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Mujeres al volante: ellas rompen estereotipos en los buses de Desamparados y Aserrí

Por Rebeca Ballestero | 8 de Mar. 2026 | 8:00 am

Mujeres al volante: ellas rompen estereotipos en los buses de Desamparados y Aserrí

En una industria que históricamente ha sido dominada por hombres, 18 mujeres forman parte hoy del equipo de Autotransportes ATD, empresa de autobuses que opera en sectores como Desamparados, Aserrí y Los Guido. De ellas, cinco están al volante.

En el marco del Día Internacional de la Mujer, CR Hoy conversó con tres trabajadoras de la empresa: una chofer y dos controladoras de ruta —conocidas popularmente como "cheques"— que día a día desafían estereotipos en el transporte público.

Un sueño cumplido en honor a su padre

Ingrid Otárola Ángulo, de 44 años y vecina de Aserrí, tiene ocho años en la empresa: siete como chofer y uno como controladora de ruta. Es madre de tres hijos —de 26, 22 y 17 años— y abuela de una niña de cinco.

Para ella, conducir un autobús no fue casualidad, sino el cumplimiento de una promesa.

"Es una promesa y un sueño que le cumplí a mi papá. Mi papá tiene siete años de fallecido", cuenta.

Desde niña estuvo vinculada a vehículos pesados. Su padre tenía camiones y una vagoneta, y fue él quien le enseñó a manejarlos.

"Yo toda la vida he manejado camiones de grandes dimensiones. Mi papá me enseñó desde muy niña. Cuando no llegaba el chofer, yo me iba a trabajar con la vagoneta. Toda la vida me he desenvuelto con vehículos grandes. Además, mi esposo era trailero".

Antes de ingresar a la empresa de buses, trabajó varios años como taxista independiente, pero vendió el vehículo cuando los servicios disminuyeron considerablemente.

Fue su padre quien la impulsó a buscar una oportunidad en la empresa autobusera. Aunque inicialmente ingresó como controladora, tras el fallecimiento de su papá decidió dar el paso hacia el volante.

"Él siempre me decía que me quería ver como chofer entonces fue ahí cuando le dije a mi jefe que ya estaba lista y empecé en la escuelita para sacar la licencia de buses. Cuando enterramos a mi papá yo le dije 'papito, yo cumplo su sueño, yo voy a manejar bus'"

Aunque reconoce que ha enfrentado comentarios machistas, asegura que han sido casos aislados.

"Me he topado como unas seis personas donde llega un machista y grita 'ahhhh, una mujer'. Me da mucha rabia. Han gritado horrible y yo hasta pego un brinco".

Sin embargo, afirma que la mayoría de reacciones han sido positivas.

"Me dicen 'la admiro', 'eso, mujeres al poder'".

Para Ingrid, su trabajo representa estabilidad y orgullo.

"Este trabajo es la estabilidad de mi hogar, la estabilidad de mi familia. Me siento feliz. Las mujeres somos capaces de esto y mucho más. Somos capaces de todo, simplemente es quitarnos el miedo".

"Hay que tener firmeza"

Katherine Valladares Barrantes, de 37 años y vecina de Desamparados, es controladora de ruta desde hace un año y siete meses. Es madre de tres hijos: de 19, 18 y 6 años.

Su labor implica coordinar y supervisar la salida de las unidades, asegurando que los horarios y recorridos se cumplan.

Reconoce que en ocasiones ha tenido que demostrar carácter.

"La verdad sí he tenido que tener bastante firmeza porque los hombres no están acostumbrados a que les den órdenes una mujer. En este caso los chicos me respetan mucho".

Señala que los comentarios machistas no suelen venir de compañeros, sino de algunos usuarios.

"Dentro de los compañeros no se ven esos comentarios, pero sí dentro de los mismos usuarios de autobús. Me han dicho 'usted seguro es la querida del dueño de la empresa'. Me lo dicen solo por ser mujer. Se enojan porque no les gusta que una mujer les diga algo".

A pesar de ello, también recibe mensajes de apoyo.

"Me han dicho 'qué dicha que es usted la que está aquí', 'deberían ponerla más seguido por estos lados' o 'me encanta su labor'".

Una nueva generación que abre camino

Jennifer Serrano Aguilar tiene 19 años y nueve meses en la empresa. Es su primer trabajo formal. Vive con su hermano y la pareja de él, y ya cuenta con el bachillerato completo.

Como controladora de ruta, se encarga de verificar la salida de los buses, registrar horarios y anotar información sobre cada unidad.

"Chequear los buses, encargarse de las salidas, con cuánta capacidad sale la unidad. Anotar en la tabla el número de la unidad, la ruta, la hora que llega y que sale".

Asegura que muchas personas valoran ver mujeres en estos puestos.

"Mucha gente nos felicita por ver mujeres trabajando en un espacio donde normalmente se ha conocido que es de hombres. Las mujeres somos muy capaces de lograr cualquier cosa".

Entre sus metas está ingresar a la universidad.

"Ya yo tengo bachiller. Mi meta es meterme a la universidad, por eso me quiero acomodar bien para poder matricular".

Según comentó, le gustaría estudiar criminología o educación.

Rompiendo estereotipos en el transporte público

Aunque el transporte público ha sido tradicionalmente un espacio masculinizado, la presencia de mujeres en roles operativos y de liderazgo dentro de empresas como Autotransportes ATD refleja cambios paulatinos en el sector.

Para estas trabajadoras, más allá del uniforme y las rutas, su labor representa independencia económica, estabilidad familiar y la posibilidad de abrir camino para otras mujeres que quieran incursionar en áreas donde antes no eran visibles.

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