Dinamismo en el crédito para el resto del año estará supeditado a fondo de avales

(CRHoy.com) El dinamismo que pueda existir a partir de ahora y durante la segunda mitad del año en la colocación del crédito va a estar estrechamente ligado al éxito que pueda tener la creación y operación de un fondo de avales en el país.
El apetito de las personas por obtener préstamos ha estado relativamente contenido, y gran parte de las operaciones bancarias que está realizando la gente es para readecuar sus operaciones actuales según confesó este martes el propio presidente del Banco Central Rodrigo Cubero.
Según las cifras más recientes, a mayo pasado el único que se está moviendo a un ritmo positivo es la colocación de préstamos en colones que registró una variación interanual del 3,2%.
En contraposición, los préstamos en dólares siguen en cifras negativas, con un-4,4%.
En la fotografía de más largo plazo apenas se observa una ligera mejora en la colocación en colones a partir de finales del año pasado y en lo que va de este y el deterioro o reducción en dólares.
Esto se explica en gran medida porque a finales del año pasado el Banco Central estableció una facilidad de financiamiento para las demás entidades financieras, que les permitiría ayudar a sus clientes a readecuar deudas en mejores condiciones de plazos y tasas de interés.
Para ello destinó ₡842.887 millones, de los cuales resta por colocar apenas ₡169 mil millones.
Cubero explicó que estos recursos llegaron a dar ese impulso a la colocación en colones.
El problema es que ese dinero se está por acabar. La intención es colocar los restantes recursos en lo que queda de este mes.
Aunado a ello aún hay ciertas incertidumbres sobre la situación económica. La desconfianza de las personas y los empresarios no se ha disipado totalmente como para hacer volver el interés de la gente por nuevos préstamos.
Es allí donde el Central cifra sus esperanzas en el fondo de avales, para que llegue a mantener la colocación crediticia con cierto dinamismo.

De acuerdo con Cubero, la facilidad financiera para los bancos y cooperativas que se ha venido otorgando es algo provisional, que no fue pensado para mantenerlo.
De hecho, confirmó que en condiciones normales le corresponde a los bancos buscar fondos en los mercados donde exista la suficiente liquidez y no le corresponde a un banco central estar saliendo a ayudarles.
Aún así, afirmó que eventualmente podría considerarse una ampliación de los recursos actuales por un periodo determinado. Algo que, sin embargo, dependerá de las condiciones económicas.

Los recursos para el fondo de avales dependen de un crédito que ya se tramitó en la Asamblea Legislativa.
Se trata de $300 millones que serían inyectados a la economía (unos ₡185 mil millones al tipo de cambio actual) para que sirvan como garantía para que unas 18 mil empresas afectadas por la pandemia puedan seguir accediendo a créditos bancarios.
Hay varias diferencias importantes respecto a los recursos que venía repartiendo el Banco Central. En primer lugar la facilidad del Ente Emisor es plata que va a los bancos para que estos como intermediarios tengan mayor capacidad de liquidez para prestar en mejores condiciones de tasas y plazos.
El fondo de avales es más bien un respaldo o garantía por parte del Estado. Aquellas empresas a las que se les dificulta cumplir con ciertos requisitos o garantías (por ejemplo a muchas se les pide cierto flujo de caja o proyecciones de ganancias que en momentos de pandemia es muy difícil cumplir) podrían echar mano de este fondo para que les sirva como garantía y se utilice este fondo para pagar parte del préstamo o cuotas.
Como condición, las empresas deben garantizar que mantendrán la misma planilla y no harán despidos.
Además del crédito para darle contenido al fondo de avales es necesaria la aprobación del proyecto de ley que lo crea, el cual todavía tiene que cumplir con el trámite legislativo.