Ganaderos hacen llamado para controlar plaga del gusano barrenador
La Corporación Ganadera (Corfoga) advirtió que la prevención y la atención pronta de los animales afectados es fundamental en la lucha por controlar y acabar con la plaga del gusano barrenador.
La entidad pidió a los productores ganaderos redoblar sus esfuerzos en el manejo de su ganado, seguir las buenas prácticas para evitar el contagio y mantener la vigilancia estricta de su hato.
Luis Diego Obando, director ejecutivo de Corfoga, sostuvo que el trabajo de monitoreo diario del productor ganadero es fundamental.
"Un animal infestado tiene un costo económico no solo por las curaciones y el tratamiento veterinario en general, sino también por el monitoreo constante del ganado, es decir, la mano de obra que se debe tener disponible", comentó.
Añadió que en la actual crisis provocada por el gusano barrenador es importante no escatimar esfuerzos económicos y técnicos a nivel nacional y fortalecer las acciones conjuntas con Panamá y los Estados Unidos.
"Corfoga se suma a los esfuerzos para contener la plaga y puede ser puente para canalizar recursos necesarios que permitan llegar a los productores ganaderos en todos los rincones del país", indicó la organización.
El presidente de la Junta Directiva de la Corporación, Eduardo Arata, por su parte, afirmó que esta plaga tiene un costo económico muy grande para la ganadería, aunque no detalló, y previó un aumento en los costos de producción a mediano plazo.
También destacó que se debe garantizar la disponibilidad de medicamentos porque el ganadero tiene que estar haciendo curaciones permanentemente.
Carolina Solís, veterinaria de Corfoga, hizo énfasis en las medidas preventivas que debe adoptar el productor, entre ellas, monitorear permanentemente el hato, intensificar la vigilancia pasiva promoviendo la atención y seguimiento de todo caso sospechoso (gusaneras en animales) y fomentar la curación preventiva de las heridas en animales.
"Prevenir y curar es lo principal en esta crisis", dijo la veterinaria.
Esta enfermedad parasitaria es una de las que causa mayores daños y se transmite mediante el depósito de los huevos de la mosca Cochliomyia hominivorax en heridas frescas de "huéspedes" de sangre caliente.
