Si hay un acuerdo en el próximo mes, primer desembolso del crédito difícilmente llegaría antes del primer semestre del próximo año

Esto le espera a Costa Rica si elige el camino del FMI

Luis Valverde [email protected] Octubre 19, 2020  12:04 am

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  • Recursos por nuevos ingresos se atrasarían para finales de 2021 e inicios de 2022

(CRHoy.com) Sea cual sea el mecanismo que se suscriba para buscar una salida a la crisis, el país está contra el tiempo debido a la apremiante situación fiscal que nos espera para el próximo año.

Las mesas de diálogo convocadas por el gobierno fracasaron. En las últimas ha ganado terreno otras mesas de negociación promovidas por el Banco Popular, en donde acudir al Fondo Monetario Internacional (FMI) también es una de las opciones.

Con o sin el auxilio del Fondo Monetario Internacional (FMI) Costa Rica tiene unas necesidades de dinero para 2021 muy altas y lo que genera en ingresos no alcanza para financiarlas.

El 15% del Producto Interno Bruto (PIB) que se estima necesario no puede ser asumido en su totalidad por la deuda interna y menos aún por la recaudación de impuestos, por eso la clave es buscar un acuerdo con el FMI que no solo otorgue los $1.750 millones, sino que permita abrir la llave a más préstamos extranjeros y eventuales colocaciones de bonos de deuda externa.

Pero ¿qué espera al país el próximo año si se sigue por la senda del acuerdo con el FMI?.

Incluso aunque la decisión que se tome sea esta, la incertidumbre se mantendrá por lo que se vaticina como un convulso 2021.

El primer elemento a considerar es que aún con el FMI el país debe buscar muchos recursos para financiarse, según reseñó el economista José Luis Arce de FCS Análisis en la presentación de las Perspectivas Económicas y Políticas correspondiente a octubre

“Nos parece improbable que se juegue con la posibilidad de no tener un acuerdo con el Fondo, no va a ser fácil y va a demorar más de lo que creíamos. Ahora pensamos en un proceso más largo ya no para diciembre sino con una eventual aprobación en enero, una aprobación legislativa que puede ir hasta marzo o abril y que va a depender del diálogo y la relación con las bancadas legislativas,… significa más tiempo y además un camino mucho menos suave, más lleno de baches que va a generar incertidumbre en especial si vemos un estancamiento en las negociaciones o posibles dudas en el legislativo”, adelantó Arce.|

Así, en el posible cronograma de negociaciones y tomando un escenario optimista en donde se dan los acuerdos en menos de un mes, la eventual negociación con el staff del FMI quedaría posiblemente para diciembre, de modo que el directorio de esa organización lo estaría discutiendo en enero.

Suponiendo que el Directorio lo avala y no lo considera insuficiente, se abriría una nueva etapa en donde el acuerdo debe volver al país para que la Asamblea Legislativa lo discuta. En el mejor de los escenarios y si es que hay consenso, es un trámite que puede durar no menos de tres meses.

De acuerdo con Arce, dependiendo de la forma en cómo se estructure el acuerdo la aprobación definitiva puede llevar hasta seis meses, con lo cual medidas para corregir el problema de fondo en el país las veremos si acaso en 2022.

En ese mismo escenario, si bien el primer desembolso del crédito con el Fondo puede llegar a eso de mitad del año, la agenda de implementación de los proyectos puede llevarse unos meses más, y si es que el plan incluye ingresos por nuevos impuestos, éstos el país los irá viendo hacia finales de 2021 y con mayor seguridad para 2022.

 

 

“Se ve sencillo, pero la volatilidad e incertidumbre del cronograma es lo que nos va a meter ruido en el acceso al financiamiento, en la tasa de interés y en el tipo de cambio. Es un ruido que no debería ser excesivo, no debería ser caótico pero si al final que genera incertidumbre en esas variables”, agregó el analista.

Economistas, políticos y autoridades de gobierno coinciden en señalar que el crédito con el FMI no es importante por el monto de los recursos que le prestarían al país sino más bien por lo que representa para los mercados financieros.

Sin un acuerdo con esta organización, entidades que tradicionalmente nos prestan como el Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) estarían menos dispuestas a financiar al Estado costarricense. Además Costa Rica pretende retomar la emisión de $4.500 millones en Eurobonos, que los inversionistas estarían poco dispuestos a adquirir si las condiciones financieras del país no recuperan su ruta a la estabilidad.

El acuerdo con el Fondo es una especie de garantía para esas entidades e inversionistas.

En la Asamblea Legislativa son conscientes de que están contra las cuerdas y cuestionan al gobierno por lo que consideran un alargamiento de las discusiones y de la incertidumbre.

“Este alargamiento a la crisis sólo puede significar dos cosas: una, que las cifras que nos ha dado Hacienda son mentiras y que la crisis no es tan grave como pasó con Luis Guillermo y su cadena o como el caso de  los Eurobonos que según Hacienda casi quebrábamos y todavía  los están utilizando; o lo que es peor, el gobierno va a presionar para que se dé  la quiebra del país”, dijo el diputado de Nueva República Jonathan Prendas.



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