Tokio 2020 fue pospuesto debido al COVID-19

El rompecabezas organizativo tras el aplazamiento olímpico

(AFP) La histórica decisión tomada este martes de aplazar alrededor de un año los Juegos Olímpicos de Tokio-2020 debido a la pandemia del nuevo coronavirus supone todo un reto para los organizadores.

“Aplazar los Juegos Olímpicos no es como reprogramar un partido de fútbol al sábado siguiente“, previno este fin de semana Thomas Bach, presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), aludiendo a la magnitud del desafío.

Estos son algunos ejemplos para dar una idea de la amplitud del rompecabezas que tienen ahora por delante los responsables olímpicos:

El calendario de las competiciones

Todo depende de las nuevas fechas que finalmente se decidan, pero añadir los Juegos a una agenda deportiva de 2021 ya bien cargada es una pesadilla logística, ya que el próximo verano boreal se anuncia muy cargado: están programados los Mundiales de atletismo y de natación, además de la Eurocopa de fútbol, que ya ha sido aplazada a 2021.

La leyenda estadounidense de atletismo, Carl Lewis, sugirió organizar los Juegos de verano en 2022, el año de los Juegos de invierno en Pekín, para crear un “año de celebración olímpica”, pero esa opción no ha sido la elegida y el evento tendrá lugar en 2021.

Las Federaciones Internacionales de Atletismo y Natación comunicaron ya su predisposición a colaborar en hacer hueco a los Juegos Olímpicos, modificando las fechas de sus respectivos Mundiales de 2021, previstos en Eugene (Estados Unidos) y Fukuoka (Japón), respectivamente.

La gestión de las sedes

Para los Juegos de Tokio, están previstas 43 instalaciones-sede, algunas construidas para la ocasión, a veces de forma temporal, otras acondicionadas. Pero todas podrían tener problemas con el aplazamiento.

Según el COI, “varios sitios indispensables para los Juegos podrían no estar disponibles en otras fechas posteriores“.

Es el caso del nuevo Estadio Olímpico de Tokio, de una capacidad de 68.000 plazas, que debe albergar conciertos y otras competiciones deportivas tras los Juegos. Eventos que hará falta reprogramar ahora.

Las infraestructuras deportivas no son las únicas afectadas. Los organizadores han reservado también para esas semanas de julio y agosto el imponente Tokyo Big Sight, inmenso palacio de congresos y de exposiciones, para utilizarlo como gigantesca sala de prensa durante los Juegos.

Este lugar, uno de los más grandes salones profesionales de Asia, es reservado con varios meses de antelación. Encontrar fechas libres o convencer a los organizadores de otros eventos para que cambien las suyas puede ser muy complicado.

La Villa Olímpica

Compuesta por 21 torres de 14 a 18 pisos, la Villa Olímpica fue construida en un terreno de gran valor inmobiliario, con vistas a la bahía de Tokio y su célebre Rainbow Bridge.

Al término de la competición en este 2020, la Villa Olímpica debía ser reconvertida en miles de apartamentos de alta gama, que serán vendidos o alquilados después.

Según los promotores del sitio, 4.145 apartamentos deben ser vendidos. En un primer lote de 940 de ellos puestos en venta desde 2019, la mayor parte ya han sido comprados, según la prensa local.

El aplazamiento conlleva también un retraso en el acondicionamiento del lugar y de amplias dudas sobre los contratos de propiedad ya firmados.

Los lugares de alojamiento

La cuestión de millones de noches ya reservadas en los hoteles es muy difícil de administrar“, había señalado recientemente el COI.

Las habitaciones de hotel en Tokio están en su mayoría reservadas desde hace varios meses, obligando a muchos visitantes a pagar importantes montos con antelación, unas sumas que corren el riesgo ahora de ser perdidas.

Para la industria hotelera, el escenario del aplazamiento representa una duda suplementaria, en un contexto turístico ya catastrófico por la pandemia.