Alimentos y aparatos eléctricos superan por fin niveles previos a la pandemia
Sin embargo, segmento de vehículos sigue por debajo

(CRHoy.com) El rebote económico que se registró entre marzo y abril luego del ‘shock' por la pandemia el año pasado, dejó como uno de sus principales ganadores al sector de los alimentos y bebidas, el cual está cosechando indicadores de desempeño mejores a los de los meses previos a la pandemia.
El Banco Central reveló el fin de semana los datos del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) que en resumidas cuentas demostró un crecimiento interanual de la economía del país a un nivel del 8,8% interanual, lo que implica un fuerte efecto de rebote, comparado con el mismo mes del año pasado cuando el indicador fue de un -8,6%
Este es un indicador general, pero no demuestra la misma realidad para todos los segmentos de la economía. Dentro del denominado IMAE, se encuentra el IMAC (Indice Mensual de Actividad Comercial) que refleja cómo ha sido la situación para este segmento en específico. Y a su vez, dentro de este IMAC es posible desagregar todavía más los sectores, para determinar con más exactitud quién ha logrado recuperarse y quién no.
De los principales segmentos que componen la actividad comercial del país destaca el caso del subgrupo de alimentos y bebidas, el cual en abril pasado por fin logró alcanzar un nivel de dinamismo superior al que tenía en marzo de 2020, justo antes de que se comenzaran a mostrar los efectos de la pandemia.
Hay dos formas de medir las actividades económicas: una en su variación porcentual interanual ( que nos dice cuánto ha crecido o decrecido una actividad respecto al mismo mes del año pasado, y otra por índices. Este segundo factor nos permite decir si esa actividad ya alcanzó un nivel similar, superior o inferior al de meses o años atrás.
En el caso de los alimentos este índice alcanzó 119,9 puntos en abril, lo cual permite terminar de cocinar el crecimiento que traía previamente. En marzo del año pasado ese índice había alcanzado un techo de 114,4 puntos.
Esto no significa que se pueda decir que el sector recuperó el terreno perdido, pues de seguir la tendencia y si no se hubiese dado el ‘shock' pandémico, el índice debería estar entre 115 y 116 puntos, si se toma en cuenta que venía creciendo a un nivel de 5 puntos anuales.
De hecho, ese fue aproximadamente el tamaño de la "mordida" que se le quitó al sector, al caer en alrededor de seis puntos entre marzo y abril. En otras palabras, los alimentos y bebidas literalmente perdieron un año de crecimiento económico.
Al sector no solo le ha ayudado el hecho de ser bienes de primera necesidad que la gente necesita con o sin pandemia, sino a que las nuevas medidas sanitarias han permitido la continuidad de algunos sectores clave dentro del área comercial, como lo son restaurantes, sodas y demás establecimientos relacionados.
"Coincidimos en que no deben haber cierres y nos parece atinado que el Gobierno haya planteado las acciones para que nos permitan prepararnos y poder proyectar el mejor funcionamiento de nuestras empresas y el trabajo de nuestros colaboradores", indicó la Cámara Costarricense de Restaurantes (Cacore) tras la presentación de las medidas más recientes por parte del Ejecutivo.
De la mano de la reactivación en el sector alimenticio también se ha venido generando un mayor dinamismo en el segmento de aparatos eléctricos y electrodomésticos.
La gente ha vuelto a acudir a los almacenes y tiendas de este tipo de dispositivos luego del parón que les significó abril de hace un año.
Este era un segmento que venía relativamente deprimido desde mediados de 2018 incluso con un nivel inferior de 100. El índice, al ser base 100, implica que a partir de ese número hacia arriba es una mejora, y hacia abajo un decrecimiento.
Este abril, sin embargo, logró alcanzar el volumen de crecimiento que tenía en julio de 2018: un año y medio de perdida.
Un segmento que no la ha estado pasando del todo bien es el de los vehículos.
Los vendedores de carros ya venían experimentando una caída en su volumen de actividad que desde 2017 los mantiene por debajo del índice 100.
Previo a la pandemia llegaron a tocar piso a mitad de 2019 con un índice cercano a los 80 puntos y justo para el fin de ese año e inicios del 2020 había comenzado a recuperarse levemente.
Esa tendencia se vio cortada, abruptamente, hasta llevarlos a un mínimo histórico de 50 puntos en abril 2020. Desde entonces ha venido recuperando terreno pero para el mes pasado e índice todavía estaba por debajo de lo que había recuperado a marzo pasado.
Aún así, el Banco Central destacó que se mantiene una tendencia alcista y que a nivel interanual es el segundo mes con cifras relativamente positivas.
Un caso que llama la atención es el de los materiales para la construcción. La venta de este tipo de suministros muestra su mejor momento en los últimos años.
Contradictoriamente, el sector construcción como tal sigue pasando un mal momento. En abril registró un -4,2% de crecimiento en su actividad económica, con lo cual cosecha una contracción sostenida desde diciembre de 2018.
Sin embargo, es la venta de insumos para oficinas, edificios y obras públicas lo que ha generado un repunte en el comercio de materiales para este segmento.
En términos generales, el Banco Central explicó que en abril el incremento del sector comercio se debió a la mayor demanda de materiales de construcción y ferretería, vehículos, combustibles, así como de aparatos eléctricos y electrónicos.