FMI advierte a Costa Rica por aumento de criminalidad y recomienda relajar política monetaria
El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió a Costa Rica sobre los efectos del aumento de la criminalidad en la economía y recomendó al Banco Central relajar su política monetaria.
Un equipo del personal técnico del organismo financiero internacional, dirigido por Varapat Chensavasdijai, visitó San José del 25 de febrero al 9 de marzo de 2026 como parte de las consultas periódicas que realiza a los países miembros.
Al concluir la visita, la misión del FMI señaló que el crecimiento económico del país se mantiene sólido y estimó que el producto interno bruto (PIB) real fue de 4,6 % en 2025, impulsado por la solidez de las exportaciones de bienes, especialmente las procedentes de las zonas francas.
Se proyecta que el crecimiento se desacelere a 3,8 % en 2026, ya que los efectos de los aranceles y el cierre de varios negocios clave que operan en las zonas francas se verían más que neutralizados por el aumento de la inversión y el dinamismo de las exportaciones.
Sin embargo, señaló que los riesgos para las perspectivas son adversos y se derivan principalmente del aumento de la incertidumbre global.
Las crecientes tensiones geopolíticas, el proteccionismo y las perturbaciones en el comercio, la elevada incertidumbre en torno a las políticas y las mayores tasas de interés podrían alimentar la volatilidad de los precios de las materias primas, desacelerar el crecimiento de las exportaciones y de los flujos de inversión extranjera directa (IED), elevar los costos de endeudamiento externo y, en última instancia, empañar las perspectivas de crecimiento.
"A nivel interno, el aumento de la criminalidad podría impactar negativamente el turismo, la inversión y la demanda de consumo. Por el lado positivo, los nuevos acuerdos comerciales podrían estimular la inversión, las exportaciones y el crecimiento", indicó.
Inflación baja
La misión llamó la atención sobre el hecho de que la inflación se mantiene en niveles persistentemente bajos y por debajo de la meta del 3 % fijada por el Banco Central de Costa Rica (BCCR).
El nivel general de inflación descendió hasta –2,7 % (interanual) en febrero de 2026, lo que marca el décimo mes consecutivo de deflación y 34 meses por debajo del rango de tolerancia de 2 %-4 % del BCCR, principalmente debido a precios más bajos de los alimentos, el petróleo y la mayoría de los servicios, así como a la apreciación del colón.
La inflación subyacente bajó hasta 0 % (interanual) y las expectativas de inflación a un año han descendido a mínimos históricos.
También existen riesgos a la baja para la inflación derivados del debilitamiento de la demanda, aunque la posibilidad de un aumento de los precios de las materias primas (en particular del petróleo) podría provocar un repunte inflacionario.
Relajación
El equipo técnico del FMI señaló que se necesita una mayor relajación de la política monetaria para facilitar el retorno de la inflación y de las expectativas inflacionarias al nivel fijado como meta.
Dado que la tasa real de política monetaria ahora se sitúa por encima de su nivel neutral estimado por el personal técnico del FMI, efectuar recortes adicionales de la tasa apuntalaría la demanda interna y evitaría que la inflación y las expectativas inflacionarias queden estancadas por debajo del rango que el Banco Central ha fijado como meta.
"Proseguir con los esfuerzos para reducir la dolarización y las fricciones del mercado, así como para modernizar las comunicaciones del Banco Central, fortalecería la transmisión de la política monetaria. En vista de que las reservas internacionales son adecuadas, no es necesario seguir acumulando reservas, y la intervención cambiaria del Banco Central debería restringirse a episodios de condiciones desordenadas en el mercado", manifestó.
