Deuda pública consumirá el 44% del presupuesto 2025
Transferencias corrientes y remuneraciones absorben el 50%
El servicio de la deuda pública consumirá casi la mitad del presupuesto nacional para el próximo año, que asciende a ¢12,4 billones.
Según el proyecto de ley de presupuesto ordinario y extraordinario para el ejercicio económico de 2025, presentado por el Poder Ejecutivo a la Asamblea Legislativa, ese rubro representa el 44,3% en la distribución del gasto.
Este porcentaje equivale a ¢5,46 billones. En amortización de la deuda se presupuestó ¢2.940.955,6 millones y en pago de intereses ¢2.529.490 millones.
El rubro que corresponde al servicio de la deuda pública presupuestado para el año entrante es menor en comparación con lo incluido en los planes de gasto de 2023 y 2024; sin embargo, sigue siendo el de mayor peso en el gasto presupuestario.
De acuerdo con información del Ministerio de Hacienda, en 2023 el servicio de la deuda significó el 47% del plan de gastos para ese año y en 2024 absorbió el 46%.
Nogui Acosta, jerarca de esa cartera, atribuyó el decrecimiento del servicio de la deuda en el gasto presupuestario a la gestión de la deuda, los canjes de vencimientos en 2025 por otros de más largo plazo y a la reducción en el pago de intereses por menores tasas.
Alto
A pesar de la disminución del pago de intereses de la deuda, este rubro sigue siendo alto y alcanzó ¢1.165.336 millones, equivalente a 2,4% del Producto Interno Bruto (PIB), al cierre de junio de este año.
Representa el monto más alto registrado a junio en los últimos 19 años, según el último informe de cifras fiscales publicado por Hacienda.
Incluso, este rubro creció 10,4% en comparación con el mismo periodo del año anterior, cuando fue de ¢1.055.886 millones (2,2% del PIB).
Este resultado significó una diferencia de ¢109.451 millones, con respecto al mismo periodo de 2023.
Del total de intereses pagados a junio de este año, el 78,5% correspondió a deuda interna y alcanzó los ¢914.836 millones, equivalentes a 1,9% del PIB. El restante 21,5% fue por deuda externa, con un monto de ¢250.500 millones (0,5% del PIB).
El pago de intereses registrado a junio anterior representó el 47,1% del total de los recursos asignados para ese rubro en el presupuesto nacional de este año, que asciende a ¢2.475.335 millones (5,0% del PIB).
La deuda del Gobierno Central a junio ascendió a ¢29.211.399 millones.
Si se compara con el cierre de 2023, a junio de este año, la deuda registró un incremento neto de ¢449.117 millones, ya que a diciembre del año pasado ascendió a ¢28.762.282 millones.
En relación con el tipo de moneda, el 7,0% de la deuda estaba denominada en otras monedas distintas al dólar estadounidense, el 32,1% en dólares estadounidenses y el 60,9% en colones.
En lo referente a su composición, el 71,9% correspondía a deuda interna, mientras que el 28,1% era deuda externa.
Transferencias y remuneraciones
Si se analiza el resto de componentes del gasto presupuestario para 2025, un 50% lo absorben las transferencias (corrientes y de capital) del Gobierno Central a otras entidades y el pago de remuneraciones a funcionarios públicos.
Las transferencias representan el 26,6% del gasto y las remuneraciones el 23,4%.
El detalle es el siguiente:
- Transferencias corrientes: ¢2.934.061,1. Registran un incremento del 0,5% con respecto a lo presupuestado este año.
- Transferencias de capital: ¢362.335,6. Aumentan en 0,1% en comparación con el plan de gastos de 2024.
- Remuneraciones: Lo presupuestado para 2025 es ¢2.906.927,7. La variación con respecto al presupuesto de este año es de 1,2%.
La diferencia del gasto presupuestario (5,7%), después del servicio de la deuda pública, transferencias y remuneraciones, es para financiar otras necesidades del Gobierno.
El plan de gastos del próximo año se financiará en un 62,4% con ingresos corrientes (¢7,7 billones). Este porcentaje es mayor que el 61,2% de ingresos corrientes con el que se financió el presupuesto de 2024.
El 37,6% se financiará con deuda (¢4,6 billones). Para 2024, ese porcentaje fue de 38,8%.
El gasto total y corriente del Gobierno no podrá crecer más de un 3,75% el próximo año, según lo establece la regla fiscal para el presupuesto nacional de 2025.
La regla fiscal es una norma que limita el crecimiento del gasto (corriente y total) creada por la Asamblea Legislativa en 2018 dentro de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas.
La relación deuda/PIB proyectada para 2025 es del 60%. Y esto significa que el crecimiento del gasto total y corriente del Gobierno no podrá sobrepasar el 65% del promedio de crecimiento del PIB.


