Consejo Económico estudia propuesta

MAG impulsa reforma a Banca para  Desarrollo en medio de pandemia

  • Ministro del MAG impulsa reforma al Sistema de Banca para Desarrollo para que productores agrocuarios tengan acceso más fácil y rápido a avales que sirven de garantía para que bancos les presten dinero para producir

(CRHoy.com).- En medio de la pandemia del coronavirus, el ministro de Agricultura y Ganadería, Renato Alvarado, promueve una reforma a la Ley del Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD) para que se utilicen sus recursos “de forma masiva” en la atención del sector productivo en casos de emergencia, como el actual.

Alvarado presentó su propuesta durante la sesión del Consejo de Gobierno del pasado 21 de abril al resto del Gabinete del presidente Carlos Alvarado.

Su intención es que los productores agropecuarios en problemas de liquidez por la caída en los mercados puedan acudir al SBD en busca de financiamiento para capital de trabajo; pago de planillas; descuento de facturas; compra de insumos para la producción, entre otros tipos de créditos.

El proyecto reforma los avales de cartera (fianzas) para aumentar la facilidad de acceso al crédito al sector agropecuario con el propósito de que estos cubran un 90% del monto del crédito en caso de emergencia y hasta un 75% en condiciones normales.

El jerarca propuso que los productores que tengan acceso a esos préstamos además gocen de al menos un año de periodo de gracia para empezar a pagar las deudas en aquellos casos en que se trate de sectores que sostienen el empleo.

De concretarse el cambio, se eliminaría también la condición de insuficiencia de garantía para créditos de capital de trabajo.

“Existe una desproporcionalidad en los bancos de solicitar garantías reales para líneas de capital de trabajo menores a 3 años”, explicó Alvarado.

La reforma que él impulsa también daría al SBD la potestad para que construya los modelos de avales de acuerdo a la información histórica y agregada de todos los fondos del Sistema.

Para sostener el empleo

El cambio que propone el ministro además eliminaría conceptos operativos que contiene la Ley, para trasladarlos a un reglamento y así facilitar la aplicación de los avales de garantía para los productores.

La idea es facilitarles el crédito a aquellos sectores que no pueden obtener apoyo financiero en la banca comercial debido al escaso apetito de riesgo que hay en los intermediarios financieros por ciertas actividades, como el agro.

“El otorgamiento de avales y garantías como instrumento tiene como objetivo facilitar el acceso al crédito y mejorar las condiciones del financiamiento a los beneficiarios de esta Ley (SBD)”, explicó Alvarado.

Según él, la reforma al SBD permitirá masificar los avales para mitigar el riesgo crediticio sin comprometer el presupuesto de la República, con el fin de garantizar la producción nacional de alimentos “en función de la seguridad alimentaria y nutricional”, para asegurar que se mantenga la producción de productos exportables, para apoyar al sector turismo mediante el traslado del riesgo al Sistema y para que la micro, pequeña y mediana empresa (mipymes) tenga un acceso al financiamiento más rápido.

Los recursos del SBD provienen del Fondo Financiero de Proyectos de Desarrollo (Fonade), del Fondo de Crédito para el Desarrollo (FCD), de Créditos para el Desarrollo (Credes) y del Fondo de Financiamiento para el Desarrollo (Fofide).

Consejo Económico estudia propuesta

Durante la sesión del Consejo de Gobierno en la Renato Alvarado presentó la propuesta para reformar el SBD, el presidente de la República, Carlos Alvarado, solicitó al Consejo Económico del Gobierno que estudie el proyecto para que el Consejo de Gobierno tome una decisión al respecto.

El mandatario definió al SBD como “una gran solución” para apoyar a las pequeñas y medianas empresas golpeadas por los efectos de la enfermedad COVID-19 en la economía.

Alvarado también dijo que está de acuerdo en el mecanismo que propuso el ministro del MAG para facilitar que los agroproductores tengan acceso a los fondos del Sistema.

Los financiamientos que otorga el SBD se giran por  medio de operadores financieros y van desde el crédito directo, descuento de facturas y arrendamiento financiero entre otros.

Los avales son garantías que tienen como finalidad facilitar el acceso a los préstamos, garantizando parcialmente proyectos viables económica, técnica y financieramente, que no cuentan con garantías suficientes para ser sujetos de crédito por parte de los operadores financieros.

Cifras del SBD

En el 2017 el SBD destinó ¢209.602 millones para préstamos, en el 2018 la cifra bajó a ¢180.893 millones, y en el 2019 alcanzó los ¢231.738 millones en colocaciones en 123.453 operaciones.

El crédito promedio al 2019, según el informe anual del SBD, era de unos ¢1,8 millones y el financiamiento promedio por beneficiario fue de ¢19,2 millones. Hasta el año pasado, el Sistema tenía 12.054 deudores y 38 operadores financieros que colocaron recursos con una tasa promedio de un 4,72%.

Por tamaño de empresa, en el 2019 el 79,3% de los créditos fueron para microempresas; un 19,7% para la pequeña empresa y el 0,34% fue para la mediana empresa. El 73,9% de los préstamos, según el SBD, lo colocó el año pasado en zonas con un índice de desarrollo social (IDS) bajo, muy bajo y medio.

Entre los sectores prioritarios para el SBD están los adultos mayores, las mujeres, las zonas de menor desarrollo, personas con discapacidad, microcréditos, jóvenes emprendedores; producción más limpia; asociaciones de desarrollo y minorías étnicas.



Haga clic para ver más noticias sobre: Banca para el Desarrollo, Super.