Amnistía tributaria llevará los primeros recursos frescos a Hacienda
La amnistía tributaria contenida en el proyecto de Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas (expediente 20.580) sería el primer componente de la reforma fiscal que llevaría recursos frescos a las arcas del Gobierno.
La medida exige el pago total de los montos vencidos, pero exoneraría a los morosos del 100% de los intereses que ha generado lo adeudado y hasta un 80% de la sanción que en estos momentos le aplica, si se paga en el primer mes.
La reducción en el pago de la sanción será de un 70% si el pago se realiza durante el segundo mes y de un 60% si se realiza durante el tercer mes.
El Ministerio de Hacienda espera que este llamado a ponerse al día le deje al Gobierno recursos por un monto cercano al 0,5% del Producto Interno Bruto (PIB), unos ¢173.000 millones.
La última vez que se hizo una amnistía -en el 2003, durante el gobierno del expresidente Abel Pacheco- se recaudó cerca de un 0,17% del PIB. Empero, Aguilar cree que en esta ocasión la cifra será mayor.
"Va a haber un mayor interés de las empresas. El incentivo es estar a derecho con los impuestos y evitarse el pago de multas e intereses", indicó la ministra.
¿En qué consiste?
Empresas y personas morosas o que mantengan deudas o diferendos con Hacienda, el Imas, el Ifam y el Inder, serán los beneficiados de una eventual amnistía tributaria dentro de la reforma fiscal que plantea el Gobierno.
Podrán participar de esta amnistía las deudas correspondientes a las obligaciones tributarias devengadas antes del 1 de octubre de 2017.
El periodo para enmendar la situación irregular sería en los 3 meses siguientes a la publicación de la Ley en el diario oficial La Gaceta. Este plazo concluiría un trimestre antes de que comience a regir las reformas a los impuestos de renta y ventas.
