Reestructura negocios de electricidad y telecomunicaciones

ICE saca la calculadora para reducir costos e impactar tarifas eléctricas

Gerardo Ruiz R. [email protected] Octubre 23, 2020  12:01 am

10232020

  • Renegoció porción de deuda de $218 millones y espera ahorros de casi ¢20.000 millones al 2024
  • Instituto planea ser más agresivo en el mercado eléctrico nacional y una mayor inversión en telecomunicaciones

(CRHoy.com).- Recortes en salarios en sus negocios de electricidad y telecomunicaciones; el retiro de la planta térmica de Moín; el incremento en el dinamismo de las exportaciones de electricidad, mayor agresividad en la participación en el mercado eléctrico y la disminución en los costos por la contratación del personal en los proyectos de ingeniería y construcción son algunos de los elementos del plan del Instituto Costarricense de electricidad (ICE) para reducir sus costos de operación e incidir en un ahorro de los consumidores a través de las tarifas que pagan por la energía.

El detalle sobre el giro en el negocio de electricidad que pretende realizar el Instituto lo brindó este jueves su gerenta general, Hazel Cepeda, durante el Congreso sobre Ambiente y Energía que realiza la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR).

Este sector clama desde hace años por una reducción en las tarifas de electricidad para ganar en competitividad y considera de primera necesidad, para lograr ese objetivo, la reducción en las tarifas de la energía que se pagan en Costa Rica, de las más altas en la región. 

La primera medida que explicó Cepeda fue la movilidad voluntaria de personal, medida que le ahorraría a la institución ¢4.377 millones al 2024, que es la fecha en que se terminaría de implementar la “Hoja de Ruta para la Sosteniblidad Financiera”, que anunciaron el Gobierno y la autónoma hace varios meses.

La movilidad, dijo Cepeda, impactará directamente en los salarios del negocio de electricidad.

Acerca del desmantelamiento de la Planta Térmica de Moín, la funcionaria comentó que el proceso se concretaría en el 2022 y que esperan un ahorro de al menos ¢3.922 millones.

El ICE espera que el aumento en las exportaciones de energía a Centroamérica derive en un incremento en sus ingresos de al menos ¢890 millones acumulados en el 2024.

También espera un beneficio acumulado a ese mismo año de ¢3.265 millones por una participación más agresiva en el mercado eléctrico.

Este año, la institución prevé un ahorro de ¢1.432 millones que derivaría de la reducción en los costos del personal de proyectos en el negocio de ingeniería y construcción.

“Mucho de esto parte de esquemas de reorganización que estamos llevando en el Instituto precisamente para generar un enfoque diferente: el ICE ya no como una empresa constructora, ya tenemos lo que el ICE necesita, la plataforma lista, lo que necesitamos es una empresa agresiva y que trate de llegar de manera más puntual hacia todos los segmentos de la economía”, explicó la gerenta.

Los costos de operación

No obstante, el mayor impacto en la estructura de gastos del Instituto se daría en la disminución de los costos de operación y mantenimiento en los negocios de Generación y Distribución.

Cepeda explicó que el ICE viene trabajando “intensamente” en el 2020 y el 2019 en el proceso de planificación presupuestaria y dijo que la implementación de metodologías y de procesos conllevará a una mayor reducción de gastos en la contratación de bienes y servicios, a través de una mayor eficiencia, sin poner en riesgo la prestación de los servicios.

En Generación, al 2024 el ICE espera acumular una reducción de costos por el orden de los ¢12.640 millones.

Mientras que en Distribución, el ahorro por la reducción de costos alcanzaría los ¢22.680 millones ese mismo año.

A la vez, la reducción planeada en los costos de los contratos de compra de energía alcanzaría al mismo periodo los ¢55.553 millones.

Adicionalmente, la disminución en el pago de cuotas en los contratos de arrendamiento de las plantas Toro 3 y Garabito alcanzaría el año entrante ¢3.041 millones.

