NASA abandona estación orbital para construir base en la superficie de la Luna
La NASA canceló sus planes de desplegar una estación en órbita lunar y, en su lugar, redirigir ese esfuerzo hacia la construcción de una base en la superficie de la Luna valorada en unos $20.000 millones.
El anuncio fue realizado por su nuevo director, Jared Isaacman, durante un evento en Washington, donde detalló un giro estratégico en el programa Artemisa, eje central del regreso estadounidense a la Luna.
"A nadie debería sorprenderle que pausemos el Gateway en su forma actual para enfocarnos en infraestructura que permita operaciones sostenidas en la superficie lunar", afirmó Isaacman.
El proyecto Lunar Gateway, concebido como una plataforma orbital para investigación y punto de transferencia hacia la superficie, quedará así relegado en favor de una presencia directa en el satélite.
La estación había sido desarrollada en gran parte por empresas como Northrop Grumman y Maxar Technologies (antes conocida como Vantor), cuyos contratos ahora deberán adaptarse a la nueva estrategia.
Isaacman reconoció que transformar componentes pensados para órbita en infraestructura de superficie implicará retos técnicos y de cronograma, aunque aseguró que se podrán reutilizar equipos y compromisos con socios internacionales.
El cambio supone una reconfiguración de contratos multimillonarios y llega en un contexto de creciente competencia espacial, con China avanzando hacia su propio objetivo de alunizaje para 2030.
