Producción de arroz en el país cayó un 25% en últimos cuatro años

5 de May. 2021 | 12:05 am

(CRHoy.com) El proteccionismo estatal que ha gozado el sector arrocero en el país, especialmente en las dos administraciones del Partido Acción Ciudadana (PAC) no ha servido para que el sector pueda hacer crecer su producción y menos aún aumentar la cantidad de terreno sembrado. Todo eso a pesar de que los costarricenses estamos consumiendo menos que antes.

Esta semana el sector arrocero costarricense y las autoridades de Agricultura y Ganadería (MAG) protagonizaron un fuerte choque. Los productores reclaman que es necesario importar al menos 18.500 toneladas métricas de arroz para poder garantizar el consumo todo el año, pero en el gobierno afirman que no es necesario y que hay suficiente para todos.

Año con año es normal que se decrete un desabasto, pues los productores no pueden satisfacer toda la demanda del país. ¿Qué cambió este año? ¿Hay o no arroz suficiente para todos este año?

Costa Rica alcanzó un importante pico de producción en la temporada 2016-2017 cuando produjo más de 200 mil toneladas métricas. Pero desde entonces la cifra cayó en un 25,4% según datos del informe anual 2020 de Conarroz que también reporta una caída en el área sembrada.

Solo el último año se perdieron 2.555 hectáreas en la zona Chorotega.

Mynor Cruz, director de Conarroz  afirmó que uno de los factores que afecta la rentabilidad de la actividad son los altos costos de producción y que no existe una política de precios sostenida que logre cubrir los costos adecuadamente.

"El último aumento de precio al productor fue el 5 de junio del 2019, durante estos dos años el productor ha tenido que cubrir esos aumentos de precio de los insumos que en su mayoría son importados, por lo que se le hace difícil continuar en la actividad, o bien no puede asistir el cultivo adecuadamente afectando directamente los rendimientos", enfatizó.

Según las estadísticas de la organización, producir una hectárea de arroz representa costos por ₡1,23 millones.

Esa menor producción viene presionando a los arroceros a tener que recurrir a mayores niveles de importación. El problema es que en este punto entran otros factores en juego, como por ejemplo los precios internacionales y el mecanismo para establecer los precios a nivel local.

Conarroz solicita el permiso de importación para comprar libre de aranceles y el gobierno lo otorga; pero es la propia Conarroz la que establece los porcentajes en que cada productor puede comprar el producto del extranjero. El detalle es que este costo más bajo no se traslada al consumidor, de modo que si el importador compra barato y puede obtener un mejor margen de ganancia, ya que el grano local se mezcla con el extranjero, generando una sola canasta de venta al consumidor según el precio fijado por el Gobierno.

Este es un aspecto que representa una distorsión en el mercado y por lo cual entidades como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) viene promulgando que haya una apertura real del mercado.

"Traen ese producto importado a un precio sin arancel o con arancel preferencial cercano a cero, pero esa brecha no se la bajan al precio a la gente, queda igual, entonces hay una gran ganancia para el importador que a su vez son los que están dentro de Conarroz", afirmó el analista financiero Daniel Suchar.

Consultado, Cruz refutó los cuestionamientos. No solo dijo que este año no existen posibilidades de hacer importaciones pagando aranceles debido a los altos precios en el mercado internacional sino que afirmó que el "precio mix" que surge de mezclar el costo del producto importado con el local, más bien genera un equilibrio.

"La importaciones con bajo arancel entran al precio mix con el cual se fija el precio al consumidor y hace que se mantenga estable el precio al consumidor y se logra que la agroindustria pueda comprar el arroz al productor nacional que se desarrolla en las áreas rurales y hace que se mantenga una base productiva la cual es de suma importancia para el país", señaló.

El tema de los precios sería uno de los detonantes según se desprende de las manifestaciones de Rogis Bermúdez, presidente ejecutivo del Consejo Nacional de Producción (CNP) al defender la posición del gobierno de no permitir la importación libre de aranceles.

"No vamos a poner en riesgo la seguridad alimentaria del país, pero tampoco vamos a permitir que nuestro sector arrocero siga hundiéndose más en ese abismo al que se le lanzó desde 1997. Nuestros arroceros merecen respeto y derecho a seguir produciendo para alimentarnos y no exponer el país a los altos costos internacionales del grano como ya está pasando", aseguró.

Para defender que no se realice una nueva importación el gobierno está considerando dentro del cálculo del desabasto dos rubros en los cuales Conarroz no está de acuerdo: en primer lugar el inventario de arroz pilado de los importadores netos realizado entre el 18 y el 19 de marzo del 2021 y en segundo lugar las importaciones de arroz en granza pagando arancel que se realizaron en el 2020.

"Si dentro del cálculo del desabasto se consideran las importaciones que la agroindustria no va a realizar durante el 2021, el país va requerir dicho arroz", enfatizó Cruz.

Al año cada costarricense en promedio consume 47,2 kilos de arroz, una cifra que resulta dos puntos porcentuales más baja que en la temporada 2015-2016.

Anteriormente las solicitudes de desabasto las analizaba en exclusiva el MAG. Ahora existe una comisión que también la integran funcionarios del MEIC, el Comex y CNP. La existencia de este grupo es desaprobada por Conarroz.