Deterioro “crítico” en tramos de ruta 27: urgiría arreglo mayor en corto plazo
Trayectos señalados están en primeros kilómetros en sentido hacia San José
(CRHoy.com). Dos tramos de la ruta 27, en sentido Caldera-San José, presentan un deterioro "crítico" que en un corto plazo (5 o 6 años) implicaría labores de rehabilitación mayor.
Se trata de los trayectos 1 y 2 entre los kilómetros 0 y 14 hacia la capital. Así lo determinó una evaluación realizada por el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme) de la Universidad de Costa Rica (UCR).
Esos hallazgos forman parte del análisis anual 2019-2020 que periódicamente se desarrolla sobre la carretera, la cual es operada bajo la figura de la concesión por la empresa española Globalvía.
Lanamme hizo 2 informes sobre el tema, los cuales fueron tratados preliminarmente en una publicación el pasado 30 de octubre.
"Con los resultados obtenidos este año, se puedo detectar que existen 2 tramos críticos. Los tramos 1 y 2 en el sentido Caldera –San José que van de la estación 0+000 al 14+000, los cuales alcanzarán un nivel de serviciabilidad límite en el corto plazo (6 y 5 años), lo que implica labores de rehabilitación mayor", recalcó la institución.
A través de la experiencia con modelos de deterioro para rutas nacionales, el laboratorio creó modelos específicos para la ruta 27. "Con ello, y la calibración que se hará año con año según se obtengan nuevos valores de Índice de Regularidad Internacional (IRI), es posible evaluar las políticas de mantenimiento que se están aplicando a la ruta", puntualizó.
Cabe destacar que el deterioro superficial puede obedecer a múltiples causas: mal manejo de drenajes, problemas en la estructura del pavimento, seguridad vial o a la condición de obras afines (cunetas, taludes o terraplenes aledaños).
La evaluación incluyó 170 kilómetros de la vía en ambos sentidos de circulación. Los hallazgos constataron que, de manera general, el proyecto goza de buena capacidad estructural (capacidad del pavimento para soportar el peso repetido de las diferentes cargas que transitan por la vía).
A su vez, la condición funcional (confort del usuario al transitar) indica que solamente un aproximado del 42% de la longitud del proyecto se encuentra en la categoría "buena", el 58% restante se clasifica como "regular", lo que representa una disminución de esta última categoría en casi 9% con relación a la evaluación anterior (año 2018-2019)".
Deslizamiento "añejo" persiste
La fiscalización incluyó un análisis minucioso del deslizamiento presentado en el kilómetro 44 en sentido San José-Caldera. En ese punto, desde 2011, se detectó una enorme grieta y un deslizamiento que pondrían en riesgo la estabilidad de la vía.
Los ingenieros de Lanamme encontraron que en ese sitio el deslizamiento se ha mantenido en curso, incluso en época seca.
"Durante el final de la estación lluviosa del año 2018 y durante el inicio de la estación lluviosa del año 2019, se observó un incremento significativo en la velocidad de desplazamiento horizontal del relleno que está siendo monitoreado. En el sitio, el máximo desplazamiento registrado desde octubre 2018 a octubre 2019 es de 20 centímetros, y se presenta a los 19 metros de profundidad. La profundidad corresponde con la parte inferior de la zona de falla en el punto monitoreado. Esto concuerda con lo observado en el sitio y con el perfil estratigráfico obtenido de las perforaciones", subrayó el laboratorio.
Roy Barrantes, ingeniero y coordinador de la Unidad de Gestión y Evaluación de la Red Vial Nacional del laboratorio, explicó que el origen de esta situación radica en la inestabilidad del relleno sobre el que se construyó la vía.
"Esta situación de inestabilidad en realidad no es nueva. Está detectada desde 2011 por Lanamme y se ha venido incrementando su condición al punto que ya por 2017 o 2018 el concesionario ha realizado varios trabajos de intervención. Se intervino con la construcción de un muro anclado para solucionar el problema, pero estas labores no han realizado efectivas. Esta condición empeorará cada vez que hay lluvias importantes", citó el funcionario.
Para Barrantes, el concesionario y el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) deben apostar por una pronta solución a este asunto ya que en algún momento podría generarse una interrupción en el flujo vehicular.
En otros informes Lanamme detectó variadas deficiencias en la autopista. Por ejemplo, a mediados de este año, se publicó un documento en el que se reiteraron falencias en las condiciones de seguridad. Asimismo, en 2017, se advirtió sobre el estado irregular en algunos de los taludes del trayecto.
Negociación en marcha
Inaugurada en 2010 por la administración Arias Sánchez, la ruta de 77 kilómetros es operada por la concesionaria española Globalvía. Sin embargo, desde 2014, con 4 años de operación la posibilidad de ampliar la vía se puso sobre el tapete.
La compañía europea tiene el contrato de concesión hasta 2033. Ahora, la propuesta de ampliación, negociada entre el Estado y la empresa, extendería ese plazo en 15 años más (hasta 2048).
Preliminarmente se manejan algunos datos. Por ejemplo, el monto de inversión no superaría los $600 millones y la idea inicial era que las primeras obras constructivas iniciaran entre marzo y abril de 2021.
La ampliación de todo el trayecto, entre La Sabana y Caldera, quedaría lista en 2025, pero el COVID-19 frenó el avance de los cronogramas propuestos.
Además, los 5 puentes principales (Virilla, Ciruelas, río Grande, río Concepción y quebrada Salitral) serían ampliados a 3 carriles.
En principio, para entre octubre de 2020 y enero de 2021 se preveía el trámite de la adenda contractual ante la Contraloría General de la República (CGR).
Cuando existan todos los elementos listos (estudios de tráfico, modelos económicos y monto de inversión requerido) se tendrían las cifras eventuales de ajustes tarifarios en los peajes para la etapa de ampliación.