Costa Rica ya logró ingresar a la OCDE ¿Y ahora qué sigue?
Economista del grupo cree que eficiencia en gasto en educación y preparación de talento humano es clave
(CRHoy.com).- En mayo pasado Costa Rica obtuvo su membresía plena en la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) después de un largo proceso de ajuste interno para cumplir con los estándares del grupo.
¿Y ahora qué sigue? Según el exministro portugués de Finanzas, el economista Alvarado Pereira, actual director de Estudios Económicos país de la OCDE, el camino apenas inicia para Costa Rica.
Pereira cree que después de que el gobierno lograra la reforma fiscal del 2018, a Costa Rica le aguardan tareas importantes en campos como la educación, la competencia en varios de sus mercados y la mejora de la gobernanza pública, principalmente.
Según el ejecutivo de la OCDE, en materia de educación el país debe apostar por la eficiencia en el gasto del gobierno, que es uno de los más altos de la Organización, pero que da escasos resultados en comparación con la cantidad de dinero que se destina anualmente a este rubro.
"Deben lograr la eficiencia para mejorar los resultados y deben dedicarse a pensar en cómo mejorar el sistema de formación (técnica y profesional), dada la cantidad de inversión extranjera directa (IED) que recibe el país, por ejemplo, ejecutando proyectos piloto de educación dual", indicó.
Pereira participó en un conversatorio virtual que organizó el Ministerio de Comercio Exterior (Comex), denominado "OCDE como hoja de ruta para mejorar la competitividad y el desarrollo inclusivo, sostenible y resiliente de Costa Rica: estabilidad macroeconómica y regulación".
Durante el foro, agregó que la competencia es otro de los aspectos fundamentales que el país debe abordar ahora que es miembro pleno de la OCDE.
Sobre este particular, Pereira reiteró el señalamiento que el club de países le ha hecho a Costa Rica desde hace varios años: aquí hay sectores muy abiertos a la competencia pero hay otros muy protegidos.
Y en estos últimos el mayor perjudicado es el consumidor, pues los precios, cuando hay poca competencia, tienden a subir. Entre los sectores en los que la OCDE considera que se debe aumentar la competencia están el arrocero y el bancario, por ejemplo.
De la mano con estos retos, Pereira señaló que a los costarricenses aún les queda un trecho importante por recorrer en la mejora de la gobernanza de las empresas y de los bancos estatales, así como en materia de reducción de la cantidad de trámites y de regulaciones a las que están sujetos los administrados.
"Lo más importante de estar en la OCDE es tener una mentalidad reformista, nunca estar contentos. Tener ese tipo de mentalidad deriva de muchos países de la OCDE, que son los más exitosos, y que lo están haciendo hace muchas décadas. Y es importante que Costa Rica continúe por la senda de las reformas (…), independientemente de si tenemos gobiernos de centro, izquierda o derecha", afirmó Pereira.
Orientación en consolidación fiscal
La presidenta de la Asamblea Legislativa, Silvia Hernández, otra de las participantes en el conversatorio resaltó que una de las tareas en las que la OCDE puede colaborar más con Costa Rica es en la consolidación fiscal.
Para la diputada de Liberación Nacional (PLN), este periodo constitucional 2018-2022 pasará a la historia por haberse discutido en el Parlamento dos procesos de reforma fiscal estructural.
Lo dijo en referencia al del 2018, que desembocó en la aprobación de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, y el que inició en octubre del año pasado, con miras a que el país cierre un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para que el Gobierno reduzca su gasto y mejore sus ingresos, además de que obtenga un crédito de apoyo presupuestario por $1.750 millones que lo ayude a superar la caída de ingresos tributarios que produjo la pandemia del COVID-19.
Según Hernández, la OCDE puede jugar un rol fundamental en impedir que la consolidación fiscal vuelva a ser objeto de discusiones sin fin debido a lo que definió como "fatiga de ajuste", provocada por la obligación de debatir en el 2018 y en el 2021 gruesos temas relacionados con el fisco.
"La OCDE puede ayudar a reposicionar la importancia del tema de consolidación fiscal, alejándonos como país de discusiones eternas y no necesariamente basadas en temas estadísticos, así como marcando la ruta en el modelo que le conviene a Costa Rica, por ejemplo, en materia de renta, mundial o global, donde la OCDE tiene muchísima información", indicó la presidenta del Parlamento.
Además del asunto fiscal y el educativo, Hernández también consideró que la Organización jugará un papel clave en otros ámbitos, como el elevado desempleo y la regulación, donde, consideró, la Organización debe estar presente aportando estudios, estadísticas y experiencias en mesas técnicas.
Por su parte, el ministro de Comex, Andrés Valenciano, afirmó que los retos que tiene por delante Costa Rica son complejos, lo que hace indispensable el trabajo conjunto entre el Gobierno, la sociedad y aliados como la OCDE.
"Uno de los retos que vemos en los países y Costa Rica no es la excepción, es el tema de la polarización. Sin duda alguna la OCDE puede jugar un papel importante en ayudarnos a dejar de lado tribalismos, discusiones de antaño y enfocarnos en cómo ejecutar, porque la acción es importantísima. Se necesita el debate, el análisis, pero necesitamos llevar adelante reformas poniendo en el centro de estas a las personas", subrayó Valenciano.

