Costa Rica incrementó exposición al riesgo con su deuda durante 2020

Total de endeudamiento en dólares se redujo ligeramente, pero nivel sigue siendo superior al considerado deseable

20 de Abr. 2021 | 12:03 am

(CRHoy.com) 2020 no solo marcó un año de mayor endeudamiento para Costa Rica, sino que la forma en la cual se hizo significó un incremento en la exposición al riesgo.

En otras palabras, la nueva deuda adquirida por el país durante el primer año de la pandemia implicó para las finanzas gubernamentales una mayor vulnerabilidad.

La advertencia está contenida en la memoria anual de la Contraloría General de la República publicada este 16 de abril, la cual recoge todo un capítulo acerca de los niveles de deuda alcanzados por el país y sus efectos sobre las finanzas.

Según el análisis existen tres riesgos principales sobre el manejo de los pasivos gubernamentales: cuánto de esta deuda nueva se contrajo a muy corto plazo con vencimientos menores a un año, cuánto se contrajo a tasas de interés variable, y cuánto en dólares.

En el caso de las dos primeras variables el país había logrado reducir los porcentajes de deuda respecto al total, pero del 2019 al 2020 esas tendencias se revirtieron y volvieron de nuevo al alza.

Corto plazo, principal riesgo

De acuerdo con la Contraloría, el porcentaje de deuda que vence a menos de un año (9,9%) se encuentra dentro del rango establecido como deseable (entre 5% y 10% del total).

Sin embargo, solo los vencimientos para este 2021 representan el 6,7% del PIB lo cual implica una fuerte presión para el mercado. Así lo indica el ente contralor:

A pesar de que los recursos para apoyo presupuestario favorecieron los fondos líquidos del Gobierno en el transcurso de 2020, al cierre del año, el riesgo de liquidez también se incrementa. Al mes de diciembre la capacidad para atender los vencimientos a menos de un año del saldo de la deuda refleja un nivel que puede considerarse preocupante, ya que alcanzan para cubrir solo el 1,3% de los vencimientos de 2021.

Entre 2019 y 2020, el porcentaje de la deuda con vencimientos menores a un año presentó un deterioro de 2,2 puntos porcentuales. En gran medida obedece a las preferencias de los inversionistas por adquirir títulos que les garanticen una devolución de su dinero en poco tiempo, especialmente debido a la incertidumbre de lo que pueda ocurrir con el país más allá de este 2021.

Tasas variables

El segundo riesgo que se incrementó fue el relacionado con las tasas de interés. Según la Contraloría las operaciones o colocaciones locales representaron una reducción con respecto a un año antes, pero los desembolsos correspondientes a los créditos externos elevaron el porcentaje de deuda externa pactada a tasa variable.

Así, el endeudamiento externo pasó de un 26,1% en 2019 a un 38,4% en 2020, con lo cual el total de deuda a tasa variable se elevó de un 19,9% a un 21,6%.

Las métricas financieras recomiendan que el porcentaje de deuda a tasa variable deseable para un país, debe mantenerse entre un 12% y un 20%; es decir, Costa Rica sobrepasó este nivel.

Riesgo cambiario

Durante 2020 el gobierno tuvo que echar mano a un mayor endeudamiento externo pactado especialmente en dólares y euros. Este incremento se vio mermado por colocaciones más fuertes de deuda interna en colones y muy pocas en dólares. Así, el endeudamiento total en dólares más bien se redujo levemente respecto a 2019.

El problema para el país es que el porcentaje total en dólares sigue siendo elevado, por encima de los parámetros establecidos como "deseables" a nivel financiero, que se establecen en un rango entre el 25% y el 35%.

El riesgo cambiario es un problema importante para las finanzas, sobre todo si se llega a dar una depreciación fuerte del colón.

Por ejemplo, para 2020 la depreciación del tipo de cambio representó un aumento de 1,8 puntos porcentuales de los 11 puntos del PIB que en total se elevó la deuda del gobierno central.

El principal rubro generador del incremento fue el de las tasas de interés, seguido del déficit primario.

Para la Contraloría el regreso a la estabilidad y sostenibilidad de la deuda "se visualiza lento" que pasa no solo por la generación de ingresos sino por un gasto público eficiente.

La Dirección de Crédito Público del Ministerio de Hacienda estimó un aumento en el endeudamiento cercano a 8,5% del PIB, con lo cual llegaría a un techo del 76% del PIB para el 2023.