Fútbol tico sin Mundial, entre intentos de amaño y extradición por drogas

2 de Jul. 2026 | 4:38 am

El fútbol nacional está de cabeza. No solo por la ausencia de Costa Rica en la Copa del Mundo.

Mientras los ojos del planeta están puestos en Norteamérica 2026, el balompié costarricense recibe golpe tras golpe.

Primero, la detención de un presidente de club por presuntos nexos con el narcotráfico y, como si eso fuera poco, con la suspensión de varios jugadores por un caso de amaño deportivo.

A esto se suma que algunos clubes han perdido su licencia de competición por irregularidades.

La lista de problemas podría seguir creciendo, lo que deja en evidencia que el fútbol nacional atraviesa una profunda crisis, que va mucho más allá del bajo rendimiento dentro de la cancha.

Drogas y extradición

Hace dos semanas, y ante el asombro de muchos, Wilder Eusse Osorio, presidente de Municipal Liberia, fue detenido en vía pública.

Las autoridades lo arrestaron mientras se encontraba apoyado sobre su vehículo, debido a que es requerido por Estados Unidos con fines de extradición como sospechoso de tráfico internacional de drogas.

Según detalló la Fiscalía, contra Eusse existe una acusación formal presentada el 10 de junio de 2026 ante el Tribunal de Distrito Este de Texas. 

La detención dejó al equipo de la Ciudad Blanca en medio de la incertidumbre, ya que Eusse era el encargado de la operación diaria del club.

Esta semana, el Comité de Licencias le canceló la autorización para jugar en Primera División.

Amaño y suspensión

Cuando parecía que las aguas volvían a su cauce, se reveló que tres futbolistas costarricenses recibieron una sanción sin precedentes por un intento de amaño de partidos.

La sanción fue impuesta por la Comisión Disciplinaria de la Federación Costarricense de Fútbol (Fedefútbol).

Los castigados son Hansell Arauz Ovares, Henry Cooper Bennett y Pablo Fabián Rodríguez Esquivel, quienes fueron inhabilitados por 15 años.

Según la Comisión, la sanción responde a "la manipulación ilícita de marcadores y competiciones". Los tres coincidieron en San Carlos FC durante 2025.

Sin licencia y torneo de 10 clubes

Otro golpe a la estructura del fútbol nacional se produjo en 2025, cuando Santos de Guápiles y la Asociación Deportiva Guanacasteca (ADG) perdieron su licencia de competición.

Irregularidades administrativas impidieron que ambos clubes obtuvieran la licencia y, pese a que han presentado diversos recursos, ninguno ha prosperado.

La decisión ha sido ratificada en reiteradas ocasiones, al punto de que ninguno de los dos pudo competir en la temporada 2025-2026, que finalmente se disputó con apenas 10 equipos.

Sin Mundial y sin vitrina

A todos estos problemas se sumó la no clasificación de Costa Rica a la Copa del Mundo, una vitrina de enorme importancia para los futbolistas.

Esta ausencia representa un perjuicio tanto para el país como para el fútbol nacional, ya que se dejaron de percibir cerca de 10 millones de dólares en premios otorgados por la FIFA a las selecciones clasificadas.

A ello se suma el impacto económico derivado de la pérdida de ingresos por patrocinios, la disminución de la exposición internacional del país y la menor posibilidad de concretar transferencias de futbolistas al extranjero.

El fútbol costarricense atraviesa una de las peores crisis de los últimos años, con diversos frentes abiertos tanto dentro como fuera de las canchas.

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