La irreverencia del Poás ya deja un “hueco” de ¢150 millones
Parque nacional, el segundo más visitado del país, está cerrado desde el 13 de abril
La actividad del volcán Poás supone un espectáculo para quienes lo disfrutamos desde lejos y un insumo vital para los científicos que vigilan la vulcanología predominante en Costa Rica, pero en términos económicos, está siendo un muy mal negocio.
El coloso alajuelense incrementó su actividad en el mes de abril. Esa escalada eruptiva provocó el cierre del parque nacional desde el jueves 13 de ese mes. A la fecha, se desconoce hasta cuándo permanecerá así.
Ese cierre repentino, que ya va para el mes, provoca un hueco financiero cercano a los ¢150 millones. No es para menos, pues es el segundo parque nacional más visitado solo por detrás de Manuel Antonio (recibió 400 mil turistas en 2016).
Rafael Gutiérrez, director del Área de Conservación Cordillera Volcánica Central (ACCVC), confirmó que están preocupados. Aunque esto es producto de los embates de la naturaleza, las ganancias del Poás mantienen a flote otras áreas de conservación con menores ingresos.
"Estamos planificando 2 reuniones durante este mes con todo el equipo para ir visualizando en qué términos podría darse una apertura. A lo que me refiero es que, eventualmente, podría pensarse en una apertura regulada, donde no se permita el ingreso masivo al cráter sino de una manera regulada. Es algo que apenas estamos discutiendo", comentó Gutiérrez.
Los últimos reportes de los científicos señalan que la actividad del volcán podría derivar –incluso- en erupciones más importantes. Por eso, los funcionarios de conservación se toman el tema con calma.
"Estamos preocupados, porque el Poás genera muchos ingresos para nuestro sistema de parques nacionales que es solidario. Todo el sistema se ve perjudicado. En la medida de lo posible buscaríamos una apertura con las condiciones adecuadas de seguridad lo más pronto", apuntó el funcionario.
Otras medidas
Lo 13 funcionarios que el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac) tiene en el parque nacional volcán Poás fueron redistribuidos momentáneamente a otras áreas como Irazú y Braulio Carrillo.
Tampoco descartan que el Irazú se potencie como una alternativa turística ante el cierre del coloso alajuelense. "Algunas agencias de viaje, como tenían programado el Poás, ahora se redirigen al Irazú", indicó Gutiérrez.
Por otra parte, Gino González, vulcanólogo del Volcanes Sin Fronteras (VSF), indicó que todas las señales emitidas por el Poás hacen presumir que está en la antesala de nuevos eventos.
"Hay un espacio de 20 o 23 segundos del arribo de las rocas al mirador (en erupción). En dado caso de que se requiera abrir el parque hay que tener un plan de evacuación con ese tiempo. Es bastante complicado", consideró el científico.
El Poás no sabe de dinero ni de cuentas, pero lo que sí tiene claro es que quiere estar vigente por mucho tiempo más.

