Subir no basta: Dos ascendidos solo aguantaron un año en Primera División

Santa Ana y Guadalupe disputaron una sola temporada en la máxima categoría antes de regresar a la Liga de Ascenso

24 de Abr. 2026 | 6:41 am

Santa Ana logró subir a Primera División en 2024 y para 2025 ya estaba de regreso en la Liga de Ascenso. Guadalupe ganó el boleto a la máxima categoría en 2025 y en 2026 ya se despide para volver a la Segunda División.

La situación enciende las alarmas y plantea una gran interrogante: ¿qué está pasando? Los últimos dos clubes con tiquete a la Primera División no lograron mantenerse ni un año en la máxima categoría.

"Cuesta mucho, eso quiere decir que el equipo que está subiendo no se está preparando bien. A veces se habla de infraestructura y muchas cosas, y sí nos falta", afirmó el gerente deportivo del cuadro guadalupano, Robert Garbanzo, tras confirmarse su regreso a la Liga de Ascenso.

El presidente de Santa Ana, Johan Salas, también analizó, casi un año después y hasta viendo lo sucedido ahora con el cuadro guadalupano, las razones que pudieron llevarlos a descender de forma tan rápida.

Desde un inicio apuntó a la necesidad de tomar decisiones oportunas y en el momento justo, ya que un error en ese sentido resulta difícil de perdonar en el fútbol tico.

"Muchas veces premiamos (a los jugadores), porque ellos fueron los que se sacrificaron, hicieron el esfuerzo para subir, y aunque a uno le duele, hay jugadores que no le alcanza con el cambio de categoría y ese tiempo que uno dura en hacer el cambio, es el que te resta los puntos necesarios para mantenerse en Primera División", mencionó Salas.

Cabe recordar que, tras el subir a Primera de Santa Ana, intentó mantener la planilla prácticamente intacta por una promesa realizada a los jugadores.

Tanto Garbanzo como Salas señalaron que, tras concretarse un ascenso, existen aspectos cruciales que requieren pensar más allá del corazón o del sentimentalismo.

"La preparación que hay que tener para subir y las contrataciones que se necesitan, hay muy poco tiempo para tenerlo, y uno va agarrando lo que hay y lo que parece que sirve. Es falta de tiempo y mala planificación", mencionó Garbanzo.

Para Salas, quien se mantiene como presidente y gerente general de Santa Ana, postergar decisiones importantes termina reflejándose en resultados, puntos e incluso goles.

¿Existe mucha diferencia entre Primera y Segunda?

La brecha entre competir en Primera y en Segunda sí es evidente, debido a que al llegar al torneo de la Unafut enfrentan equipos con mejor preparación, mayor presupuesto, planillas más costosas, más afición y hasta con tradición en el fútbol nacional.

Todos esos factores marcan diferencia y terminan pesando en el cara a cara.

"No es lo mismo jugar contra Saprissa y La Liga, que jugar contra otros clubes de la Segunda División para no faltar el respeto a ninguno. Y bueno, eso lo podemos medir en el reciente Torneo de Copa", dijo Salas.

En ese campeonato, el único equipo que logró avanzar a los cuartos de final fue Carmelita, que terminó goleado 10-2 en el marcador global.

"Creo que nos quedamos con muchos jugadores que no tenían experiencia de jugar en Primera División en ese momento, mucho jugador que no se le veía ese compromiso a la hora de asumir", comentó Garbanzo.

Para Johan, el fútbol no permite decidir con el corazón, especialmente en un entorno tan resultadista como el costarricense, y esa pudo ser una de las fallas al momento de tomar decisiones. Más que cuando se trata de reaccionar para el segundo torneo –la temporada se divide en Clausura y Apertura–, ya muchas veces es muy tarde.

Así tanto Santa Ana como Guadalupe se volverán a encontrar en Segunda División, de donde tanto cuesta ascender.

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