¿NBA o G League? Ian Martínez pone los pies sobre la tierra

Ian Martínez.
La NBA sigue siendo el gran objetivo de Ian Martínez, pero el basquetbolista costarricense tiene claro que el siguiente paso más probable en su carrera pasa por la G League, la liga de desarrollo oficial de la mejor competición del mundo.
Tras concluir su etapa en el baloncesto universitario de Estados Unidos y su posterior paso por Europa, el nacional trabaja junto con su agente para definir el destino que mejor impulse su crecimiento profesional.
"Un contrato con un equipo principal no se va a dar ahorita. Podría darse una oportunidad o un chance, pero más adelante.
Ahorita se trabaja con mi agente y esperamos estar en la G League, que hay más chance de que eso suceda, o que se abran las puertas del baloncesto europeo…", aseguró Martínez.
La antesala de la NBA
Para muchos aficionados, la NBA representa la meta definitiva. Sin embargo, la mayoría de los jugadores que aspiran a consolidarse en el baloncesto profesional estadounidense deben recorrer primero una etapa de desarrollo.
Esa función la cumple la G League.
Creada en 2001 bajo el nombre de NBA Development League y rebautizada años después como NBA G League, la competición se consolidó como la principal plataforma para desarrollar jugadores, entrenadores, árbitros y otros profesionales antes de dar el salto a la máxima categoría.
Actualmente cuenta con 31 equipos, de los cuales 30 mantienen una afiliación directa con una franquicia de la NBA.

Ian Martinez en la Summer League con Cleveland.
Esa relación permite que las organizaciones sigan de cerca la evolución de sus prospectos y los asciendan cuando surge una oportunidad.
La relevancia de esta competición queda reflejada en un dato contundente: al inicio de la temporada 2025-2026, un récord del 51 % de los jugadores que integraban las plantillas de la NBA había pasado previamente por la G League.
Entre quienes siguieron ese recorrido destacan figuras consolidadas como Pascal Siakam, Rudy Gobert, Alex Caruso y Jordan Poole.
El camino más lógico
Para Martínez, la G League representa la posibilidad de continuar su desarrollo, competir a un alto nivel y mantenerse en el radar de las franquicias de la NBA, sin descartar otras alternativas, como regresar al baloncesto europeo.
El costarricense es consciente de que la paciencia será determinante y de que cada decisión puede marcar el rumbo de su carrera.
Mientras define su futuro junto con su agente, continúa entrenándose a la espera de la oportunidad que le permita dar el siguiente paso. Hoy, ese paso parece conducir a la G League, con la mirada puesta, siempre, en la NBA.