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La vida quiso noquearlo, pero este boxeador le ha ganado muchos rounds

Esta es la historia de Kevin, apodado “El Guerrero de Dios”

Por Hermes Solano | 14 de Nov. 2020 | 12:01 am

(CRHoy.com) Kevin Guerrero tiene 23 años, es oriundo de Fray Casiano de Puntarenas, uno de los barrios más complicados de esa provincia. Es boxeador y la vida lo ha querido noquear en varias ocasiones, pero él ha sabido levantarse y pedir un round más.

Desde el ring y con los guantes puestos logró medallas en Juegos Nacionales, así como en Juegos Centroamericanos, y además, ha sido campeón nacional.

En la vida, logró alejarse de las drogas a pesar de tenerlas a la mano, sufrió con la muerte de su madre y con ver a su padre en la cárcel, superó una depresión y dos intentos de quitarse la vida y además, está buscando salir adelante después de quedarse sin trabajo.

La vida de Kevin no ha sido sencilla, pero él ha salido adelante. En el camino se ha encontrado personas que son como ángeles y que le han dado una mano para no decaer.

"La he pasado duro, pero he podido salir adelante", le contó Kevin a CRHoy.com en una extensa charla telefónica.

Su historia

Sus constantes peleas en la calle y en el colegio hicieron que sus amigos le vieran cualidades de boxeador y lo invitaran a entrenar en Puntarenas. Tenía 15 años, pero solo duró un mes porque vio que otros tenían más talento que él.

Dos años después volvió y ahora sí, se enamoró de este deporte.

"El deporte me atrapó de una manera bastante fuerte", dijo Kevin, apodado "El Guerrero de Dios" dentro del ambiente boxístico del país.

Su entrenador, Pedro Jácamo es su ángel en este deporte. Él fue el que lo inspiró, lo motivó y le dio las herramientas para salir adelante.

"El entrenador es como mi papá, mi abuelo, mi amigo. Es un señor que tiene ganado mi corazón, me ha apoyado mucho", dijo sin dudarlo este joven de 23 años y quien ahora vive en Esparza.

Se vinieron las peleas, los Juegos Nacionales, las medallas y el llamado a la Selección Nacional, pero también el momento más duro en su vida.

En enero de 2018 falleció su madre víctima de cáncer y eso le generó una depresión que llevó a Kevin a buscar acabar con su vida. Y es que la vida le comenzó a dar un golpe tras otro, de esos que son difíciles de asimilar.

A las 2 semanas de la muerte de su mamá, su papá lo llamó para decirle que había sido condenado a 25 años de cárcel. Tenía 21 años y su hermana, la menor, se fue con sus abuelos.

Se quedó solo y eso fue casi un nocaut.

"Había recibido golpes físicos, pero nunca en la vida había sentido un golpe tan duro, tan fuerte. Ahí todo se me vino abajo", contó el pugilista.

"Ya no sabía qué hacer, estaba mal psicológicamente, no quería nada, no contestaba llamadas, ni mensajes. Llegué al punto de querer suicidarme, lo intenté, pero no funcionó y eso es porque Dios tiene un propósito para todos", añadió, sin miedo o pena al que dirán.

Kevin y su entrenador, al que ve como un padre.

Un luchador

Con terapia psicológica salió adelante, volvió al boxeo, que lo había dejado de lado, y comenzó de nuevo. Inició labores en la Municipalidad de Puntarenas, primero como recolector de basura, luego en el área de asfaltado y obra gris, pero tras 1 año y 4 meses se quedó sin empleo.

Pasteles Los Morados en Orotina le dieron la posibilidad de trabajar, ahí aprendió el oficio y luego se trasladó al local de Esparza, donde decidió, además de trabajar en la empresa, comenzar a hacer él los pasteles y ganarse un extra con la venta.

La pandemia lo dejó sin trabajo, pero él no se rinde. Ese otro golpe lo respondió con su venta de pasteles de pollo y carne y aunque anda en busca de trabajo, su sueño es emprender, abrir un local y dedicarse de lleno a esto.

"Hace 2-3 meses me despidieron y desde ahí estoy sin trabajo y me ha costado encontrar. Quiero abrir mi local, una ventanita para vender pasteles. Me gustaría emprender con un local propio", dijo Guerrero.

Mientras tanto, sigue entrenando, está en la preselección nacional de boxeo que participará en los Juegos Centroamericanos del próximo año en Santa Tecla, El Salvador, en el inicio del ciclo olímpico.

Kevin lo ve como el primer paso hacia su sueño de ser profesional en el boxeo, un deporte que no lo ha dejado rendirse y que le permitió decirle a la vida, cuando ésta lo quiso noquear, que le diera un round más.

Si quiere pasteles de Kevin, lo puede localizar en sus redes sociales: Facebook: Kevin E GP o Team "Guerrero" el Guerrero de Dios o en el Instagram: kevinegp97.

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