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Inversión extranjera en Costa Rica creció en el tercer trimestre de 2025 no por capital fresco y utilidades reinvertidas

Por Alexánder Ramírez | 14 de Ene. 2026 | 12:17 am

Imagen con fines ilustrativos. (CRH).

La inversión extranjera directa (IED) en Costa Rica creció en el tercer trimestre de 2025, pero no se debió a la inyección de capital fresco ni a utilidades reinvertidas por parte de las empresas instaladas en el país.

Así lo evidencia el análisis Costa Rica: IED 3T2025 — más concentración, más manufactura y un crecimiento contable explicado por deuda, elaborado por el experto Sandro Zolezzi, investigador asociado de la Universidad LEAD y research fellow de la Academia de Centroamérica.

Según datos del Banco Central de Costa Rica (BCCR), los flujos de IED recibidos por el país en el tercer trimestre de 2025 ascendieron a $1.391 millones, lo que representa un crecimiento interanual de 20,1% con respecto al mismo periodo de 2024.

Sin embargo, los datos muestran que este crecimiento no responde a un cambio cualitativo en el patrón de atracción de inversión extranjera, sino a una profundización de rasgos ya existentes, acompañada de un efecto contable relevante en el componente financiero, explica Zolezzi.

Dependencia

La Zona Franca continúa explicando más del 80% de los flujos totales de IED, sin variaciones significativas entre el tercer trimestre de 2025 (80,7%) y el tercer trimestre de 2024 (80,5%).

"Este dato es clave: el crecimiento absoluto de la IED no viene acompañado de diversificación por régimen, sino de una dependencia estructural persistente del régimen de Zona Franca como principal canal de atracción", señala el experto.

Costa Rica no está cambiando su modelo de IED. El régimen definitivo (RD), el turismo, el sistema financiero y otros esquemas siguen siendo marginales o volátiles, y no compensan la centralidad de la Zona Franca.

"Este resultado refuerza una lectura conocida, pero incómoda: la competitividad del país está altamente concentrada en un solo instrumento de política, con implicaciones claras para la resiliencia futura del modelo", indica.

Concentración

Según el análisis de los datos publicados por el BCCR, la señal más fuerte del tercer trimestre de 2025 proviene de la industria manufacturera.

En ese periodo, esta concentró el 91,8% del total de los flujos de IED, frente al 69,5% registrado en el tercer trimestre de 2024. Se trata de un aumento de más de 22 puntos porcentuales, explicado por un crecimiento interanual de 58,7% en los flujos manufactureros.

Este resultado evidencia que la IED en Costa Rica no solo está concentrada por régimen, sino también por sector. El país se consolida como un hub manufacturero especializado, mientras que los servicios, el turismo y el sistema financiero muestran caídas interanuales significativas, e incluso flujos negativos.

Para Zolezzi, desde una perspectiva estratégica, esto plantea una tensión clara:

  • Evidencia una ventaja comparativa revelada en manufactura avanzada.
  • Expone una fragilidad por sobreconcentración, en la que choques sectoriales o cambios en las cadenas globales pueden tener impactos desproporcionados.

¿Por qué creció?

El crecimiento de los flujos de inversión extranjera directa observado en el tercer trimestre del año pasado no estuvo impulsado por aportes de capital ni por utilidades reinvertidas; de hecho, ambos componentes mostraron caídas interanuales (-27,3 % y -4,8 %, respectivamente).

El motor del crecimiento fue la deuda neta, que aumentó un 287,1 % interanual, al pasar de $119,7 millones a $463,5 millones.

La deuda neta se refiere a lo que prestan las casas matrices menos los pagos que hacen las filiales en Costa Rica para honrar esos préstamos.

Zolezzi explica que este aumento de la deuda neta responde a un fenómeno contable específico: una reversión significativa en la parte activa de la deuda (pagos de las subsidiarias a sus casas matrices), que pasó de $45 millones en el tercer trimestre de 2024 a -$280,8 millones en el tercer trimestre de 2025; es decir, una variación de -$326 millones.

"Dicho de forma directa: la IED crece porque las empresas reducen de forma abrupta sus pagos netos al exterior, no porque estén inyectando más capital fresco ni reinvirtiendo utilidades a mayor escala".

Esta aclaración es fundamental para evitar interpretaciones optimistas incorrectas. El dato es válido y consistente con el Manual de Balanza de Pagos del Banco Central, pero no debe leerse como una señal inequívoca de expansión productiva adicional.

Más de lo mismo

De acuerdo con el análisis, en conjunto, los datos del tercer trimestre de 2025 muestran un patrón claro: más inversión extranjera directa, pero mayor concentración por régimen (Zona Franca) y por sector (manufactura), así como un crecimiento explicado financieramente por deuda neta, no por capital ni reinversión.

"Esto no invalida el desempeño del país como receptor de IED; al contrario, confirma que Costa Rica sigue siendo altamente atractiva dentro de un nicho muy específico. Sin embargo, también refuerza la necesidad de una discusión estratégica de mediano plazo".

Tal discusión debe incluir:

  • Diversificación sectorial.
  • Calidad de los flujos de IED (capital frente a deuda).
  • Sostenibilidad del modelo ante choques externos.

Zolezzi subraya que el crecimiento interanual de la IED en el tercer trimestre de 2025 es real, pero no es neutral en su composición.

"Leer el dato agregado sin descomposición puede llevar a conclusiones equivocadas sobre el dinamismo estructural de la inversión extranjera en el país. El desafío no es atraer más IED a cualquier costo, sino entender qué tipo de IED está llegando, por qué canales, en qué sectores y con qué implicaciones macroeconómicas y productivas", agrega.

Costa Rica atrajo más inversión extranjera directa en el tercer trimestre de 2025, pero no necesariamente mejor IED: el crecimiento se explica por la concentración sectorial y por efectos financieros, no por una expansión equilibrada del modelo productivo.

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