Estudio: Número de viviendas construidas en 2024 cayó casi en 7%
Alquiler de viviendas se redujo principalmente en la Región Central
La cantidad de viviendas construidas en Costa Rica el año pasado disminuyó en comparación con 2023, según un reciente análisis del Centro de Estudios del Negocio Financiero e Inmobiliario (Cenfi).
Según una proyección de las unidades construidas en 2024, que incluye casas y apartamentos, basada en una estimación lineal del resultado obtenido para el primer semestre de ese año, el número de viviendas construidas fue menor a la cantidad producida en 2023 en una cifra superior a las 1.600 unidades. Este número representa una reducción cercana al 6,7% anual.
Si se analiza por tamaño de las construcciones, se nota que el mayor impacto de la reducción de las nuevas construcciones en 2024 se debió a una disminución de más de 2.000 unidades en la categoría de viviendas de menor tamaño, aquellas entre 40 a 100 metros cuadrados. Estas se catalogan como las viviendas de más bajo valor en el mercado, con costos entre los ¢50 millones y ¢60 millones.
En forma paralela, se observa un aumento de las construcciones de mayor tamaño, entre 100 a 200 metros cuadrados, catalogadas como viviendas de alto valor y de lujo, con valores a partir de $250.000 en el área urbana.
Menos alquileres
De acuerdo con el informe, si se estudia el estado del parque habitacional, es decir, de las viviendas ocupadas en 2024, se destaca la "salida" o reducción que se tuvo en el número de viviendas en alquiler, que es la segunda modalidad de tenencia más importante en Costa Rica, con más de un 19% de viviendas del total nacional (340.310 unidades).
La Encuesta Nacional de Hogares (Enaho) 2024, del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), mostró que, a diferencia de los años trans anteriores, el alquiler de vivienda experimentó a nivel nacional una reducción en las viviendas alquiladas.
Esa disminución fue muy significativa (de más de 3.000 unidades) en la Región Central, que incluye a San José, Alajuela, Cartago y Heredia. También se destaca la disminución de más 3.405 unidades de viviendas alquiladas en la Región chorotega.
Para ese mismo periodo, la Región Huetar Caribe reportó el mayor aumento en la cantidad de viviendas de alquiler a nivel nacional, cerca de 2.870 viviendas.
En contraste, en 2024 se experimentó un aumento en la cantidad de viviendas en precario de más de 6.000 unidades, principalmente en la Región Central y un incremento en la modalidad de tenencia de viviendas en préstamo o cedidas de más de 8.000 unidades. Más del 50% de estas nuevas viviendas bajo esta modalidad se localizó en la Región Central del país.
Estimación de compra
El análisis del Cenfi indica que, con base en información de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), en agosto del año anterior se reportó un total de 1.472.097 asalariados, aproximadamente un 17% más de trabajadores, cerca de 211.931, de lo que se tenía registrado en 2019.
Si se estudia la distribución de esos trabajadores de acuerdo con un valor promedio de rangos de ingreso, se nota que la mayor concentración se da en el valor promedio de ingreso mensual de ¢700.000. Este grupo de trabajadores representa el 39% del total de asalariados a agosto del año anterior.
El segundo y tercer segmento laboral de mayor concentración lo constituyen los trabajadores con un ingreso promedio mensual de ¢400.000, quienes representan un 30% del total asalariado. Por su parte, los trabajadores de ¢1,2 millones representan un 20% del total asalariado.
Con base en una una nomenclatura definida por el Cenfi para diferentes tipos de vivienda, se puede establecer que a la población con un ingreso mensual de ¢400.000 le alcanzaría para comprar de manera financiada (al 45% de su ingreso) un tipo de vivienda económica que rondaría un valor entre los ¢25 a ¢27 millones. Este valor de vivienda, y con apoyo del subsidio del bono de vivienda, puede adquirirse fuera del Área Metropolitana.
La población con un ingreso promedio de ¢1,2 millones por mes podría comprar de manera financiada una solución habitacional denominada vivienda plus, que corresponde a valores entre $144.000 a $160.000 En su mayoría estas viviendas se ofrecen en el área urbana del país y en los principales distritos del Gran Área Metropolitana, como Mata Redonda, Escazú, Escalante, Curridabat, etc.
Mientras, la población laboral con un ingreso mensual de ¢700.000 tendría capacidad de adquirir con financiamiento una solución habitacional conocida como vivienda popular, con un valor entre ¢47 millones a ¢50 millones. Soluciones residenciales de este valor de venta son escasas en el área urbana costarricense, y estarían disponibles en zonas fuera del anillo urbano nacional y en las cabeceras de cantón de la GAM, como Cartago, Alajuela y Heredia.
Según el Cenfi, con base en información de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef), se puede establecer que, a setiembre de 2024, y en comparación con 2023, el crédito de vivienda para personas físicas reportaba en dólares un aumento del 1,9%, en tanto que en los préstamos en colones se registró una contracción de cerca de -0,1%.
Un análisis de la cartera de crédito por edad del deudor permite determinar que es la población de jefes de hogar con edades entre 30 a 60 años es la que más concentra el crédito de vivienda de Costa Rica: 76% en colones y 85% en dólares. El mayor crecimiento de los préstamos en este grupo se reporta en dólares, en cerca de 2,5% anual, mientras que en colones se tuvo un marginal aumento del 0,1%.


