, luego de agotar todos los recursos legales al alcance de su mano y después de que el Ministerio Público desestimara varias causas en su contra para aligerar el proceso de extradición, parte vía aérea hacia el sur estadounidense para hacerle frente a las acusaciones en su contra. El avión lo espera en Base 2 del aeropuerto internacional Juan Santamaría.
Antes de emprender el vuelo, Gamboa tuvo la oportunidad de despedirse de sus dos hijos menores de edad.
