Hace 64 años, una llamada presidencial también cambió un Mundial
La Copa del Mundo 2026 se puso de cabeza por la solicitud del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a la FIFA para que le retirara la sanción por la tarjeta roja a Florian Bagolun.
Un hecho que incluso fue reconocido por el propio mandatario este lunes durante una rueda de prensa, lo que generó aún más críticas.
Sin embargo, la intromisión de un presidente en decisiones deportivas durante un Mundial no es algo nuevo.
El diario El País de España dio a conocer una historia de hace 64 años que no está muy alejada de la realidad que se vive en estos momentos.
Garrincha, estrella de Brasil, había sido expulsado en la semifinal contra la selección local por propinarle una patada a Eladio Rojas.
El Tribunal lo sancionó con una suspensión automática para el siguiente partido.
Sin embargo, el presidente chileno, Jorge Alessandri, intervino directamente ante Stanley Rous, presidente de la FIFA, invocando lo que se denominó un "clamor popular".
Esto para que el genio de la verdeamarela pudiera disputar la final contra Checoslovaquia.
La FIFA cedió y Brasil ganó su segundo título mundial. El episodio quedó sepultado y no se volvió a hablar del tema hasta hoy.
Todo cobró relevancia debido a la llamada de Trump a Gianni Infantino y a la decisión de la FIFA de dar marcha atrás.
Todo esto ocurrió 24 horas antes del partido que disputarán Estados Unidos y Bélgica este lunes para definir al último clasificado a los cuartos de final de la Copa del Mundo.
La FIFA publicó un comunicado en el que citó el artículo 27 de su Código Disciplinario, que permite suspender parcial o totalmente una sanción.
Se trata de un artículo que ya existía antes del partido y que nadie había aplicado en este torneo, hasta que el presidente del país anfitrión levantó el teléfono.

