Little Shop of Horrors regresa a Costa Rica con una segunda temporada
Estar en una obra musical es como adentrarse en la historia que está siendo contada e, incluso, convertirse en parte del elenco. Su magia, esencia y, sobre todo, la cantidad de arte que transmite es algo que los ticos poco a poco han ido apreciando con montajes como Little Shop of Horrors, una obra musical originaria de Broadway que llegará a Costa Rica por segunda vez.
La historia gira en torno a un joven llamado Seymour, quien trabaja en una floristería en una ciudad decadente durante los años 60. Un nuevo reto se le presenta cuando una planta carnívora le exige sangre a cambio de cumplirle sus sueños y ambiciones. A partir de ahí, la trama se desarrolla con la incorporación de más personajes, dando forma a una obra cargada de comedia, romance y un toque de horror absurdo que envuelve al público en la historia del protagonista.
En esta ocasión, el musical cuenta con música de Alan Menken, reconocido por su trabajo en películas como La sirenita, Aladdín y otros clásicos de Disney que se han convertido en recuerdos entrañables para millones de personas alrededor del mundo. Las letras están a cargo de Howard Ashman. La propuesta musical combina distintos géneros con la intención de ofrecer una experiencia única sobre el escenario.
Esta obra ya había sido puesta en escena en Costa Rica en julio de 2025; sin embargo, tras la alta demanda del público y el agotamiento total de la temporada, los productores no dudaron en traerla de vuelta, impulsados por el entusiasmo que despertó entre los espectadores.
En aquella ocasión, el público logró conectar de forma muy genuina con los elencos, que en ese momento eran dos. Para esta segunda temporada se contará con un único elenco, debido a que algunos actores y actrices continuaron sus carreras artísticas fuera del país, lo que limitó la conformación del reparto. A pesar de ello, esta situación sirvió como motor para fortalecer la producción, mejorar distintos aspectos técnicos y afinar detalles en la escenografía.
Uno de los datos más llamativos de esta puesta en escena es que todos los artistas que participan son costarricenses, lo que brinda la oportunidad de apreciar el talento nacional sobre las tablas. El elenco reúne tanto intérpretes con amplia trayectoria como nuevas promesas, aportando frescura y abriendo espacio a nuevas oportunidades dentro del mundo artístico.
Los ensayos de la primera temporada se extendieron por aproximadamente tres meses. En esta ocasión, el elenco tuvo únicamente dos semanas para reencontrarse, repasar la obra, afinar detalles y elevar aún más la calidad del espectáculo.
Además, esta segunda edición contará con un vestuario completamente nuevo, que le dará un matiz distinto al montaje. El elenco único está encabezado en los roles principales por Jimena Quesada, en el papel de Audrey, y Andy Gómez, como Seymour.
Una de las experiencias más gratificantes para el elenco ha sido la conexión lograda con el público, no solo desde el escenario, sino también a través de las redes sociales, donde se formó una sólida comunidad en torno a la obra. En escena, Erick Córdoba interpreta al señor Mushnik; Winston Washington da voz a Audrey II; Esteban Arias asume los roles de Orin y otros personajes; mientras que las Urchins, Sol Salas, Anushka Barazarte y Chochi Montero, conducen la historia con su característica picardía y espíritu soul.
Entre las mayores emociones que viven los actores sobre el escenario está la posibilidad de ver el teatro lleno y escuchar las carcajadas del público, una señal clara del impacto que genera la interpretación.
El espectáculo inicia su segunda temporada el 16 de enero y se presentará durante tres fines de semana: viernes a las 8:00 p. m., sábados a las 4:00 p. m. y 8:00 p. m., y domingos a las 6:00 p. m. Las entradas tienen un costo de ¢13.000 (más IVA y cargos por servicio) y se pueden adquirir escribiendo al 6360-9158, en la boletería del Teatro Espressivo, ubicado en el centro comercial Momentum Pinares, o en el sitio web www.espressivo.cr
