OCDE pide solucionar falta de crédito para pequeña empresa

Falta de acceso al crédito en banca comercial empalma con estancamiento de préstamos del Sistema de Banca para Desarrollo

2 de Ago. 2020 | 12:00 am

(CRHoy.com).- Alta informalidad, falta de apoyo institucional y mínimo acceso al crédito para capital de trabajo. Las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) costarricenses enfrentan una empinada cuesta para producir.

Esa realidad debe ser atendida con premura, según el último Estudio Económico Costa Rica 2020, que publicó la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), que, con énfasis, recomendó al país abordar la problemática de la falta de acceso al crédito de los microempresarios.

Una cosa va de la mano de la otra, concluyó el informe. La alta informalidad en la que operan las pequeñas empresas, alejadas de su inscripción ante el Registro Nacional y sin registros contables profesionales, les dificulta acceder al financiamiento que pueden ofrecerles los intemerdiarios financieros regulados.

El Estudio Económico menciona que los dueños de las mipymes son "prestatarios desanimados". En ese estado la OCDE sitúa a un 25% del total de negocios y lo provoca la falta de confianza de ese sector en la posibilidad de obtener un crédito, por los altos costos de los préstamos.

Y ese estado de "depresión" financiera se agrava porque los bancos tienen información incompleta sobre las empresas prestatarias y por los ya citados elevados costos del crédito en el país. El informe definió la falta de acceso al crédito por parte de las mipymes como un grave problema de la economía costarricense.

La OCDE, que invitó a Costa Rica a integrarse como su socio pleno número 38 este año, considera como una "prioridad clave", para mejorar el acceso al crédito de los pequeños negocios, aumentar la efectividad y el alcance del registro de créditos.

"Según los indicadores Doing Business del Banco Mundial, el registro de créditos en Costa Rica cubría solo a un 35% de la población adulta en el 2019. el índice de cobertura fue del 50% en Chile y del 79% en Brasil. En parte, esto está relacionado con el hecho de que en Costa Rica los créditos otorgados por entidades no supervisadas no están cubiertos por el registro y las actividades crediticias de esas entidades han aumentado de manera importante", recalcó el Estudio.

Bajar el costo del crédito: urgente

Para la Organización, es importante fortalecer el sistema de registro de créditos pues esa acción podría minimizar las asimetrías de información entre prestatarios y prestamistas y reducir las tasas de interés.

"Esto permitiría que los microempresarios que anteriormente encontraban que los préstamos eran costosos, soliciten créditos", indicó el documento.

Otro de los problemas que detecta la OCDE, es que en los bancos privados que operan en el país tienen una limitada oferta de préstamos para los microempresarios, lo cual se debe a que las tasas que esos intermediarios le cobran a las pymes son más altas.

Por esto, el grupo de países con las mejores políticas públicas del mundo, le recomendó a Costa Rica eliminar gradualmente las asimetrías regulatorias entre los bancos públicos y privados, acción que ayudaría reducir las tasas de interés "excesivas" que, según la OCDE, cobran los bancos privados.

Otras de las decisiones que urgen, agregó la Organización, son reducir los costos de la formalización de las mipymes para que estas puedan aspirar a obtener mayor financiamiento en el sector financiero formal, pues las tasas de interés que no reguladas son en exceso altas.

Entre esos costos de formalización que se deben reducir la OCDE citó:

  • Los que están relacionados con el registro de las empresas.
  • Procesos de quiebra.
  • Reforzar el marco general de garantías para que los acreedores dejen de exigir montos de resplado que pueden ser hasta un 250% del crédito solicitado.

"El acceso al crédito bancario formal es esencial para la expansión de las empresas en los países de mercados emergentes", recalcaron los comités de la Organización que evaluaron a Costa Rica.

Sobre el Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD), cuyo fin es financiar a las pymes y a los agricultores, la OCDE destacó que el 30% de sus fondos prestables no se han utilizado para créditos, lo cual hizo que el crédito del SBD se estancara en alrededor de un 0,5% del producto interno bruto (PIB).

Por el hecho de que la tasa de morosidad promedio de la cartera de crédito del SBD es inferior a un 3% y este crédito ha sido más accesible que los préstamos de la banca comercial, el Estudio Económico señaló que aumentar las operaciones del SBD para las pymes mejoraría las condiciones financieras de esas empresas sin crear inestabilidad financiera.

"Otra forma de utilizar los créditos del SBD a plena capacidad es fortaleciendo las sinergias entre las pymes y los bancos privados. El uso de bancos privados como puntos de contacto explícitos para las solicitudes de crédito para el desarrollo respaldarían los incentivos para que los bancos privados reduzcan sus contribuciones obligatorias al SBD y aumenten el acceso de las pymes al crédito a un costo menor", sugirió el Estudio.

Problema afecta a una mayoría de empresas

Según el informe de la OCDE, los microempresarios crean un 29% del empleo nacional en Costa Rica. La cifra se acerca a la que reveló el informe Estado de la Nación 2019, que indicó que el 90% del parque empresarial se compone de firmas con niveles de ventas bajos, pero que en conjunto generan el 25% del empleo.

Dicho análisis, concluyó que el parque empresarial costarricense padece de debilidad crónica y que la esperanza de que se creen más puestos de trabajo está sobre los hombros de "raquíticas" mipymes, porque solo el 10% de las empresas que reportan altos ingresos concentra un 75% de los puestos de trabajo formales del país. Las mipymes tienen entre 1 y 5 empleados.

El Programa Estado de la Nación (PEN) determinó en su informe del 2019 que los primeros seis deciles de las empresas, un 60% del total, tienen ingresos por ventas que están muy por debajo de la media y que el restante 30%, compuesto por los deciles 7, 8 y 9, tienen ingresos promedio.

El Estado de la Nación también pudo determinar que la falta de un clima apto para su desarrollo reduce la expectativa de vida de una mipyme a cinco años en promedio.

Si logran superar ese umbral, los negocios rara vez superarán la realidad de pequeños y débiles emprendimientos. La tasa de mortalidad de las empresas es más alta entre aquellas que solo producen para el mercado local que entre las que se enrolan en el sector exportador.