Políticas arancelarias de EE. UU. podrían tener efectos indirectos en Costa Rica
Prevén menor crecimiento de actividades relacionadas con exportaciones
Las políticas comerciales adoptadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en las primeras semanas de su segunda administración tendrían efectos indirectos en la economía costarricense.
Según un análisis del economista José Luis Arce, los cambios arancelarios impulsados por Trump contra los principales socios comerciales de Estados Unidos —como China, Canadá y México— y el aumento de aranceles podrían constituir un shock negativo de oferta que incremente el nivel general de precios y reduzca la actividad económica a nivel global.
En la economía mundial, sostuvo que el impacto de las políticas arancelarias sobre el nivel general de precios debería ser transitorio. No obstante, aseguró que pueden afectar las expectativas inflacionarias, que ya comienzan a ajustarse al alza, lo cual repercutiría en la política monetaria y en las tasas de interés.
Sin embargo, indicó que el impacto más relevante se prevé en el crecimiento económico, especialmente en países como México y Canadá, debido al peso del comercio exterior en su producción y su estrecha vinculación con Estados Unidos.
Si ocurriera una escalada de precios en Estados Unidos, ¿la Reserva Federal restringiría la política monetaria o apostaría por una desaceleración económica?
Para Arce, el escenario más probable apunta a la estabilidad de la tasa de política monetaria en el corto plazo y a posibles reducciones a partir del segundo semestre de este año.
Los aranceles o tarifas arancelarias son impuestos a las importaciones de mercancías que los países imponen con fines proteccionistas o geopolíticos.
¿Qué pasaría en Costa Rica?
Según el economista, los efectos sobre la economía costarricense serían, en principio, indirectos, pues es poco probable que la escalada arancelaria se extienda a los países que conforman el Acuerdo de Libre Comercio entre Estados Unidos y Centroamérica.
Los principales impactos mencionados por Arce serían los siguientes:
- ¿Aceleración de la inflación? Aunque se prevé un aumento global de precios —por ejemplo, en bienes o insumos provenientes de países involucrados en la guerra arancelaria—, el efecto sobre la actividad económica mundial podría generar factores deflacionistas, especialmente en materias primas, lo que impactaría los precios internos.
- Desaceleración de la demanda externa y menor crecimiento en actividades relacionadas directa o indirectamente con las exportaciones de bienes y servicios.
- Mayor incertidumbre y volatilidad, lo que afectaría la percepción de riesgo de los agentes económicos.
¿Cuál sería la reacción del Banco Central?
El experto indicó lo siguiente:
- Esperar: la incertidumbre y la volatilidad llevarían a mantener la actual posición de política monetaria, a la espera de mayores señales sobre el impacto global y local de las políticas comerciales de Trump.
- Impacto inflacionario moderado: debido a la desaceleración global y su efecto en los precios de materias primas clave para Costa Rica.
- Impacto negativo en el crecimiento de actividades vinculadas con la demanda externa.
"Bajo estas hipótesis, un escenario de una política monetaria más restrictiva parece menos probable, a menos que la volatilidad empiece a afectar los precios de activos financieros, incluyendo el colón. Más bien, el escenario más probable es una desaceleración de la demanda externa y de la actividad económica", explicó.
No obstante, aclaró que esto no implicaría necesariamente un relajamiento de la política monetaria del Banco Central de Costa Rica (BCCR).
La posibilidad de menores tasas de interés a nivel global podría crear cierto margen para reducciones adicionales en la tasa de política monetaria (TPM), aunque esto ocurriría más adelante en el año.
A su vez, la menor rentabilidad de activos financieros externos —tanto accionarios como de renta fija— podría alterar la composición por moneda de los portafolios y tener implicaciones en el tipo de cambio del dólar respecto al colón.
"El efecto final dependerá del peso relativo de la menor oferta de divisas por actividades de exportación y del impacto de los precios externos sobre las importaciones, así como del comportamiento de la demanda y la oferta de divisas asociadas con decisiones financieras", señaló.
La escalada arancelaria de Trump
Trump anunció este jueves que los nuevos aranceles a automóviles, camionetas y camiones ligeros importados comenzarán a cobrarse el 3 de abril.
Desde su regreso a la Casa Blanca, el mandatario ha impuesto aranceles a sus principales socios comerciales (Canadá, China y México) y también al acero y el aluminio, metales utilizados en la industria automotriz.
Sin embargo, se espera que la guerra comercial se intensifique el 2 de abril (Liberation Day), cuando Trump anunciaría aranceles recíprocos generalizados o dirigidos a algunos países en particular.
El escenario más probable incluye aranceles sobre importaciones provenientes de China, Canadá, México, la Unión Europea, Vietnam, India, Japón, Brasil, Corea del Sur, Tailandia, Malasia e Indonesia.


