Deuda del gobierno central se acerca al 71% del PIB
Se proyecta que no habrá problemas para enfrentar vencimientos en lo que resta del año

(CRHoy.com).- La deuda del gobierno central sobrepasó ya el techo del 70% de Producto Interno Bruto (PIB) del cual el país se había logrado mantener por debajo al cierre del año pasado, gracias a los nuevos cálculos de la producción que había hecho el Banco Central en 2020.
De esta manera, lo que inicialmente se temía que pasara el año pasado, finalmente se alcanzó este 2021. De hecho, el gobierno central está comenzando a acercarse a un 71% del PIB en el endeudamiento.
Según las cifras más recientes del Banco Central, a julio pasado, la deuda alcanzó un 70,7% del PIB, lo que significa 9 puntos porcentuales más a lo registrado un año antes y 3,2 puntos porcentuales superior al saldo de diciembre pasado.
Las cifras son preliminares y destacan en el último Informe de Coyuntura Económica publicado por el Ente Emisor.
De acuerdo con los números el endeudamiento interno subió de un 51,3% del PIB en diciembre a un tope del 54% del PIB en junio, para luego descender ligeramente a 53,6% en julio.
Este descenso se explica por el leve incremento que hubo en el endeudamiento externo, en donde ingresaron al país los recursos del primer desembolso del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Este indicador debería seguir creciendo, tomando en cuenta que existen recursos pendientes de desembolsar de otros organismos internacionales y de los créditos externos en trámite en la Asamblea Legislativa.
Sin embargo, el monto sigue estando por debajo de los compromisos asumidos con el FMI. Para julio, ese máximo permitido era de ₡26.625.000 millones y de acuerdo con el Central, el total acumulado a ese mes fue de ₡26.384.898 millones.
Próximo gobierno amarrado
El creciente nivel de la deuda pública es una bola de nieve que deja en incertidumbre a la próxima administración, sea cual sea.
Después de atravesar un largo periodo de problemas para obtener liquidez, generados desde el hueco fiscal que heredó el expresidente Luis Guillermo Solís hasta la incertidumbre del año anterior, todo hace indicar que la presente administración cerrará el año sin problemas para financiar los gastos.
Esto incluso a pesar de que para el cierre de este 2021 el gobierno debe enfrentar importantes torres de vencimientos que de setiembre a diciembre sumaban alrededor de ₡1.062.345 millones, según cifras del Ministerio de Hacienda.
"Vemos muy probable que el Gobierno logre la meta de financiamiento interno antes de finalizar el año. En este momento necesita captar en las subastas ₡70 mil millones de colones en cada una de ellas para lograr cubrir el plan de financiamiento interno, y en promedio está captando más de ₡100 mil millones de colones por subasta. En el 2021 las necesidades de financiamiento han sido cerca 1 punto del PIB menor a lo inicialmente estimado producto de la gestión de deuda de la Tesorería Nacional y el superávit primario en el primer semestre. Es importante destacar que ese resultado en el balance obedece mayoritariamente a factores transitorios (impacto del recaudo en renta), por lo que continuar con la agenda de ajuste fiscal de la próxima administración es bastante importante", señaló Emmanuel Agüero, gestor de Inversiones de Mercado de Valores.
Vidal Villalobos, economista de Prival Bank, coincidió en que es un panorama totalmente diferente al de los últimos años.
"Estamos con alguna holgura gracias al mejoramiento de los resultados fiscales y al avance, aunque se haya detenido un poco la negociación sobre empleo público. Esto ha provocado que haya mucho más liquidez en el mercado y mejoren los costos para el gobierno, por lo que probablemente no va ha a haber presiones en el resto del año y los intermediarios financieros cuenten con liquidez suficiente porque el crédito no está creciendo… todo hace indicar que los vencimientos de noviembre y diciembre se van a atenuar", enfatizó.
La estrechez de los años previos, especialmente de 2019 y 2020 hicieron crecer en buena medida los vencimientos de 2022 y 2023, debido a emisiones de deuda de corto plazo.
Implica que esos años se deban pagar vencimientos por unos ₡2,2, y ₡2,5 billones, sobre los cuales las nuevas autoridades de Hacienda tendrán que trabajar para ver cuánto de ello se puede cancelar y cuánto canjear por nueva deuda a futuro.