Inversión pública tocó fondo en 2019: mejora de 2020 será insuficiente

En 2019 construcción variación cayó a un -16%. Este año cerrará en un -9,4% según Banco Central

19 de Feb. 2020 | 12:04 am
Construcción de puente sobre Río Virilla, Ruta 32.

Construcción de puente sobre Río Virilla, Ruta 32.

(CRHoy.com) El gobierno costarricense se metió un autogol. Aún teniendo los recursos y los proyectos listos para ser ejecutados, durante 2019 el nivel de inversión pública tocó fondo, y eso arrastró consigo el crecimiento de la producción.

Cifras del Banco Central  muestran que 2019 fue el año con los peores niveles de inversión pública de los últimos años, superado solo por 2018.

Esto tuvo un peso directo sobre el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB). Según el Banco Central cada $100 millones que se invierten en obras públicas representan un crecimiento en el PIB de aproximadamente 0,17 puntos porcentuales.

Es decir, la producción del país pudo haber crecido más el año pasado, pero una serie de proyectos que se dejaron de ejecutar terminaron por convertirse en un lastre para el Producto Interno Bruto (PIB).

En la lista destacan la construcción del hospital de Turrialba, un nuevo edificio para el área salud de Naranjo, y la remodelación del edificio de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) destinado a oficinas centrales, entre otros.

En total, la subejecución en obras públicas es responsable de casi tres cuartas partes del desvío en el crecimiento del PIB de 2019 en relación con la proyección de crecimiento formulada en enero del 2019 (3,2%), según el Banco Central.

 

Pilar Garrido, ministra de Planificación, afirmó que la principal dificultad la han encontrado en la contratación administrativa y la cantidad de apelaciones que impiden avanzar más rápido en la ejecución.

"Nos preocupa que diferentes instituciones costarricenses tengan problemas al ejecutar sus proyectos de inversión, dado su gran peso sobre el crecimiento del PIB. La principal dificultad está vinculada con la contratación administrativa. Las apelaciones a las adjudicaciones y a los actos de adjudicación impiden el cumplimiento de las programaciones de desembolsos y avances en las actividades, lo que genera atrasos en los cronogramas planteados por las instituciones ejecutoras de los proyectos y, en ocasiones, sobrecostos", dijo la funcionaria consultada por CRHoy.

Para este 2020 el Banco Central está proyectando que  la inversión pública mejorará, pero este crecimiento será insuficiente.

De hecho, si las proyecciones se cumplen, 2020 seguirá cerrando en cifras de crecimiento negativas, con un -9,4% en construcción y un -1,6% en inversión pública general.

No sería sino hasta 2021 que el país se recupere y retome cifras de crecimiento real.

 

La proyección significa un problema para el gobierno. Si como en 2019 el Ejecutivo encuentra nuevas trabas que atrasen la ejecución de proyectos o se paralizan obras que ya se encuentran en los planes, el crecimiento esperado de la economía a final de año podría ser -de nuevo- menor a la proyectada por el Central.

Para 2020 el Central proyecta un crecimiento del 2,5%, apenas mayor al 2,1% que terminó creciendo en 2019.

Para evitar que un nuevo desplome en el nivel de inversión pública se traiga abajo las cifras de crecimiento, Garrido afirma que ya tomaron algunas medidas.

"En diciembre anterior se aprobó que las instituciones puedan iniciar trámites de endeudamiento público desde el momento en que cuenten con la prefactibilidad del proyecto, siempre y cuando, como parte del endeudamiento, se consideren los recursos necesarios para concluir la fase de preinversión, ya sea para estudios técnicos, obtención de la viabilidad ambiental o los diseños, siempre y cuando sea más social y económicamente beneficioso para el país obtener estos recursos antes de concluir la preinversión en su totalidad", dijo la funcionaria,

"Para 2020 esperamos que la ejecución de la obra pública en el país revierta el efecto negativo de 0,8 p.p que representó en 2019", agregó Garrido.

El gobierno apuesta a la inversión en obras viales durante el año para tratar de empujar el gráfico de nuevo a números positivos.

Al cierre del 2019 hubo una transferencia importante de recursos al Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) que significó un disparo en los gastos en ese momento, pero que ahora significarían un impulso.

Según el cronograma, se tiene pensado echar a andar proyectos relacionados con agua potable y saneamiento reestructurando las unidades ejecutoras del AyA.

Esta es una de las entidades que más dolores de cabeza ha generado en cuanto a inversión pública. De hecho cuenta con uno de los niveles de ejecución más bajos sobre los empréstitos que tiene el país actualmente.