Banco Central no descarta una Tasa de usura, pero pide cálculo meticuloso
El Banco Central de Costa Rica no descarta la creación de una Tasa de usura para luchar contra el sobreendeudamiento de los costarricenses, en especial de las personas con menores ingresos. Sin embargo, advierte que, de establecerse, debería ser calculada meticulosamente y con parámetros científicos.
"Tenemos en Costa Rica un verdadero problema de sobreendeudamiento. Si bien se ha logrado una alta bancarización, el endeudamiento ha venido creciendo a tal punto que se ha notado en estadísticas relevantes", dijo Rodrigo Cubero, presidente de la Autoridad monetaria, ante los diputados de la Comisión de Asuntos Hacendarios de la Asamblea Legislativa.
Esta comisión analiza una modificación a la Ley de Ley de Promoción de la Competencia y Defensa Efectiva del Consumidor que incorporaría un Tasa de usura, la cual sería un tope o tasa de interés máxima sobre la cual no podrían emitirse operaciones crediticias, pues se considerarían excesivas o abusivas.
El proyecto propone estimarla mediante una tasa anual equivalente (TAE), la cual incorporaría tanto la tasa de interés nominal como gastos, comisiones, intereses moratorios, multas y cualquier otra erogación que derive costo para el prestatario mientras la operación esté en vigencia.
"El sobreendeudamiento un problema de naturaleza nacional. Merece ser abordado desde un enfoque múltiple y esta tasa podría ser una herramienta (…) Podría ser parte de un enfoque integral. Los topes no son condición necesaria ni única para evitar sobreendeudamiento", dijo Cubero, al tiempo que no descartó que esta regulación se complemente con educación financiera.
Cálculo debe ser técnico
El titular del Banco Central insistió en que la creación de la Tasa es una decisión que solo le compete a la Asamblea Legislativa, empero, debe estimarse cuidadosamente.
"Si se fija en tasas bajas, podría generar más sobreendeudamiento. Hay que calibrar ese tope máximo. También es cierto que según sea el nivel al que se fijan estos topes, podría resultar en exclusión financiera, algo que es contrario a lo que se quiere con este proyecto, que es proteger a los hogares de menos ingresos", comentó Cubero.
Cuando las tasas de usura son bajas, los hogares de menos ingresos quedan excluidos del sistema financiero, pues no se compensa el riesgo de incorporarlos al sistema.
Cubero también enfatizó en que el límite no debe fijarse solo sobre la tasa, pues los costos podrían trasladarse a otros cobros, como comisiones.
"Las tasas de interés están en función de muchos factores: monto, plazo, garantías y perfil de riesgo del deudor. Cuanto menor sea el monto del crédito mayor es su costo, porque los prestamistas incurren en costos fijos para prestar. Por ende, prestar ¢100 mil es más caro que prestar ¢10 millones (…) De manera que no debe haber un tope que sea un promedio de todo el mercado, sino que se fije con base en plazos, montos, perfiles, etc", ejemplificó.
Cubero reiteró que también hace falta mejor normativa de protección al consumidor financiero. Señaló que ya hay un proyecto en la corriente legislativa que se tramita con el expediente 21.213.
Urge más información
Para el presidente del Banco Central, un problema que podría enfrentar la implementación de topes a las tasas de interés es la carencia de información crediticia.
"El Centro de Información Crediticia solo agrega información del sector regulado. Y mucha parte del problema no se gesta ahí. Lo que se necesita es conocer cuál es la carga de la deuda total y la capacidad de pago para hacer frente a sus deudas. Se necesita más información", dijo, en referencia al resto de entidades prestamistas que están fuera del radar de la supervisión financiera.
Esta opinión fue respaldada por José Antonio Cordero, director del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica, quien también participó en la audiencia con los legisladores.
"En mercados financieros como el de Costa Rica, la información es asimétrica, el que presta tiene más que el que recibe el préstamo. Pero, aunque la tenga, el que recibe el préstamo no siempre está capacitado para entenderla", comentó.
Por este motivo, Cordero cree que el mercado financiero local tiene espacio para mejorar la regulación sobre préstamos.
"El proceso de regulación tiene que ser razonable para que no evite el buen funcionar del mercado y que los costos no recaigan en los tomadores del crédito", advirtió.
Hay países que ya han implementado tasas de usura: Europa y Chile. Nos parece que es necesario que se establezca la tasa de manera científica y no ad hoc.
Cordero cree que Costa Rica puede explorar modelos y experiencias de países donde ya se implementaron tasas similares, como Chile o países europeos.
Rudolf Lücke, investigador del Instituto, explicó que haciendo una simulación local con el modelo chileno, la tasa tope probablemente se ubicaría cerca del 50%.
El proyecto se tramita en el expediente 20861.
La Asociación Bancaria Costarricense (ABC) considera que imponer topes a las tasas de interés podría dejar a una parte de la población -la de menores ingresos- por fuera de la bancarización, al tiempo que las empujaría a financiamientos informales. En lugar de los topes, esta organización ve con buenos ojos la bancarización responsable, la educación financiera y la adopción de los principios y recomendaciones de la OCDE sobre este tema.



