Contaminación del aire causa pérdidas millonarias en el mundo
Uno de los principales riesgos que enfrentan las personas y que conducen a la muerte prematura en todo el mundo es la contaminación del aire, la cual tiene un costo anual superior a los $5,11 billones (millones de millones) en pérdidas de bienestar.
Estas pérdidas, estimadas por el Banco Mundial, son el costo de los tratamientos o de la mortalidad prematura causada por la exposición a partículas finas en el ambiente, la contaminación proveniente de cocinar con combustibles sólidos y el ozono ambiental.
Dichos costos, además, han aumentado significativamente con el tiempo, un reflejo del creciente reto de la contaminación.
Según el Banco Mundial, entre 1990 y 2013 las pérdidas totales de bienestar debido a la mortalidad prematura por la exposición a la contaminación del aire aumentó en un 94%.
Una evaluación de 2013 realizada por la Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS) determinó que la contaminación del aire exterior es cancerígena para el ser humano, y que las partículas del aire contaminado están estrechamente relacionadas con la creciente incidencia del cáncer, especialmente el cáncer de pulmón. También se ha observado una relación entre la contaminación del aire exterior y el aumento del cáncer de vías urinarias y vejiga.
¿Donde se tienen más pérdidas?
La magnitud de las pérdidas es mucho mayor en el Este de Asia y el Pacífico, donde los costos de mortalidad prematura alcanzaron el equivalente a 7,5% del PIB en 2013 y seguido de cerca por el Sur de Asia, donde los costos rondaron el 7,4% de la producción.
En comparación, las pérdidas de bienestar en América del Norte fueron de casi un 3%. Números más bajos se registraron en América Latina y el Caribe, el Oriente Medio y África del Norte.
Aunque la mayoría de las pérdidas de bienestar en el sur de Asia y África subsahariana fueron causadas por la contaminación del aire en interiores, en todas las demás regiones pérdidas se debieron a la contaminación del aire en el ambiente, o exteriores.
Según el Banco Mundial, las pérdidas en ingresos anuales que provendrían de personas que tuvieron mortalidad prematura – $ 225 mil millones en 2013- fueron más bajos que el total de pérdidas de bienestar, aunque sigue siendo importante en algunas regiones.
La pérdida de ingresos para los países de Asia del Sur por la contaminación del aire ascendió a más de $66 mil millones en el 2013, el equivalente a casi el 1% del PIB .
Los más afectados
La contaminación con partículas conlleva efectos sanitarios incluso en muy bajas concentraciones; de acuerdo con la OMS, no se ha podido identificar ningún umbral por debajo del cual no se hayan observado daños para la salud.
Pérdidas de ingresos derivados de la contaminación son más altos para los países con poblaciones más jóvenes. En el África subsahariana, por ejemplo, el 30% de las muertes prematuras por aire contaminado la sufrieron niños menores de 5 años y un 10% de las muertes fueron algunos personas mayores de 80 años.
Por el contrario, en Europa y Asia Central, menos del 1% de las muertes por contaminación del aire se encontraban entre los niños menores de 5 años, y más del 40% estaban entre las personas mayores de 80.
Aunque la magnitud relativa de las pérdidas de bienestar (riesgos de mortalidad cuyo valor para las personas de todas las edades por igual) fue similar para Asia del Sur y Este de Asia y el Pacífico, las pérdidas de ingresos por trabajo para el Sur de Asia fueron proporcionalmente más altos.
Según la Organización Mundial de la Salud, un 88% de esas defunciones prematuras se producen en países de ingresos bajos y medianos.
Asimismo, considera que las políticas y las inversiones de apoyo a medios de transporte menos contaminantes, viviendas energéticamente eficientes, generación de electricidad y mejor gestión de residuos industriales y municipales permitirían reducir importantes fuentes de contaminación del aire en las ciudades.
Además de la contaminación del aire exterior, el humo en interiores representa un grave riesgo sanitario para unos 3.000 millones de personas que cocinan y calientan sus hogares con combustibles de biomasa y carbón.
Costa Rica no está exenta
La contaminación atmosférica alcanzó valores hasta 150% superiores a la norma internacional en varios puntos de la Gran Área Metropolitana de Costa Rica (GAM), donde se concentran las cuatro ciudades más populosas del país.
Así lo reveló a mediados de este año una investigación investigación, desarrollada por los ministerios de Ambiente, Salud y Transportes, la Municipalidad de San José y la Universidad Nacional Autónoma (UNA).
"En los años 2013, 2014 y 2015 se registraron promedios anuales que superan el valor establecido como criterio por la Organización Mundial de la Salud", señaló el Informe de Calidad del Aire de la GAM.
Para el mismo periodo se detectó que las concentraciones de partículas se incrementaron durante la primera quincena del mes de agosto de cada año, lo que coincide con el evento natural de polvos provenientes del desierto del Sahara, el cual tiene afecciones de tipo agudo (a corto plazo) en la salud humana de la población expuesta.
En ciertos sitios de San José, la presencia en el aire de partículas con diámetro menor a 2,5 micrómetros, de las más dañinas a la salud, alcanzaron en 2014 un promedio de concentración superior en 150% a la norma de referencia internacional.

