Cierre de Fonabe liberará recursos por ¢1.500 millones anuales
El cierre del Fondo Nacional de Becas (Fonabe) liberará recursos por ¢1.500 millones anuales y permitirá optimizar la entrega de becas a más de 200.000 beneficiarios de educación primaria y secundaria.
Según un proyecto de ley presentado ayer por el Ejecutivo la desaparición de la entidad permitirá reducir los costos administrativos (alquileres, servicios básicos, viáticos, mantenimiento, materiales, equipos, entre otros) en los que incurre dicha institución los cuales se podrían destinar a brindar mayores beneficios, un aumento de la población atendida por estos programas o un respiro en el gasto público.
La propuesta es que el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) lidere los Programas de Transferencias Monetarias Condicionadas Crecemos (para atender a población de primera infancia) y Avancemos (para población de secundaria).
Para esto, la iniciativa traslada los recursos destinados a becas al IMAS para una mayor eficiencia administrativa y la definición de un programa de becas estudiantiles más ordenado y uniforme.
"Lo óptimo es que las funciones de Fonabe sean asumidas por el IMAS, institución robusta que puede dar seguimiento al ciclo de transferencias desde que el individuo está en la primera infancia y hasta la secundaria", dijo Pilar Garrido, titular del Ministerio de Planificación.
La justificación es que, en el Fonabe, creado por ley en 1997, existe a la fecha poca capacidad de fiscalización y de seguimiento de casos, pues cuenta con menos de 60 funcionarios en San José.
Por ejemplo, en el Fondo todos los trámites están centralizados en la capital, mientras que el IMAS tiene presencia en todas las regiones del país.
"Al derogar la ley que crea Fonabe, esa institución dejará de existir", defendió Juan Luis Bermúdez, presidente del IMAS.
El proyecto lleva por nombre "Reforma parcial a la ley N° 9617 'Fortalecimiento de las transferencias monetarias condicionadas del programa avancemos' del 2 de octubre del 2018 y a la ley N° 5662 'Ley de desarrollo social y asignaciones familiares' del 23 de diciembre de 1974; y derogatoria de la ley N° 7658 'creación del fondo nacional de becas' del 11 de febrero de 1997".
Programas con resultados desiguales
Según el Ejecutivo, uno de los problemas con el otorgamiento de becas es que existe una serie de instituciones, órganos y entes públicos cuyo fin podría considerarse similar –combate a la pobreza a través de transferencia monetarias para educación en diferentes niveles educativos-, lo cual genera en la actualidad problemas de articulación, coordinación y duplicidad de funciones, programas y recursos en las intervenciones públicas, que incide negativamente en los resultados (efectos e impactos), es decir, ni se logra erradicar la pobreza en su totalidad y se sigue presentando la exclusión escolar en sus diferentes niveles educativos.
A la fecha Fonabe se ha dedicado a la concesión de becas económicas, las cuales son otorgadas a estudiantes de escasos recursos económicos, con el fin de que permanezcan dentro del sistema educativo. Estos recursos son demandados por estudiantes que se encuentren en pobreza extrema, pobreza o vulnerabilidad, a nivel nacional.
Existen dos programas de becas, el primero por Condición Socioeconómica y el segundo por Condiciones Especiales. Las becas por condición socioeconómica, consisten en un aporte económico a estudiantes de escasos recursos y de vulnerabilidad educativa, matriculados en los niveles educativos de preescolar, primaria (I y II ciclo de la Educación General Básica), jóvenes y adultos y post secundaria. El monto brindado por este tipo de beca oscila entre un monto de ¢17.700 a ¢83.000 mensuales dependiendo del nivel en que se encuentre el estudiante.
Las becas por condiciones especiales, representan apoyos económicos con un monto diferenciado a estudiantes en condiciones especiales de riesgo social; estudiantes que hayan atravesado por alguna situación de desastre o emergencia, propensos a la deserción estudiantil y que se encuentren matriculados en los programas de estudio de preescolar, primaria y secundaria.
Dentro de este programa se encuentran los estudiantes con distinción académica, artística, deportiva o científico tecnológico en los niveles de primaria y secundaria. En este grupo se encuentran ayudas económicas por necesidades educativas especiales, conflicto social, indígenas, jóvenes madres o padres –menores de 21 años-, privados de libertad, riesgo por desastres y emergencias y el mérito personal (excelencia académica, distinción deportiva, artística, científico – tecnológica). El monto brindado por este tipo de asistencia económica oscila entre un los ¢11.500 a ¢62.200 mensuales, según sea la clasificación en la cual ingrese el estudiante.
En 2018, el IMAS atendió 201.631 estudiantes con un monto total de ¢68.505 millones. Esta cobertura por parte del IMAS, se debe a que cuenta con una organización regionalizada en 10 Áreas Regionales de Desarrollo Social (ARDS) y 37 Unidades Locales de Desarrollo Social, lo que ha facilitado el acceso a los servicios institucionales a los beneficiarios y permite contar con enfoque territorial en la ejecución de sus programas de promoción y protección social.
Dichas áreas de trabajo reportan la mayor cantidad de estudiantes beneficiados son de las regiones: Brunca (28.958), Alajuela (22.708), Huetar Caribe (23.031), y Chorotega (22.098).
Adicionalmente, el actual Gobierno publicó el decreto ejecutivo 41569 MEP-MTSS-MDHIS "Creación del Programa de Transferencias Monetarias Condicionadas para estudios denominado "Crecemos", el cual tiene como objetivo brindar oportunidades a personas estudiantes de preescolar y primaria para el acceso y la permanencia en el sistema educativo formal, mediante una transferencia monetaria condicionada que complementa el ingreso familiar para atender los costos derivados de la educación.
Para ello, el IMAS presupuestó para los Programas Avancemos y Crecemos una inversión de ¢71.030 millones para el 2019, fondos que saldrían del presupuesto propio del IMAS, transferencias del Gobierno Central y del Ministerio de Educación Pública (MEP).
Débil gestión de Fonabe
La Contraloría General de la República en el Informe DFOE-SOC-IF-09-2017 encontró en su Auditoría que persiste una débil gestión por parte del Fonabe en materia de controles para evitar filtraciones de la población beneficiaria, en cuyo caso se determinó que se mantiene en el 18% de la población beneficiaria, porcentaje similar al que se presentó en los años 2010 y 2011.
Adicionalmente, se determinaron procesos de gestión de beca inoportunos, ya que al menos el 56,35% de las solicitudes de nuevas becas del 2016 fueron aprobadas hasta el segundo semestre, es decir, posterior al periodo de vacaciones de medio año, cuando los beneficiarios y sus familias han tenido que hacer frente a la inversión que representa el ingreso al centro educativo, en cuyo caso se identificó que solamente un 2,6% se otorgaron durante el primer trimestre de año.
Otra de las causas identificadas es que el Fonabe dijo no tener capacidad instalada para atender de forma oportuna la creciente demanda de solicitudes.
Por otra parte, se determinaron dificultades de coordinación del Fonabe con los comités gestores en cada Centro Educativo, pues más del 40% de los encargados de beca encuestados por la Contaloría, afirmó verse afectado por la centralización de operaciones en oficinas de Fonabe, exceso de trámites y la dificultad para consultar dudas, entre otros.
