El Monstruo comenzó a pulir y acariciar su estrella 35

Hermes Solano [email protected] Junio 24, 2020  10:25 pm

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  • Saprissa golpea en el Morera Soto y tiene a tiro el título nacional

(CRHoy.com).-Saprissa se plantó en el Morera Soto, la casa de su archirrival y demostró el por qué es el mejor visitante del certamen. El Monstruo se comió el León y comenzó a pulir su estrella 35.

La victoria de 0 a 2 deja a los morados muy cerca de proclamarse campeones y acabar con esa racha de 3 certámenes en blanco.

Para Alajuelense es una decepción más y que los obliga a la remontada en Tibás el próximo lunes. Los manudos llegarán obligados a ganar mínimo por el mismo marcador para llevar el partido al alargue o por una victoria de 3 goles o más para darle vuelta a la historia.

Lo cierto es que, con el marcador de esta noche, la ansiada 30 manuda parece que seguirá esperando.

La estrategia de Paté y las 2 dagas

El clásico lo comenzó a ganar Paté con la sorpresa del partido. Mandó al campo a un impensado: Esteban Rodríguez y formó una línea de 3 donde puso en el centro a Michael Barrantes.

Ese movimiento reforzó la zona defensiva, la más criticada del cuadro morado, pero, además, la inclusión de Rodríguez le dio muchos réditos. La lectura del primer tiempo dejó en claro que a Andrés Carevic le sorprendió el movimiento de su rival y eso marcó diferencia.

Saprissa entró a ganar y lo hizo con la fórmula que más beneficios le dio a Alajuelense desde que está el argentino en el banquillo: el contragolpe. Con los espacios cerrados atrás, se aprovechó de una defensa adelantada -y lenta- para dar el primer golpe.

Saque largo al medio y cabezazo de Ricardo Blanco para alargar la jugada hacia un Cristian Bolaños que llegó solo al área, dejando en el camino a Júnior Díaz y sacó un remate que rechazó Leonel Moreira.

Pero ahí en el área estaba Ariel Rodríguez, como el 9 nato que es, para mandar la pelota al fondo y poner el 1 a 0 a los 11 minutos. Era el tercer tanto seguido del atacante en clásicos, pues había anotado los 2 en el clásico del 31 de mayo anterior.

Ese gol se convirtió no solo en una gran ventaja para el conjunto tibaseño, sino en un gran peso para los manudos, que, aunque intentaron reaccionar, se mostraron imprecisos y la parte mental comenzó a flaquear.

Otra vez los fantasmas aparecieron. Un par de cabezazos de Jonathan Moya que se dejó sin problemas Aaron Cruz fue lo más peligroso de la Liga, que padeció mucho por el sector izquierdo de su defensa.

Facundo Zabala fue presa fácil de Bolaños una y otra vez y en ataque dejó mucho que desear. Noche para el olvido del lateral izquierdo manudo.

Con el control del partido y las principales llegadas, Saprissa encontró el segundo tanto, que fue una daga profunda para los rojinegros y que además, terminó por darle la razón a Centeno en su formación estelar.

Esteban Rodríguez se encontró con un rebote fuera del área para sacar un disparo que terminó en el fondo de las redes de Moreira. 2 a 0 y manos al cielo del volante saprissista, que eso sí, tuvo la fortuna que el balón se desvió en Allen Guevara.

La Liga sin respuesta

La obligación manuda de ir a empatar el juego fue el mejor aliado del Monstruo, que aprovechaba los espacios que dejaba el rival para generar peligro y estar cerca del tercero.

Primero en un tiro libre de Venegas al 52’ y luego en una contra de Ariel Rodríguez, que no fue egoísta y sirvió atrás a la llegada de Bolaños. En ambas, fue el arquero Moreira el que evitó el 0 a 3 con dos muy buenas tapadas.

Saprissa estuvo más cerca de ampliar el marcador, que la Liga de llegar al descuento.

La zona baja morada superó las críticas y como lo hizo en la semifinal contra Cartaginés en el Fello Meza, se mantuvo firme para mantener el cero en su arco, fundamental en estas instancias.

La primera ocasión liguista en el complemento llegó cuando habían transcurrido 20 minutos, en tiro libre de Bernald Alfaro, que Aaron Cruz mandó al córner en un muy buen lance.

En Alajuelense la desesperación comenzó a ser evidente y eso les quitó todavía más la claridad para buscar acercarse en el marcador. Saprissa se aprovechó de todo eso, puso el partido donde quería y finalmente no sufrió.

Sufrieron los manudos desde su casa cuando vieron como Jonathan McDonald, solo en el área y con el marco de frente, mandó la pelota por fuera en lo que pudo suponer el descuento, cuando faltaban 10 minutos para el final del partido.

Paté Centeno dijo en la previa que el primer partido marca la serie y con este triunfo, el Monstruo tiene a tiro colgarse en los hombros la medalla y lucir en el pecho la estrella 35 en la historia del club.