Fósiles del perezoso gigante son mil años más antiguos que los del mastodonte
El Museo Nacional de Costa Rica (MNCR) compartió una nueva actualización sobre el importante hallazgo de los fósiles de un perezoso gigante (Eremotherium) y un mastodonte (Cuvieronius) en el cauce del río Aguacaliente, en el Valle de Orosi, en la provincia de Cartago.
De acuerdo con las últimas pruebas realizadas, los depósitos asociados al Eremotherium son un milenio más antiguos que aquellos en los que se encuentran los restos de Cuvieronius.
Durante los trabajos de excavación en Orosi se recolectaron muestras de las capas que contenían los fósiles, los cuales estaban separados entre sí por unos 700 metros.
La primera muestra fue tomada del sitio denominado "Orosi 1" y correspondía a un fragmento de tronco carbonizado contenido en la capa arcillosa donde fosilizó el perezoso gigante. La segunda muestra se recolectó en el sitio "Orosi 2" y corresponde a un fragmento de tronco carbonizado localizado dentro de la capa 3, también de composición arcillosa, expuesta en el sitio de excavación donde actualmente se ubican los restos del mastodonte.
Los resultados del radiocarbono (¹⁴C) indican que la muestra procedente del sitio Orosi 1 presenta una mayor antigüedad, de alrededor de 14.400 años antes del presente, mientras que la muestra obtenida en el sitio Orosi 2 es de cerca de 13.400 años antes del presente.
¿Qué significa esto?
De acuerdo con los geólogos, estas fechas sitúan a los fósiles hallados en la etapa final del Pleistoceno superior, una era geológica contemporánea con el arribo de los primeros seres humanos a América Central, correspondiente al período arqueológico paleoindio.
Con ello, existe la posibilidad de una coexistencia espacio-temporal de la megafauna con nuestros antepasados. Además, estas corresponden a las edades más recientes determinadas a nivel nacional para restos de megafauna, lo que constituye un importante logro científico.
Los animales a detalle
El perezoso gigante llamado "Tobi" fue hallado por la geóloga María Sequeira. La excavación se realizó el 30 de diciembre de 2024, con la participación de los niños Tobías Sequeira y Ara Paula Chinchilla, así como de las geólogas María Sequeira, Ana Lucía Valerio y Joanna Méndez, funcionaria del museo.
De acuerdo con la investigación, este animal habría alcanzado aproximadamente 6 metros de altura y un peso cercano a 5 toneladas.
Su rango temporal abarca del Plioceno al Pleistoceno, y se extinguió en la última Edad del Hielo, hace unos 11.000 años. Sus registros fósiles se distribuyen desde Brasil hasta Estados Unidos.
Era un herbívoro que se alimentaba de hojas y pasto, y que habitaba ambientes tropicales y subtropicales de América Central. Migró desde América del Sur hacia América del Norte durante el Gran Intercambio Biótico Americano (GABI), ocurrido hace aproximadamente 3 millones de años.
Los restos recuperados comprenden cuatro vértebras, una escápula y una porción acetabular de la pelvis. Las vértebras presentan abundantes osteofitos, lo que sugiere la presencia de artrosis severa en la columna vertebral.
El mastodonte "Pitán" fue hallado por Esteban Brenes Granados, un trabajador de la finca. En reconocimiento, el ejemplar fue bautizado como le decían en su juventud.
Este animal habría alcanzado aproximadamente 2,3 metros de altura y un peso cercano a 3,5 toneladas, con dimensiones comparables a las del elefante asiático.
Los registros fósiles de este género se distribuyen desde Chile hasta Estados Unidos. El género se extinguió al final del Pleistoceno, hace aproximadamente 11.000 años.
También era un herbívoro que consumía ramas y gramíneas, provisto de defensas (incisivos), conocidas comúnmente como colmillos, que podían alcanzar hasta 2,2 m de longitud.
Del ejemplar en proceso de excavación se han recuperado aproximadamente 71 elementos, entre ellos un incisivo casi completo (1,6 m de longitud), un fragmento del incisivo contralateral (35 cm), parte del cráneo, la tibia, varias vértebras y costillas, el fémur, falanges, pelvis, así como la fíbula y otros restos óseos.
Estado actual de la excavación
Según detallaron, tras veintidós días de excavación el MNCR recuperó 71 piezas óseas, lo que constituye el mayor rescate de restos pertenecientes a un solo ejemplar de megafauna realizado por la institución.
La institución recalcó que el hallazgo enriquece el conocimiento sobre la historia natural de Costa Rica y su patrimonio paleontológico, el cual será preservado y compartido con las generaciones presentes y futuras.
Asimismo, precisaron que la mayoría de los huesos se encuentran en estado regular de conservación, aunque algunos presentan un estado más deteriorado.




