La venta a nivel nacional e internacional de activos, maquinaria y terrenos en desuso le generaría al ICE más de ¢5.300 millones al 2022.

Solo en la optimización del servicio de alquiler de vehículos, el ICE se generaría un ahorro, este año, que sería de unos ¢696 millones. Cepeda dijo durante el Congreso que la institución adquirió esos servicios a pesar de que contaba con vehículos propios suficientes para satisfacer sus necesidades. Por esto, notificó que desde principios de este año el Instituto dio por terminados muchos de esos contratos.

Cepeda dijo que el ICE pretende trasladar los montos que logre ahorrar en esos rubros al pago de su deuda con los bancos y con inversionistas.

La renegociación de un primer tramo de su deuda (incremento del plazo en 10 años, baja en la tasa de interés, eliminación de la tasa piso, entre otras acciones) por $218 millones, es otro de los aspectos que el ICE prevé para impactar a la baja las tarifas que cobra a sus usuarios. En este ámbito, su gerenta comentó que el beneficio alcanzaría ¢19.821 millones en el 2024.

“Los tramos que se renegociaron de esta deuda se hicieron en moneda costarricense, de esta forma, estamos eliminando la volatilidad en el comportamiento en el tipo de cambio (en ¢8.000 millones al 2024) y el impacto que esto tiene en los estados financieros. Esto definitivamente impacta el negocio eléctrico”, afirmó la funcionaria.

¿Y el negocio de telecomunicaciones?

Aunque aclaró que el negocio de telecomunicaciones no tiene ninguna incidencia en las tarifas de electricidad, la gerenta del ICE afirmó que también hay un plan de reestructuración en esta área para beneficiar la sostenibilidad financiera de la empresa pública.

En ese sentido, dijo que también se echó a andar un plan de movibilidad voluntaria que le generaría ahorros al Instituto por más de ¢3.500 millones.

En la misma línea, el ICE quiere monetizar su infraestructura como torres y postes para ser más eficiente en el arrendamiento de esos bienes a otros actores del mercado de telecomunicaciones. Esa medida le generaría hasta ¢1.700 millones al 2024.

La rentabilización de la telefonía fija le generaría ¢6.500 millones con el cobro de una cuota a los participantes en el mercado.

Y sobre las terminales o aparatos telefónicos, Cepeda dijo que la negociación con las casas proveedoras de los teléfonos sobre la calidad, cantidad y precio de estos, permitirá al Instituto aplicar un subsidio de las terminales por el orden de los ¢15.000 millones, para darle un giro al negocio.

Las Normas NIIF

Uno de los puntos más polémicos sobre el manejo financiero del ICE ha sido la demora en la aplicación de las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), tardanza que ha incidido en las tarifas que pagan los usuarios por la electricidad.

Cepeda reiteró el anuncio que hizo el Instituto el 30 de setiembre, de que al cierre del 2020 aplicará en su totalidad las NIIF y dijo, a pesar de las críticas de diversos actores políticos por la tardanza en la aplicación del estándar contable mundial, que el ICE “ha sido totalmente respetuoso” y afirmó que han trabajado en el proceso con la Dirección General de Contabilidad Nacional del Ministerio de Hacienda, aunque ese órgano ha sido duro crítico de la gestión del Instituto sobre este particular.

De acuerdo con una estimación que realizó el exministro de Hacienda, Rodrigo Chaves, la inaplicación de las normas NIIF le ha permitido al ICE cobrarles a sus clientes vía tarifas entre ¢60.000 millones y ¢100.000 millones más por año. 

Esto, afirmó Chaves, porque la entidad se ha valido de un “artilugio contable” que le ha permitido reflejar en sus estados los arrendamientos financieros como arrendamientos operativos, lo que ha derivado en un aumento inflado de sus costos de operación, impactando las tarifas. La aplicación de las NIIF 16 y 17 vendrá a corregir ese comportamiento y los industriales lo celebran.



Haga clic para ver más noticias sobre: ICE, Super.