Bonos de vivienda entregados en 2022 son la menor cantidad en 25 años
Aumenta la cantidad de viviendas que necesitan mejoras
(CRHoy.com) -Los bonos familiares de vivienda entregados por el Gobierno en 2022 son la menor cantidad en los últimos 25 años.
Así lo revela un estudio realizado por el Posgrado de Arquitectura de la Universidad de Costa Rica (UCR), la Fundación Gestionando Hábitat y el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos de Costa Rica (CFIA), cuyos resultados fueron divulgados este lunes.
La caída en la cantidad de bonos familiares de vivienda entregados en 2022 confirma la drástica reducción observada desde 2020. Pasaron de 12.870 bonos en 2020 a tan solo 8.500 en 2022.
El presidente de la Fundación Gestionando Hábitat, Minor Rodríguez, dijo que la disminución en la cantidad de bonos familiares de vivienda entregados del año pasado no solo significa que miles de habitantes pierden la oportunidad de tener una vivienda adecuada y propia, sino que también impacta la salud de las familias y la macroeconomía del país.
"Se estima que por cada colón que el Estado invierte en un bono se producen ¢1,67 en los servicios ligados a la construcción de edificios residenciales, desde generación de empleo hasta compra de materiales, sin mencionar la devolución que se hace al mismo Estado en materia de impuestos", amplió.
El presidente del CFIA, Marco Antonio Zúñiga, por su parte, declaró que la menor cantidad de bonos familiares de vivienda entregados en 2022 es una problemática que afecta el desarrollo de los habitantes de Costa Rica.
"El informe también es una oportunidad para mejorar la gestión del espacio público y el urbanismo, de manera que se impacte positivamente en el bienestar físico y mental de la población, sin dejar de lado el impacto responsable con el medio ambiente", manifestó.
Más casas que reparar
El informe también indica que la cantidad de viviendas que necesitan mejoras aumentó en más de 100.000 en tres años. Pasaron de 659.959 en 2020 a 760.170 en 2022.
"El déficit de vivienda disminuye en cantidad, pero no en calidad, además de que continúa existiendo la situación de que familias con un ingreso aproximado entre los ¢320.000 y los ¢800.000 no cumplen con los requisitos para adquirir un crédito para una vivienda propia y adecuada, ni tampoco califican para obtener el bono de vivienda del artículo 59 que les ofrece suma solución integral para terreno y edificación. Es una población que sigue estando desatendida con el pasar de los años", explicó Franklin Solano, coordinador de la investigación.
El balance da cuenta de un contexto económico mundial y nacional muy cambiante, con subidas y bajadas constantes en variables que afectan al sector vivienda como las tasas de intereses, la inflación y el tipo de cambio del dólar.
"Es de suma importancia que el país cuente con una radiografía periódica del sector vivienda y, por eso, nuestro compromiso es darle continuidad, año con año, con el apoyo de nuestras y nuestros especialistas, organizaciones aliadas y patrocinadores", explicó la directora del Posgrado de Arquitectura de la UCR, Dania Chavarría Núñez.

